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DOPAJE

Las compañeras de Marion Jones también pagan por su dopaje

El COI retira las medallas olímpicas conseguidas en Sidney por los equipos de relevos de 4x100 y 4x400.

Las compañeras de Marion Jones en los equipos de relevos en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 también deberán pagar por el dopaje de la velocista estadounidense que cumple una condena de seis meses de cárcel por perjurio sobre consumo de esteroides. La comisión ejecutiva del Comité Olímpico Internacional (COI) anunció la descalificación de los dos equipos de relevos en los que figuraba Marion Jones hace ocho años, en 4x100 metros (bronce) y 4x400 (oro) y, en consecuencia, la retirada de todas las medallas obtenidas.

Las perjudicadas por el dopaje de Jones son seis relevistas, aunque algunas de ellas también tienen un oscuro pasado, como es el caso de Torri Edwards, sancionada por uso de estimulantes, y Chryste Gaines, también implicada en el caso del laboratorio Balco. Las cinco medallas conseguidas por Marios Jones en Sidney 2000, tanto las de relevos como las individuales (oro en 100 y 200 metros y bronce en salto de longitud), ya fueron confiscadas el pasado mes de diciembre por el COI, antes de que la ex atleta comenzase a purgar su pena de cárcel.

Para adoptar su decisión, el COI no ha seguido la jurisprudencia Jerome Young, otro relevista estadounidense dopado, cuya descalificación no afectó a sus compañeros, aunque en este caso sólo era suplente, en el 4x400 vencedor en los Juegos de Sidney. El estatus y la ventaja indudable que supuso que Jones estuviese en los dos equipos de relevos femeninos ha hecho inclinarse la balanza. El hecho de que Marion Jones "haya corrido las finales, estando, según su propia confesión, dopada durante los Juegos Olímpicos", ha sido un elemento decisivo en el veredicto del COI, reconoció Giselle Davies, la portavoz del organismo.

Latasha Colander, Monique Hennagan y Jearl Miles se ven así privadas de su título de 4x400 m, mientras que Torri Edwards, Chryste Gaines y Nanceen Perry se quedan si su bronce en 4x100 m. Todas ellas han lamentado la falta de apoyo de sus posibles defensores, ya que el Comité Olímpico Estadounidense (USOC) ya solicitó en otoño, tras la confesión de Jones, que devolviesen sus medallas. La sola posibilidad de apelación ante el COI pasaba por el USOC, que deberá devolver rápidamente a Lausana las seis medallas usurpadas.

Aunque las restantes miembros del equipo de Estados Unidos no estuviesen dopadas y sólo Jones fuese implicada, el COI considera que todas ellas se beneficiaron del episodio de dopaje.

Reticencias con Thanou

El COI también anunció no haber adoptado aún ninguna resolución sobre la concesión de las cinco medallas olímpicas ganadas por Marion Jones en Sidney. La portavoz del COI indicó que la decisión sobre este asunto, ya retrasada de diciembre de 2007 a abril de 2008, estaría en el orden del día de la próxima reunión de la comisión ejecutiva, en junio, en Atenas, o en la siguiente cita en Pekín, a pocos días de la inauguración de los Juegos Olímpicos, en el mes de agosto.

El pasado mes de diciembre el COI descalificó a Marion Jones pero juzgó que convenía esperar a posibles avances en la investigación del 'caso Balco' (nombre del laboratorio de productos dopantes del que era cliente la velocista), con el fin de reatribuir las medallas ganadas por la estadounidense, también culpable de perjurio. La prudencia del COI se debe a las reticencias hacia la griega Ekaterini Thanou, suspendida por dopaje en 2004, y que podría convertirse en campeona olímpica de los 100 metros en los Juegos de 2000.

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