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DKV

La trama que llevó al pozo

El DKV Seguros se despidió ayer de la División de Honor de fútbol sala en el partido ante los murcianos.

Regreso al punto de partida. Giro de 360 grados. Si Pitágoras no dice lo contario, todo sigue igual. En esencia, todo ha sido siempre igual en el Sala 10. Han mudado los nombres de los patrocinadores, de los entrenadores, de los jugadores y de todos los directivos que han integrado su junta a excepción de dos: José Ramón Moreno y Julián Herrero, los hombres que lo fundaron y los que jamás han cedido el bastón de mando. Ellos, sus anhelos, sus filias y sus fobias, gobiernan el Sala 10. Ayer dijeron adiós a la más triste temporada del DKV Seguros, nombre comercial del club que abandonará la entidad al final del actual curso al haber consumado el descenso. El fiel directivo Juan Fernández fue la única compañía que encontraron en la primera fila del palco en el día de la despedida de la elite. José Luis Montañés, el hombre que completa la sucinta nómina de cuatro directivos tras la última escisión, no hizo acto de presencia en el entierro en la División de Honor de fútbol sala. Ante el campeón, El Pozo Murcia, ante muy pocos espectadores en la grada del pabellón Siglo XXI, ayer se clausuraron seis años de presencia continuada del Sala 10 en la elite del fútbol sala español. Con la etapa anterior, el club zaragozano ha paseado durante la última decada el nombre de Zaragoza por las pistas de España.

Moreno y Herrero se consideran los amos del equipo. Y en verdad lo son. Su personalidad se refleja en el club. A temprana edad, Moreno cambió el calzón corto por el traje. Ocupar la presidencia le llena. A pesar de haber anunciado en varias ocasiones su adiós, nunca se ha marchado (ni se marchará). Es mucho más probable que el proyecto se extinga que él se despegue del sillón presidencial. Si Moreno vive para el equipo, Herrero vive esencialmente para su hermano, Santi Herrero, y, luego, para el Sala 10. En su plenitud, Santi fue un futbolista excepcional; probablemente, el mejor cierre creador del mundo. Todo o casi todo lo demás era y es negociable en el DKV Seguros. Todo, menos el sillón presidencial y Santi. Ahí cabe encontrar las claves que han dirigido y dirigen el destino del conjunto.

Intento de modernización

La llegada Luis Esteban a la gerencia supuso un impulso en la modernización del club. Esteban apostaba por un modelo directivo semejante al del CAI Zaragoza y CAI Aragón. Fueron invitados a entrar en la junta directiva los empresarios Francisco Artal, Jon Tamayo, Roberto Castelló y José Antonio Briz. Se apostó por una mutación en la estructura societaria. Por otra parte, Santi Herrero no fue renovado esta temporada como jugador y se le ofreció el cargo de segundo entrenador. El modelo societario nuevo amenazaba el sillón de José Ramón Moreno, y Julián Herrero consideraba escaso el cargo de segundo entrenador para Santi. La solución para Moreno y Herrero la trajeron los buenos contactos de Juan Fernández, amigo de Julián Herrero. Así llegó como patrocinador secundario OCC, empresa vinculada a Agapito Iglesias, en medio de una operación que a largo plazo supondría unos ingresos de 1.200.000 euros. La cantidad no ha sido confirmada nunca. El patrocinador tampoco ha sido presentado a los medios informativos. Artal, Tamayo, Castelló y Briz, que estaban dispuestos a invertir cantidades superiores a las que figuraban en los compromisos publicitarios ya firmados, abandonaron el club al considerar que se les había ocultado información en la negociación con OCC. Moreno, Herrero, Montañés y Fernández quedaron al mando de la entidad.

Con Moreno como seguro dueño del sillón, solo restaba situar a Santi donde su hermano consideraba que merecía. Así, de inmediato, fue presentado como director deportivo. Él mismo podría proponerse como entrenador o jugador, puestos para los que se sintió preparado según anunció en la rueda de prensa de su nombramiento. Desde diciembre, todas las decisiones deportivas las ha diseñado Santi. Menezes, el entrenador que renovaron Moreno, Herrero y Montañés, a pesar de la oposición de Artal, Tamayo y Briz, fue destituido después de ser apaleado verbalmente en más de una ocasión. Los jugadores André y Lucio también dejaron el club. Llegaron fichajes de primer nivel, como Cobeta, Alexandre y Messias. En febrero se incorporó al banquillo Paco Beltrán, un teórico sin experiencia alguna en la elite del sala masculino. Cambios y más cambios, pero el equipo no ha mejorado, a pesar de estar sostenido por el mayor presupuesto en la historia del club, y de disfrutar con muchos más medios económicos y deportivos que su rival en la pugna por la salvación, el Gestesa Guadalajara.

Ahora se marchará el patrocinador, muchos jugadores... Y se quedarán ellos, los que siempre han estado, los que lo ascendieron y los que lo han descendido: Moreno y Herrero.

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