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SD Huesca

Rubi, un nuevo modelo para el Huesca

El preparador catalán se destaca por proponer a través del manejo de la pelota. Es metódico y un gran estratega.

Joan Francesc Ferrer Sicilia 'Rubi', pensativo durante un entrenamiento con el Sporting de Gijón.
Rubi, un nuevo modelo para el Huesca
EL COMERCIO

"Rubi va a marcar un antes y después en el modelo de juego del Huesca". Esta afirmación, desde el conocimiento y proferida con vehemencia y seguridad, sale de la boca de Javier Salamero, técnico zaragozano con experiencia en Segunda que conoce a la perfección al nuevo entrenador azulgrana, Joan Francesc Ferrer Sicilia ‘Rubi’ (01/01/1970). Ambos compartieron trabajo y confidencias en el Girona. Ahora, con Salamero como director deportivo del Llagostera y el preparador catalán al frente del Huesca, el aragonés muestra una total confianza en la capacidad de Rubi y en sus posibilidades en un club como el azulgrana. Le augura un futuro en positivo.

Su pasado balompédico tiene su punto de origen, el de aquel chico de albina cabellera­ que soñaba con ser futbolista en Vilasar de Mar y que no pudo pasar de la Segunda B. "Me faltaba creérmelo. Tenía calidad y visión de juego, pero no era de raza", ha comentado sobre sus años de pelotero. El Rubio le apodaban y con Rubi se ha quedado como nombre de guerra.

Alejado de los comportamientos que se consideran usuales entre los jóvenes futbolistas, más preocupados por asuntos banales, el catalán se forjó también en las aulas de la universidad, donde se licenció en Empresariales. El negocio familiar de viajes que su padre había puesto en marcha unos años antes de su nacimiento podría ser también una salida profesional. Rubi pensaba en todo.

Pero el barcelonés tenía una ilusión y no estaba dispuesto a dejarse a llevar. Eso no va con él. "Con 14 años ya entrenaba a los benjamines del Vilasar. Me gustaba mucho", ha indicado en alguna entrevista. Al final, pasado el tiempo, con las botas ya colgadas, Rubi terminó encontrando su sitio al calor de un banquillo. El Sabadell, el Espanyol B, el Ibiza y el Benidorm fueron los primeros pasos del Rubi entrenador hasta que en 2011 se integró en el cuerpo técnico del Girona como asistente. La salida de Raúl Agné durante la temporada 2011/2012 y el paso de Javier Salamero al banquillo elevaron su estatus al de segundo entrenador.

Rubi cogió el testigo del zaragozano en la 2012/2013 para conducir al Girona al ‘play off’ de ascenso, cayendo ante el Almería en la segunda y definitiva ronda.

Vilanova, Messi y el Barcelona

Pese a contar con una oferta de renovación, se decidió por la propuesta de Tito Vilanova, quien lo quería en su grupo técnico tras relevar a Pep Guardiola en el banquillo del FC Barcelona. "Solo el hecho de haber estado en el Barça te genera una gran repercusión", ha desvelado sobre su estancia en el todopoderoso equipo blaugrana. Allí se convirtió en uno de los principales aliados de Messi.

La enfermedad de Vilanova y la entrada del Tata Martino no cambiaron el día a día de Rubi, que concluyó su periplo en Can Barça al cierre del curso 2013/2014.

Surgió la opción del Valladolid, en Segunda. De nuevo alcanzó el ‘play off’ de ascenso, pero Las Palmas le apartó de la Primera División. A la máxima categoría llegó Rubi pero mediada la campaña 2015/2016 para acceder al Levante. No pudo evitar el descenso, como tampoco lo ha logrado en el Sporting en este último ejercicio.

Es el turno para el Huesca, a donde llega "un entrenador metódico, con excelente capacidad de trabajo, entrenamientos de calidad, tácticamente muy bueno y estratégicamente insuperable". Así define Javier Salamero la filosofía de Rubi. ¿Y como persona? "Es tranquilo y educado, pero exigente", responde el aragonés.

"Su propuesta de juego es vistosa. Le gusta dominar las dos áreas", puntualiza Salamero. "Sí, me gusta controlar a través del fútbol, pero también con orden, disciplina y esfuerzo", ha revelado Rubi. "Si el Huesca ha pensando en él es porque intenta generar un proyecto ambicioso. Y él no iría si las pretensiones no se pudieran cumplir", manifiesta Salamero, convencido de que "se van a notar" las diferencias con respecto a Anquela. "Va a haber un salto en identidad. Va a encajar y sacará resultados. Me alegraré mucho por él y por el Huesca", añade.

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