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Vigaray: "Un defensa tiene que ir siempre al límite, eso creo yo"

Madrileño de Getafe, aunque nacido en Leganés, tiene 24 años y viene del Alavés de Primera División. Con 24 años, viene a dotar de fortaleza a la zaga del Real Zaragoza.

Carlos Martín Vigaray posa para HERALDO DE ARAGÓN en Boltaña.
Carlos Martín Vigaray posa para HERALDO DE ARAGÓN en Boltaña.
Daniel Marzo

A ver… es usted de Getafe de pura cepa, pero nació en Leganés. Pueblos vecinos y con enorme rivalidad. ¿Cómo es esto?

Soy de Getafe de toda la vida. Siempre he vivido a 5 minutos andando del estadio Coliseo Alfonso Pérez, junto a la Ciudad Deportiva getafense. La familia Vigaray, la de mi madre, viene de Andalucía. Nací en Leganés porque mi abuelo trabajaba en el Hospital de Leganés y allí fue a dar a luz mi madre por esa razón.

Cuando usted empezó en la cantera del Getafe, el Leganés no estaba en Primera. Ese derbi no se daba.

Así es. El Getafe era de Primera y el Leganés andaba por Segunda B siempre. Ha cambiado todo radicalmente en pocos años. Ahora son los dos de élite. Yo jugaba contra el Leganés cuando estaba en el Getafe B, el filial. Los equipos de Madrid han crecido mucho.

Su escuela es, por lo tanto, la cantera del Getafe.

Ahí crecí de principio a fin, desde que mi abuelo Manuel me apuntó para jugar en Benjamines. Con una excepción: estuve un año en el Atlético de Madrid, en Infantiles. Pero por circunstancias del fútbol volví al Getafe el año siguiente, enseguida.

¿Siempre fue lateral derecho?

Sí, pero hubo entrenadores que me pusieron a veces de central. Un año, en el Getafe B, con un técnico que se llama Molina, lo jugué completo como central diestro y me sentí a gusto. Es una opción que puedo aportar al equipo si hace falta. Pero siempre fui lateral.

Tres años jugando en el Getafe y otros tres en el Alavés. Lleva seis temporadas en Primera, pero nunca tuvo una temporada de continuidad.

Hay veces que los entrenadores tienen sus pensamientos. Otras, que tú no estás afortunado. Es difícil jugar en Primera y, mucho más, mantenerte en el equipo y tener esa regularidad. En Vitoria, cuando llegué, jugué bastante. Y en el segundo, cuando había empezado bien, llegó una lesión que me dejó 10 meses parado. Ahí se me rompió la progresión. Me condicionó mucho y vino una cuesta abajo.

¿Qué lesión fue esa?

De rodilla. Pero no me la rompí. Tuve un edema óseo. Algo que es muy difícil de curar. Me fastidió dos temporadas, pues el año pasado apenas pude llegar a jugar los últimos 6 partidos con el Alavés, al final de la liga.

Es la primera vez que va a pisar los campos de Segunda División. Solo conoce el piso de arriba.

Va a ser una experiencia nueva. Pero yo necesito jugar. No puedo acabar una temporada habiendo participado en 10 partidos, como el año pasado. En Zaragoza quiero sentirme de nuevo jugador de fútbol. Quiero ser importante en el equipo. El Real Zaragoza es un buen destino.

Ha jugado una vez en La Romareda.

Sí. En pretemporada, mi primer año en el Getafe. Un trofeo de verano (el Ciudad de Zaragoza-Memorial Lapetra) en 2013.

Víctor Fernández quiere defensas que, como prioridad, defiendan.

Yo creo que los laterales somo defensas. Y por eso nuestra misión principal es defender. A Víctor le gusta tener el balón y, de este modo, además de defender, los laterales también vamos a tener importancia a la hora de atacar. Pero la base sólida que debemos mantener es la defensa.

El Real Zaragoza de los últimos años, pese a los múltiples cambios de hombres, no ha logrado nunca una defensa rocosa. Ese es el objetivo con los fichajes.

Un equipo rocoso atrás, que esté juntito atrás siempre, es un candidato a estar arriba. Tenemos que lograr ser una defensa difícil de rebasar. Vamos a conseguirlo.

Dicen de Vigaray que cuando se mete en el campo no conoce a nadie. Que es un tipo con carácter.

Sí, me caracterizo por ir a tope en todas las acciones. Un defensa tiene que ir siempre al límite, eso creo yo. Voy a muerte a cada duelo y procuro salir ganador, siempre midiendo las tarjetas.

Mide 1,82. ¿Suele subir a rematar de cabeza el balón parado?

En el Alavés no, porque teníamos dos centrales que van muy bien por arriba, Laguardia y Maripán. Y, como yo soy rápido en carrera, me dejaban siempre a cerrar atrás las contras.

¿Conocía Zaragoza de antes?

No. Solo he estado de pasada.

¿Viene con pareja?

No. Voy a estar solo. En Vitoria estuve con una chica, pero lo hemos dejado. En Zaragoza, tengo Madrid a hora y cuarto de AVE. Yo soy muy familiar. Más que ir yo a Madrid, serán mis padres quienes vengan aquí a menudo. A mí me gusta mucho descansar. Pasar ratos con los míos, también con mi tío Juan Carlos, que ha sido futbolista y es un gran consejero mío.

¿Otro Vigaray?

Sí, él llegó hasta la Segunda B. Estuvo en el Atlético de Madrid B y en el Ávila. Todo esto viene por medio de mi abuelo Manuel, un fanático del fútbol que está a punto de cumplir 90 años. Él apuntó a todos sus hijos (seis) a jugar desde niños. Y, después, a los nietos, que somos nueve. Ahora le cuesta ya salir de casa. Pero intentaré llevarle a La Romareda para que vea el ambiente de Zaragoza. A Vitoria ya vino.

¿Sabe cuál es el objetivo supremo del Real Zaragoza en Segunda cada año?

Lo sé. Ascender y salir de aquí, porque este no es su sitio. Yo vengo para aportar lo mío a conseguirlo. Quiero formar parte del equipo histórico que devuelva al Zaragoza a Primera. Me gusta el equipo que veo, hay calidad y mucho trabajo. Se trata de encontrar la mezcla perfecta. Los equipos que han subido últimamente han sido guerreros, luchadores y con calidad arriba. Hay que empezar bien y estaremos todo el año en cabeza. 

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