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Real Zaragoza

Isaac, Morán, Javi Ros... titulares fuera de onda

Preocupación por el rendimiento de varias piezas consideradas clave en el esquema básico del equipo en el inicio de campaña.

Morán, eufórico, felicita a Cabrera tras la consecución del 1-1 ante el Córdoba por parte del central uruguayo.
Isaac, Morán, Javi Ros... titulares fuera de onda
Guillermo Mestre

La concatenación de tres partidos sin ganar, ha introducido al Real Zaragoza en un punto de análisis diferente al que parecía estar abocado hace solo 20 días, cuando era líder y predominaban las victorias gracias a su magnífica racha como local en la primeras tres comparecencias en La Romareda.

A las bajas por lesión de Cani y Xumetra, dos piezas cruciales en el proyecto deportivo de Juliá y Valentín para la revolución que ha vivido el vestuario el pasado verano, no han sabido dar réplica otros futbolistas con vitola de titulares que han asomado al equipo. Además, otros que partieron con ese rol de fijos en el once inicial, no consiguen alcanzar un rendimiento mínimo aceptable. Por ello, el juego del grupo de Milla no es fluido, no es ágil, no pega al ojo, no es rentable en muchas fases de los partidos. 

El asunto del lateral derecho se ha convertido ya una letanía en este primer mes y medio de competición. Isaac, que tras su prometedora primera temporada partía como dueño inicial del carril diestro de la zaga, empezó fuera de sintonía en agosto y así sigue en octubre. Milla lo ha cambiado en casi todos los partidos, bien durante los 90 minutos, bien de inicio, alternándolo con el joven Fran. Pero no es únicamente el andaluz quien no está dando la talla que se presuponía podía ofrecer en la propuesta sobre el papel de la actual plantilla. 

En el centro del campo, predominan las actuaciones deficientes de Morán y Javi Ros, dos titulares del año pasado -como Isaac- que conforman el esqueleto, escaso en hombres pero importante en su peso específico, dentro de la plantilla para esta temporada.

Morán es avalado por técnicos propios y ajenos como futbolista de Primera División. Un jugador del que se espera tanto que, quizá por eso, suele dejar un mal sabor de boca muchos fines de semana por su juego escaso e irregular. Al vasco le está costando atender el nuevo papel que le está intentado dar Milla, más como interior, fuera de su lugar natural de pivote único por delante de la defensa, lugar reservado este año para Zapater. Morán chirría cuando se posiciona más adelantado y sus pases en profundidad o de ruptura de la zaga rival no son buenos con demasiada asiduidad. Pese a su voluntad innegable, no logra redondear un partido que le haga revivir del alboroto en que se convierten sus intentos de combinación.

Algo similar le pasa a Javi Ros. Con problemas en un pie desde agosto -fascitis plantar-, empezó fuera del equipo, jugando a tramos, poco a poco. Cuando ha tenido que entrar de lleno en el once inicial tras las lesiones sufridas en la línea medular, al tudelano se lo han tragado los partidos. No está fino con el balón. Corre sin sacar provecho a su esfuerzo. No tiene tacto en el toque de la pelota. La solvencia que mostró el año pasado a su llegada en enero desde el Mallorca, aquel trabajo ingente de área a área que tan bien le vino al equipo, la ha extraviado por completo. 

Son jugadores a recuperar por Milla. Son elementos clave en el diseño del actual Real Zaragoza que no pueden estar a tan bajo nivel de prestaciones sobre el césped y ellos también deben dar un paso adelante para salir del bache. No son los únicos a los que se echa en falta. También se consideró, en un principio, que Alex Barrera, que venía del Sporting de Primera División, tendría un papel más relevante en la plantilla y, sin embargo, hasta hoy su aportación es demasiado residual, escasa en minutos y calidad en la mediapunta.

Son jugadores senior, hombres con trayectoria, con avales de origen, que tendrían que estar tirando del equipo en primera línea de rango. Y no está siendo así. Según avanza la larga temporada de Segunda División, a todos les empieza a sonar con fuerza el despertador. A los jóvenes cabe aplicarles el atenuante de la inexperiencia y la expectativa de su crecimiento paulatino (Fran, Edu García, Popa, Bagnack, Ratón, Pombo...), pero a los veteranos y expertos el tiempo de moratoria se les empieza a agotar. Sin ellos en plenitud, el plan de Juliá y Valentín difícilmente funcionará.

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