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Fútbol

El Real Madrid confirma su crisis en Vitoria

Volvió a dominar el encuentro contra el Alavés pero apenas generó fútbol, sigue sin marcar y encajó en la prolongación ante un Alavés que le alcanza en la tabla.

El Real Madrid confirma su crisis en Vitoria
El Real Madrid confirma su crisis en Vitoria
Efe/David Aguilar

El Real Madrid no se encuentra. Toca pero no golpea. Es plano, parece que ha perdido su alma y está en una espiral destructiva. Vive la mayor sequía anotadora desde 1985 (6 horas y 49 minutos). Y sin gol es imposible ganar partidos. Lo máximo es sacar un punto. Y si cometes un error, pierdes. Eso sucedió en Moscú y se repitió en la última jugada en Vitoria, donde no acertó a superar a otro rival ordenado, un Alavés supertrabajado, y perdió por un despiste en una acción a balón parado. Esta vez, a diferencia de Moscú, no podrá aferrarse a la mala suerte, porque no se topó con los palos y tampoco su portero, el solvente Fernando Pachecho, hizo el partido de su vida. La ausencia de Cristiano Ronaldo, esa que parecía superada hace menos de un mes, se ha hecho gigante en este Real Madrid con un porcentaje pírrico de acierto respecto al número de ocasiones creadas. Mucha posesión pero poco remate. Las dudas se multiplican después de que el Alavés le tumbase cuando ya no había tiempo para reaccionar.

Consciente de que llevar 319 minutos sin marcar (desde el gol de Marco Asensio al Espanyol el pasado día 22 de septiembre) era un hándicap que podría ir afectando mentalmente a medida que pasaran los minutos salió decidido a evitar que el reloj alcanzase las seis horas. Aunque el gol es responsabilidad del colectivo, Benzema acaparaba las miradas y arrancó eléctrico. Cinco remates en los primeros 8 minutos, con claras opciones de gol sobre todo un cabezazo de Benzema que sacó Laguardia sobre la línea y otro remate de Ceballos al que privó la zaga de convertirse en gol cuando Pachecho, que pasó por la cantera madridista y terminó cojeando el encuentro, había sido superado. Un pequeño oasis viendo en lo árido que se ha convertido el juego ofensivo del Madrid.

El Alavés, bien ordenado, dejando poco espacios entre líneas al rival, sufría más en las acciones a balón parado, ya que Pina cometió un posible penalti a un Varane que sufrió en balones largos a Jony, que con Calleri no paró de tirar desmarques a la espalda que permitieran a los suyos dejar su campo, donde principalmente se desarrollaba el duelo. La posesión de los visitantes llegó a ser del 78%, pero tampoco eso significó gran peligro por parte de Bale y Asensio. Estuvo cerca de aprovechar un mal entendimiento de Courtois con su zaga. Abelardo tenía claro cómo hacer daño al Madrid en las pocas veces que merodease el área rival: balones rápidos desde los costados y a la espalda de los centrales. Uno de ellos se paseó por dos veces delante de la línea de gol, pero la bola puesta desde la izquierda no la remató Ibai pensando que llegaría Callerí, que volvió a cruzarla al área pero Varane se adelantó al extremo vizcaíno.

Un rondo sin peligro alguno

Se iba consumiendo el ímpetu madridista al punto de pasar minutos sin grandes ocasiones que llevarse a la boca por parte de ninguno. Lopetegui gesticulaba en el banquillo, se desesperaba con cada ocasión marrada. El Alavés apenas inquietó en el primer acto, quizá por eso por primera lejos del Bernabéu y en todas las competiciones, se marcha al descanso en un partido sin encajar goles. Al descanso Lopetegui entendió que era necesario mutar algo, porque aquello estaba cogiendo un ritmo similar a lo de Moscú. No sólo al duelo con el CSKA, sino también al España-Rusia que sigue en el recuerdo de todo aficionado al fútbol. La presencia del hispano dominicano generó algo más de peligro, aunque fue Casemiro el que puso en más apuros a Pacheco, que atrapó junto al poste la intentona del brasileño.

Odriozola era el único que intentaba regatear y desbordar pero no encontró rematador. Llovía, complicando el asunto para un Madrid que también lo intentó desde lejos. Lopetegui optó por meter a Asensio buscando que uno de sus zapatazos encontrase por fin la red rival. Pero el que más lo rozó fue el cuadro vasco. Courtois despejó un zapatazo lejano de Rubén Duarte y después Jony, en otra cabalgada para superar a Varane, golpeó con la izquierda y Courtois la rozó para que se fuese junto al palo. El Madrid se notaba algo ansioso. Bale pidió el cambio, aunque antes quiso lanzar un golpe franco pero no tuvo éxito. Más problemas para un equipo algo desquiciado.

Lopetegui tiró de Vinicius casi a la desesperada, confiando en que el joven brasileño fuera capaz de sorprender el orden de Abelardo. Pero el que lo rompió fue el Alavés, que dispuso de un córner para cerrar el partido en la prolongación. La grada lo celebró casi como un penalti y la acción terminó en el 1-0 final, después de una mala salida de Courtois, que pudo despejar el cabezazo de Sobrino pero no el de Manu García en el segundo palo. El capitán, todo corazón, entró con fe para recordar que por algo al equipo vitoriano le llaman el 'glorioso'. Verlo ahí, empatado a puntos con el campeón de Europa, refleja el buen trabajo hecho por el Alavés y el agujero negro en el que parece haber caído el Real Madrid. Ningún jugador blanco atendió a las televisiones tras las derrotas. Solo dio la cara Lopetegui, al que quieren culpar de todos los problemas que muestra una plantilla en la que falta alguien con la solera necesaria para suplir al máximo goleador histórico del club.

Ficha técnica

Alavés - Real Madrid

Alavés: Pacheco, Navarro, Laguardia, Maripan (Martín Aguirregaviria, min.87), Duarte; Brasanac, Pina, Wakaso (Manu García, min.73); Ibai Gómez (Rubén Sobrino, min.67), Calleri y Jony.

Real Madrid: Courtois; Odriozola, Varane, Ramos, Nacho; Modric, Casemiro, Kroos, Ceballos (Asensio, min.61), Bale (Vinicius, min.79) y Benzema (Mariano, min.46).

Árbitro: Jaime Latre (Aragón). Amonestó Wakaso.

Goles: 1-0, min. 95. Manu García.

Incidencias: Mendizorroza. 19.461, casi lleno. Partido de la octava jornada en LaLiga 18-19

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