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Baloncesto

Europa no sirve de bálsamo

Un desorientado CAI Zaragoza cayó en la pista del colista de su grupo.

Europa no sirve de bálsamo
Europa no sirve de bálsamo

Esta vez, la Eurocup no sirvió de bálsamo para el CAI Zaragoza. La visita a la cancha del colista Spirou Charleroi se presumía como una oportunidad inmejorable de lavar la imagen ofrecida el pasado domingo ante Morabanc Andorra, pero el desenlace no fue el esperado. Lastrados por un pésimo primer cuarto, los Ruiz Lorente fueron siempre a remolque de un rival a priori inferior, y se quedaron a las puertas de sumar la quinta victoria de grupo, que les hubiese dejado a un paso de clasificarse para el Last 32

Desde el comienzo, el CAI evidenció deficiencias en la circulación del balón, que condujeron a lanzamientos forzados cuando el tiempo de posesión agonizaba. A ello hubo que sumar las facilidades concedidas debajo del aro propio, tanto en las penetraciones como a la hora de capturar rebotes. Así, el Charleroi se sintió cómodo y obtuvo una renta de siete puntos (20-13) cuando solo se llevaban cinco minutos disputados.

Ruiz Lorente trató de reaccionar solicitando un tiempo muerto e introduciendo a Kanacevic para dar fuerza a la zona, pero prosiguieron los problemas en defensa. Tanto, que ni siquiera dos canastones consecutivos de Diener desde más allá del 6,25 frenaron la sangría de tantos en contra, y el primer acto concluyó con un contundente (31-21) favorable a los belgas. 

La situación no mejoró en exceso en el arranque del segundo envite, si bien el CAI -a ráfagas- logró mover con mayor rapidez sus ataques y solucionó en parte el atasque ofensivo que padecía. A base de triples, mantuvo el ritmo anotador de un Charleroi más intenso y agresivo, que no daba opción alguna en el juego interior.

Jelovac y Benzing acumularon errores desde la media distancia, al tiempo que comenzó a asomar el que sería el principal lastre del encuentro: el pésimo acierto desde el tiro libre. Los rojillos erraron alarmantemente desde los 4,60 metros y la diferencia de 10 puntos se mantuvo hasta el descanso (44-34). 

Tras la reanudación, el CAI siguió cometiendo idénticos errores

-porcentajes del 35% de efectividad en el lanzamiento de dos puntos y de 46% en el tiro libre- pero se impulsó en el cambio a la defensa zonal impuesto por Ruiz Lorente para frenar la anotación rival. Ahí llegaron los mejores minutos, en los que logró un parcial de 0-10 que hizo soñar con la remontada. A los belgas les entraron las dudas y acumularon errores en ataque, hasta que un único tiro libre de Libert rompía la sequía. Con 57-52 finaliaba el mejor periodo caísta.

Para el definitivo, los zaragozanos tenían reservada una ligera mejora en sus porcentajes de lanzamiento, y su desventaja se redujo hasta los cuatro puntos (65-61) con Jelovac y Henry como estiletes. La remontada parecía más factible que nunca, y quién sabe si se hubiese consumado de no ser por la aparición de los Baron, importantes durante el resto del encuentro y estelares en los compases finales. Ellos solitos se bastaron para, triple tras triple, minar la moral de un CAI que veía como su buen hacer defensivo se veía superado por acciones sublimes desde larga distancia.

Los últimos cinco minutos devolvieron la renta de diez puntos predominante durante todo el choque, y solo Fotu fue capaz de colarse en la fiesta de los hermanos estadounidenses para mantener ligeramente la fe. El CAI corrió a la desesperada y sin criterio hasta saberse derrotado a falta de un minuto, cuando 

Kevin Tumba puso la puntilla con una última canasta que elevó el marcador hasta el 80-69 final. 

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