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El Tour de Francia 2023 arrancará en Bilbao

El lehendakari asiste en París a la presentación de un recorrido en el que vuelve el Puy de Dome y solo hay una contrarreloj de 22 kilómetros.

Íñigo Urkullu junto a Christian Prudhomme, director del Tour de Francia.
Íñigo Urkullu junto a Christian Prudhomme, director del Tour de Francia.
Cristoph Petit Tesson

"Ongi etorri". El lehendakari Iñigo Urkullu dio este jueves la bienvenida al Tour de Francia 2023 en la presentación del recorrido, celebrada en el Palacio de Congresos de París. "Es un sueño cumplido. Las calles y carreteras vascas se llenarán con el entusiasmo de los aficionados. Será un emoción para el recuerdo", declaró sobre la próxima edición de la ronda gala, que partirá por primera vez desde Bilbao (1 de julio) y tendrá tres etapas en el País Vasco. Christian Prudhomme destacó la "pasión" de los seguidores vascos al referirse a la victoria de Roberto Laiseka en Luz Ardiden, en 2003. "Ya ha empezado la cuenta atrás", añadió Urkullu. "Bienvenidos al país de la bicicleta".

El paso del Tour por la puerta de casa es inolvidable. Lo vivió San Sebastián en 1949 y 1992, y también Vitoria en 1977. El 1 de julio de 2023 Bilbao se sumará a esa lista al acoger la Gran Salida de la próxima edición. Euskadi será la sede de las tres primeras etapas: Bilbao-Bilbao, Vitoria-San Sebastián y Amorebieta-Baiona. Junto a este inicio ya conocido, Christian Prudhomme desveló el resto del recorrido. En ese fantástico escaparate mediático al que se han subido las carreteras vascas aparecen también montañas como el Puy de Dome -el volcán ausente desde hace 35 años-, el Tourmalet, Cauterest, el Grand Colombier, el Joux Plane, la cota de Domancy donde Hinault trituró el Mundial de 1980, la dura ascensión a la Loze y, ya al final, la subida al Markstein, donde arrasó Annemiek van Vleuten en el pasado Tour femenino.

Será un Tour cuesta arriba: con ocho etapas (cuatro finales en alto) de montaña, ocho jornadas de media montaña y solo una contrarreloj, de 22 kilómetros. El Tour, como la Vuelta, ha optado por este formato, de etapas cortas diseñadas para el espectáculo televisivo.

Bilbao, con la etapa inicial más montañosa en 110 ediciones (subidas a Morga, el Vivero y Pike en el tramo final), marca la pauta. El Tour que puede revivir el duelo entre Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard trepa por las grandes cadenas montañosas de Francia: los Pirineos, el Macizo Central, el Jura, los Alpes y los Vosgos. Así será el viaje entre Bilbao y París. Casi siempre cuesta arriba. La presencia institucional del País Vasco en el Palacio de Congresos fue masiva. Las instituciones vascas invierten 12 millones de euros en el desembarco del Tour en Euskadi. Las imágenes y la promoción turística que lo acompañan llegarán a mas de 190 países.

La cuenta atrás para ver el paso por el País Vasco del Tour por fue activada el 14 de diciembre de 2020. Ese día dio fruto la larga negociación con los responsables de la ronda gala. Prudhomme voló a Bilbao casi a escondidas. Entró por el garaje de la Diputación para que nadie le viera. Tenía cita con las autoridades vascas. Les dijo, mala noticia, que por culpa de la pandemia Euskadi no iba a poder albergar una etapa en 2022. A continuación, les dio la gran noticia: les propuso que Bilbao fuera la Gran Salida en 2023. Lo será el 1 de julio. El Tour, uno de los grandes acontecimientos del deporte mundial, disputará sus tres primeras jornadas por las carreteras de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa.

Guiño al Athletic

El Tour 2023 arrancará en Bilbao, junto al Museo Guggenheim y finalizará en el repecho del Parque de Etxebarria. Prudhomme le hizo durante la presentación un guiño al Athletic, que cumplirá 125 años. Con las subidas al Vivero y Pike en el tramo final, el trazado es perfecto para un corredor con pegada. Alaphilippe, Van Aert, Van der Poel... Un lujo para la afición, que tendrá el Tour al alcance de la mano. El 2 de julio, entre Vitoria y San Sebastián, el pelotón se medirá en las rampas de Jaizbikel. Y un día después, tras partir desde Amorebieta hacia la costa y cruzar la muga, habrá probablemente una oportunidad para el sprint en las calles de Baiona. Después de las tres etapas vascas llegarán los Pirineos en la quinta jornada con la subida a Marie Blanque y meta en Laruns. Una jornada más tarde, el pelotón ascenderá el Aspin, el Tourmalet y Cauterest. En ese final levantaron los brazos Jesús Loroño, en 1953, y Miguel Induráin, en 1989, cuando su compañero y líder Pedro Delgado, le ordenó atacar. Fue la presentación del navarro en una carrera que iba a dominar en 1991 y 1995.

En la novena etapa se registrará el regreso al Tour del Puy de Dome, ausente desde 1988 y escenario del gran duelo en 1964 entre Anquetil y Poulidor. Del Macizo Central, el Tour se trasladará al Jura, con meta en Le Grand Colombier, donde Pogacar brilló en 2020 y Bernal inició su cuesta abajo. Sin pausa, tomarán el testigo los Alpes con el final en Morzine tras hollar el Joux Plane. A continuación habrá un jornada de 4.300 metros de desnivel frente al Mont Blanc.Frente a tanta subida, la única contrarreloj, en Comblaux, llegará en la decimosexta etapa. De 22 kilómetros y con la cota de Domancy, donde Hinault trituró el Mundial de 1980. Aún restarán dos etapas de montaña. La decimoséptima, con el durísimo col de la Loze y la meta en Courchevel (etapa 'reina' con 5.100 metros de desnivel). Y los 133 kilómetros y cinco subidas de la penúltima jornada, en los Vosgos, con paso por el Ballon de Alsacia, el Grand Ballon y el final en la cima de Le Markstein. Los escaladores pueden frotarse las manos. También los aficionados ante el duelo entre Vingegaard y Pogacar, con Enric Mas y Mikel Landa como aspirantes a un puesto entre los mejores. Luego sólo restará el paseo hasta París, la meta final de este montañoso viaje que partirá por primera vez desde Bilbao.

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