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Punto de partido para Rafa Nadal en Roland Garros

El balear acude a París con la opción de superar a Federer en número de Grand Slams ganados.

Nadal conquista su decimotercer Roland Garros ante Djokovic.
Nadal conquista su decimotercer Roland Garros ante Djokovic.
Agencias

Dieciséis años han pasado desde que Rafa Nadal recibió la Copa de los Mosqueteros de manos de Zinedine Zidane. El mundo del tenis se asombraba con un chico de 19 años que desestabilizaba el reinado de Roger Federer en el circuito y que con su juego explosivo y de resistencia auguraba más años de éxitos. Pero no dieciséis.

Aquel día de junio en el que Nadal descorchó su primer Grand Slam, Federer ya contaba con cuatro en su palmarés. El suizo había empezado a ganar a una edad más tardía que la de Nadal, pero estaba devorando título tras título. Hasta el punto que cuando Nadal, en 2006, volvió a ser campeón de Roland Garros, la diferencia era de 7-2 a favor del de Basilea. Nadie hubiera apostado por entonces por un adelantamiento. Aunque también parecía imbatible el récord de catorce 'majors' de Pete Sampras y este ha sido superado por tres tenistas en una década.

Dieciséis años después de que comenzara el tira y afloja entre Federer y Nadal, por fin el español dispone de una bala para inclinar la balanza a su favor. Ya la tuvo en Australia, pero ahí sus opciones eran más reducidas que en París, donde por méritos propios acude con el cartel de gran favorito. Así se lo permiten sus trece títulos y sus cien victorias (por dos derrotas) en el torneo.

Pero el balear no vive solo de la historia. Su temporada de tierra ha sido la más exitosa del circuito y ha estado marcada por una curva ascendente. Comenzó falto de ritmo, tras dos meses parado, y perdió en los cuartos de final de Montecarlo. Se rehizo en Barcelona, con sufrimiento y salvando una pelota de partido, para ganar su duodécimo título en la ciudad condal, y pegó otro bajón en Madrid, donde le doblegó Alexander Zverev. En Roma acabó en alto. Volvió a sufrir, pero se llevó el título y de paso se impuso a Novak Djokovic. Golpe moral importante de cara a París.

En Francia, eso sí, no se verán las caras en otra final. El sorteo, unido a la condición de tercer cabeza de serie de Nadal, deparó que, si se cruzan, será en semifinales. Como ya ocurrió en 2007, 2008 y 2013. Siempre con victoria para el español. También cayó en su parte del cuadro Federer y por primera vez en la historia todos irán por el mismo lado. El suizo, autodescartado para el título -«Quien piense que ganaré está equivocado», dijo-, se podría medir con Djokovic en cuartos de final, su enfrentamiento más temprano desde Australia 2007. Aunque parece complicado que Federer, que solo ha jugado tres partidos este año, llegue a esas instancias del torneo. Su objetivo es simplemente coger ritmo de competición para el gran reto de la hierba.

Otra historia es el caso de Djokovic, aplastado aquí en su última final, la que mejor le venía por las circunstancias de un Roland Garros disputado al abrazo del frío otoñal. Con la vuelta del torneo a sus fechas habituales, el hueco con Nadal se vuelve a abrir y ya son más de cinco años los que lleva el serbio sin derrotar al balear en una pista de tierra batida. Seis desde que lo venciera en la Philippe Chatrier.

La caída de los dos grandes titanes juntos ha provocado que se amplíen las posibilidades de ver a un novato en la final de Roland Garros. El favorito es Dominic Thiem, por sus dos finales perdidas, pero el austríaco lleva un 2021 para olvidar y solo ha ganado cuatro partidos en arcilla esta campaña. En mejor posición está un Stefanos Tsitsipas que hizo final en Barcelona y ganó el trofeo en Lyon, mientras que Daniil Medvedev, el segundo cabeza de serie, lleva una gira marcada por las quejas sobre la superficie.

Osaka, contra los medios

Roland Garros se sacudió esta semana cuando Naomi Osaka, cuatro veces ganadora de Grand Slam, anunció que no dará ruedas de prensa durante el torneo. «A veces siento que la gente no se preocupa de la salud mental de los deportistas. He visto a muchos tenistas derrumbarse en rueda de prensa tras una derrota. Es como rematar a una persona que ya se ha caído», dijo la nipona en un comunicado.

Su decisión le acarreará multas que pueden alcanzar los 20.000 euros por partido, ya que los jugadores tienen la obligación de acudir a las ruedas de prensa tras los partidos. Sin embargo, esta cantidad es insignificante para una tenista que solo el año pasado ingresó más de 55 millones. El giro de rumbo de Osaka ha sido la comidilla de los días previos al inicio del torneo y la mayoría de tenistas han sido cuestionados por el golpe encima de la mesa de la japonesa.

«Sin la prensa, sin la gente que viaja y escribe noticias sobre nuestros logros, probablemente no seríamos los atletas que somos hoy. No tendríamos ese reconocimiento en todo el mundo. Entiendo a Osaka, pero los medios de comunicación son una parte muy importante de nuestro deporte», dijo Nadal.

«Es parte de nuestro trabajo. Nunca es cómodo hablar con la prensa después de una derrota, pero es bueno encontrar el equilibrio y saber qué distancia hay que tomar con ello. Los medios son importantes porque te dan una plataforma para hablar de nuestras vidas y de nuestras perspectivas», apuntó Iga Swiatek, campeona en Roland Garros el año pasado.

Osaka, que nunca ha llegado a octavos en París, podría perder, por lo tanto, un tercio de las ganancias por disputar la primera ronda (60.000 euros), mientras que si ganara el torneo y la WTA decidiera no incrementar exponencialmente las sanciones, perdería 140.000 euros del total de 1,4 millones que se lleva la vencedora.

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