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Ferrari se pone a mil para batir a Mercedes

El nuevo SF1000 con el que competirán Sebastian Vettel y Charles Leclerc se presentó en el Teatro Romolo Valli de Reggio Emilia como una evolución del SF90 de 2019.

Ferrari unveil the new Formula One race car SF1000 during the presentation at the Romolo Valli Municipal Theatre in Reggio Emilia, Italy, February 11, 2020. Ferrari Press Office/Handout via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. NO RESALES. NO ARCHIVES [[[REUTERS VOCENTO]]]
Presentación en Italia del nuevo Ferrari.
Reuters

Ferrari se tomó en serio la idea de ilusionar a sus aficionados, y por eso eligió hacer una presentación en un escenario de ensueño. El Teatro Romolo Valli de Reggio Emilia, ciudad donde nació la bandera tricolor de Italia (y pocas cosas generan más orgullo que Ferrari en el país transalpino) albergó una gala en la que la Scuderia sacó músculo.

Con Marc Gené de maestro de ceremonias junto a Silvia Hoffer, directora de comunicación, Ferrari mostró al mundo el SF1000, el monoplaza con el que quieren cerrar una etapa de doce años sin tocar el Mundial y acabar así con el reinado de Mercedes.

Tras la actuación del DJ Benny Benassi y unos acróbatas, algo que hizo levantar muchas cejas de los presentes en el fastuoso teatro, salió a la luz el segundo monoplaza de la temporada 2020 tras el sorpresivo Haas de la semana anterior. El SF1000, bautizado así porque esta temporada la Scuderia llegará a esa cifra de grandes premios en Fórmula 1, no es revolucionario, ni mucho menos, dada la limitación normativa. Antes del gran 2021, el año de presunta transición ha obligado a los ingenieros a maximizar los caminos de diseño ya vistos en 2019.

Así, el SF1000 tiene matices con respecto al SF90, pero no muchas diferencias. 'Badgeboards' laterales más finos y trabajados, un 'rake' (diferencia de altura entre ejes) más destacado y nacido de las ideas de Red Bull de años anteriores, unos alerones delantero y trasero más trabajados, mucho más estrecho en la parte trasera, unos vistosos cuernos sobre la toma de aire superior. En definitiva, una apuesta más extremista del coche de 2019, que al final del año no sólo se puso a la altura de sus rivales, sino que los llegó a superar. De este al que se verá en pista en los test y la carrera habrá, como siempre, muchísimos cambios.

"Hemos encontrado soluciones muy inteligentes en este nuevo coche", avanzaba Sebastian Vettel, que tiene marcada en rojo la nueva temporada que entra ahora. "Hemos llevado al extremo los conceptos que hemos podido, para intentar maximizar el rendimiento aerodinámico primero", señalaba Mattia Binotto, jefe del equipo y máximo responsable de lo que ocurra en la pista. Dicho de otra manera: si no ganan o presentan batalla de manera constante, su cabeza será la primera en rodar.

Presión e ilusión

Las aspiraciones de Ferrari no pueden ser más altas. Tras una tumultuosa campaña 2019, Sebastian Vettel y Charles Leclerc se fajarán por ser los líderes de la Scuderia en pos de la lucha contra Mercedes y Lewis Hamilton. Las constantes riñas que hubo el año pasado quitaron los baches del camino del británico hacia su sexto título mundial, mientras ellos, sumidos en su ciclotimia (no se puede entender Ferrari sin el caos), daban más espectáculo del que hubieran deseado.

Todo lo que no sea pelear por victorias será un fracaso. Con un Vettel enfundado en una interrogante, Leclerc tratará de poner la calma, el reprís o la tensión en función de lo que se necesite en cada momento. Ya no es su primer año de rojo, y el asalto al papel de primer piloto se ha quedado corto como objetivo: eso ya es tierra conquistada.

Mattia Binotto tendrá muchas miradas encima. En los despachos de Maranello confabulan en su contra los mismos que le dan parabienes y consejos, como no podría ser de otra manera. La gestión que hizo en 2019 le puso al borde del abismo, y sólo el buen rendimiento del final de la campaña, aunque inerte a efectos de lucha por el título, salvó su cabeza. Tantos enemigos como amigos, los que le acompañaban en el Teatro Romolo Valli este martes son los mismos que se pondrán en la pole del casting en caso de despido, algo nada descartable. Mucho Bruto para tan poco César.

La presión sobre Ferrari, en todos sus estamentos, es máxima. Completar el año 2020 con buenas sensaciones (se gane el campeonato o no) es vital, especialmente pensando en la próxima era de la F1 que arranca en 2021.

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