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TELEVISIÓN

Un día en las entrañas de 'El hormiguero'

El popular programa, uno de los buques insignia de Cuatro, invitó al blog televisivo de HERALDO.ES Tedeté, a visitar la redacción y vivir cómo es su trabajo diario en un día muy especial para ellos: recibían en plató a dos estrellas de Hollywood, Jennifer Aniston y Adam Sandler.

Jennifer Aniston y Adam Sandler, en el plató de 'El Hormiguero', junto a Pablo Motos y las famosas Trancas y Barrancas.
Un día en las entrañas de 'El hormiguero'
GLADYS LAMAS

Hay una terraza en la redacción de 'El Hormiguero' que no se ve desde el plató. Allí han ido creciendo arbolitos, al igual que lo ha ido haciendo el propio programa. Según la tradición, cuando se produce un hito de audiencia -o cuando su 'hermano pequeño' 'Tonterías las justas', con el que comparte productora, recibe buenas noticias como su confirmación en la parrilla de Cuatro-, compran uno nuevo. Ya son ocho. Y esperan plantar bastantes más.

Esta semana, recibían a una estrella internacional, un objetivo en el que ya son expertos. Bueno, eran dos, y de una tacada. Y aunque en pantalla todo parece surgir espontáneamente, el trabajo que lleva detrás no es poco. Lo único 'real' es el buen rollo, igual en el estudio que en los pasillos.

El martes no era un día habitual. Aunque normalmente se emite en directo, el horario impuesto por Jennifer Aniston y Adam Sandler obligaba a cambiar los planes. El programa se grababa a las 18.30. Nervios, pero todo controlado. «Los primeros en llegar cada mañana, a eso de las 10.00, son los de producción y las chicas de vídeo. A las 10.30, los guionistas ya estamos haciendo las propuestas del día», cuenta Fernando Acevedo, igual de sonriente delante del ordenador que cuando sale en pantalla. Pero, claro, sus compañeros de mesa son Jandro o Raquel Martos, que luego aparecerán cantando o en un 'sketch' junto a Pablo Motos. «Lo pasamos muy bien, pero hay tensión. Hoy, por ejemplo, llevamos un rap sobre Ruiz Mateos. Y, con las prisas, a veces te atascas. ¡No me salía una rima con "te pego leche" que no fuera escabeche!», bromea Raquel. Aunque el piloto de la cámara no se enciende hasta pasadas las 21.30, a eso de las 14.00 ya está escrito el grueso del programa. Y, aunque no dure más de 50 minutos, preparan unos 90, por si acaso. «En el propio ensayo se cambian o se caen cosas», informa Acevedo, un tanto cariacontecido.

 

El ensayo

El ensayo suele ser a las 19.00, y en él se prueban todas las secciones. Como si estuvieran en antena, solo que Juan y Damián -las voces de los populares muñecos Trancas y Barrancas- están sentados junto al presentador, y no bajo la mesa, como habitualmente (no) los vemos. Hoy, todo hay que hacerlo antes. A las 16.30, ya están todos en plató. El hombre de negro, ese personaje serio y vestido a lo 'Matrix' en la ficción, llega con una sonrisa y saluda. Y eso que lo tienen pluriempleado. Cuando las luces se apagan, él enciende la suya, la de su cámara. Sus fotos a los invitados cuelgan en el pasillo donde tienen la sala VIP y maquillaje, y que se ha convertido en el particular 'paseo de la fama' de 'El hormiguero'.

Mientras Motos, ya como una ídem, repasa el experimento científico de la noche, en una esquina del estudio -muy cerca, por cierto, de donde en directo se está haciendo 'Tonterías las justas', con Florentino y compañía-, Luis Piedrahita ensaya su truco de magia. Y, en las gradas, un improvisado público: los dos doctores presentes siempre entre la 'troupe'.

Son las 18.00 y la mujer de la limpieza le da unos fregoteos a la mesa del programa. Ante la sala VIP empieza a congregarse media plantilla. «¿Ha llegado Rachel?», pregunta una de las chicas de producción. No, aún no. La que sí ha llegado es la traductora, Patricia, la misma que le traduce al presidente del Gobierno, así que tiene experiencia en improvisar.

 

En tropel

Los invitados aparecen y entran en la sala VIP. El pasillo comienza a despejarse. Hay que bajar rápidamente la escalerilla que lleva a plató. Allí, el público entra en tropel. «Hoy, el programa es grabado. Empezaremos por el final. No dejéis de aplaudir, que para ellos esto es como si estuvieran en China», le dice Pablo Motos al público. La cabecera del programa suena y el presentador les da paso. Son ellos. Adam Sandler y Jennifer Aniston, que se contagian del ambiente y se prestan a bromear. Tanto, que acaban besando a las hormigas. A la protagonista de 'Friends' se la ve emocionada y lo reconoce abiertamente al despedirse. Se van corriendo. Pero el público sigue aplaudiendo. Ahora, hay que grabar el principio? «Hoy nos visitan Adam Sandler y Jennifer Aniston», suelta Pablo Motos entusiásticamente. Y a gritar, aunque los actores ya estarán en el aeropuerto.

Ha llegado el final. Mientras las cámaras graban recursos de público, lo que se emitirá durante los anuncios, Motos y sus colaboradores se preguntan cómo ha ido la cosa. «Han respondido y ha quedado un programa divertido», le dicen. El presentador respira aliviado. Al día siguiente, a primera hora, llegan las audiencias. Más de un millón y medio de espectadores, un 8% de 'share', en un día con una competencia feroz, partido del Real Madrid incluido. Quizá sea hora de ir encargando un nuevo árbol para su terraza.

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