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Comunicación

Un psicólogo aboga por enseñar a los jóvenes a "gestionar la vergüenza social" en las redes

Participantes en el Congreso de Violencia de Género de la Junta piden actuar para erradicar la explotación sexual y laboral de los inmigrantes.

José María Avilés, profesor del departamento de Psicología de la Educación de la Universidad de Valladolid, ha apostado por enseñar a los jóvenes a "gestionar el pudor y la vergüenza social" en las redes durante su intervención en el Foro de trabajo sobre 'Ciberdelincuencia: Internet y redes sociales' que ha tenido lugar este lunes en el marco del V Congreso para el estudio de la violencia contra las mujeres, organizado por la Consejería de Justicia e Interior de la Junta.

En este sentido, ha señalado varios factores en los que hay que trabajar con los adolescentes, entre ellos la privacidad porque, ha señalado, "tienen verdaderas dificultades para diferenciar entre el espacio público y privado".

Además, según ha informado la Consejería en una nota, Avilés ha dicho que "hay que enseñarles a diseñar su identidad virtual, pautas comunicativas, empatía virtual, los riesgos a los que se enfrentan, a construir un pensamiento consecuencial y a autorregular sus actuaciones en las redes".

Según Avilés, hay que acompañar al joven en la toma de decisiones relacionadas con sus dispositivos móviles porque están condicionadas por la dependencia, la adicción, la hiperconexión, la fobia a la soledad o la desconexión moral. Y "hay que acompañarlo", ha afirmado, "considerando al alumnado como parte de la solución, no como el problema".

En el foro también ha participado Estíbaliz Linares, especialista de violencia de género en redes sociales de la consultoría Sortzen, que ha hecho un repaso de las distintas formas de violencia en las redes e Internet analizando el ciberbulling, el grooming, el sexting, la sextorsión así como el acoso y el control por parte de las parejas. Ante todos estos riesgos, Linares propone "hacer pedagogía educativa a través del ciberfeminismo".

Por último, Francisco Bellido, miembro del equipo de investigación tecnológica de la Guardia Civil, ha llamado la atención sobre el peligro del "desconocimiento" al enfrentarnos a las redes sociales poniendo ejemplos como la ignorancia ante las "condiciones de uso" de las herramientas que habitualmente utilizamos en Internet.

Además, ha subrayado la "temprana" edad a la que las niñas pueden ser consentidoras de una relación sexual en España, los trece años, la más baja de la Unión Europea.

Esto hace muy difícil, en su opinión, el castigo de uno de los delitos más cometidos, el grooming, que consiste en la acción deliberada de un adulto para obtener imágenes de una menor o, incluso, mantener una relación sexual con ella. Actuar contra la explotación sexual y laboral de los inmigrantes

Por otra parte, los expertos en trata de personas que participan este congreso han puesto de relieve la necesidad de impulsar actuaciones y medidas destinadas a erradicar la esclavitud sexual y laboral que sufren los inmigrantes en Europa.

Dentro del foro de trabajo titulado 'Otras formas de ejercer la violencia contra las mujeres: Trata de personas con fines de explotación sexual', la responsable de mujeres en zona de conflicto en Sevilla, Carla Cingolani, ha denunciado que "la trata de personas no es sólo una actividad delictiva sino una vulneración de los derechos de estas personas y, por tanto, es un asunto que no puede reducirse sólo a un problema de orden público".

Cingolani ha expuesto que la explotación sexual es la forma de trata que más peso tiene, pero existen otras formas de explotación de los seres humanos sobre las que hay que actuar.

Asimismo, ha alertado sobre los graves problemas que afectan a los menores que son hijos de las víctimas de trata y la necesidad de trabajar para garantizar su protección.

La representante de esta ONG ha destacado también el derecho de estas personas a disponer de protección internacional y ha alertado del retroceso de la atención sanitaria para la población inmigrantes que se encuentra en situación irregular.

La profesora de Derecho Penal de la Universidad de Jaén Esther Pomares ha puesto de manifiesto que los verdaderos ignorados e invisibles en la trata de personas son las personas que se dedican a labores domésticas y textiles, ya que se son víctimas de un proceso de instrumentalización y mercantilización.

Esther Pomares ha denunciado la vinculación del fenómeno migratorio a la esclavitud en el ámbito europeo y ha criticado las políticas comunitarias en esta materia ya que, a su juicio, "son más represivas que preventivas y van sólo dirigidas a resolver un problema de seguridad".

La profesora universitaria ha apelado a la responsabilidad de las instituciones para intervenir ante esta esclavitud laboral en la que las víctimas se ven obligadas a realizar trabajos forzados con una falta total de su consentimiento y aprovechando la situación irregular en la que se encuentran en Europa.

Por último, el fiscal coordinador de Vigilancia Penitenciaria y Extranjería de Sevilla, Luis Fernández Arévalo, ha explicado que en la provincia de Sevilla se dan algunas situaciones de abuso laboral que pueden considerarse como esclavitud entre los inmigrantes en el ámbito agrícola, al tiempo que ha subrayado la dificultad de perseguir la explotación sexual al no contemplarse como delito el ejercicio de la prostitución.

Fernández Arévalo ha afirmado que la explotación laboral está tipificada y es un delito perseguido y con sanciones importantes, al mismo tiempo que ha solicitado a las administraciones una mayor implicación en las actuaciones encaminadas a garantizar la protección de los menores que en muchas ocasiones son víctimas de las mafias.

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