Grupo Piquer ofrece claves para mejorar las técnicas de estudio
David Ariño impartió el pasado 20 de octubre un taller en Espacio H de Heraldo para ofrecer herramientas de organización, comprensión, memorización y expresión académica.
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Estudiar más horas no siempre significa obtener mejores resultados. La clave está en comprender la información y elegir las técnicas que mejor se adaptan a cada persona. Esta fue una de las ideas centrales del taller impartido por David Ariño, subdirector general operativo del Grupo Piquer, el pasado 20 de octubre en Espacio H de Heraldo, donde los asistentes conocieron estrategias para mejorar sus hábitos de estudio e incorporar la inteligencia artificial como herramienta de apoyo.
La sesión dio a conocer cómo condicionan el aprendizaje la atención en clase, la concentración en casa, la organización del material y del tiempo, y la voluntad de mejorar. "Si el material está organizado, la cabeza lo estará", explicó Ariño desde Grupo Piquer, centro de formación con más de 40 años de trayectoria en Zaragoza.
Comprender y aprender
A partir de ahí, el taller analizó la importancia de comprender los contenidos e identificar las palabras clave, memorizar la información y expresarla correctamente por escrito. Para la primera habilidad, Ariño recomendó comenzar con una visión general del tema, comprobar que se entiende realmente lo leído y localizar las palabras que articulan el texto. Los participantes pusieron en práctica estas indicaciones mediante un ejercicio de lectura y subrayado.
En cuanto a la memorización, Ariño defendió la necesidad de adaptar las técnicas a cada estudiante. Acrónimos, repeticiones, historias, tarjetas de memoria, ejes cronológicos, mapas mentales y esquemas jerarquizados son algunas de las opciones disponibles. Estos últimos, además de facilitar el recuerdo, ayudan a comprender y relacionar las ideas. "Recordamos mejor lo que vemos que lo que leemos", señaló y animó a los asistentes a conocerse para identificar las estrategias más eficaces en cada caso.
La expresión escrita fue el tercer eje del taller. Estructurar mentalmente la información, responder desde el principio a la pregunta planteada, evitar repeticiones y coloquialismos, utilizar tecnicismos con precisión y revisar la ortografía y la sintaxis son pasos esenciales para comunicar lo aprendido. También resulta útil elegir entre un repaso completo del tema o una revisión centrada en los errores habituales.
La IA tuvo su propio espacio. Ariño animó a utilizarla como apoyo para mejorar la expresión escrita, revisar textos o crear mapas mentales, pero advirtió de sus límites y de la necesidad de comprobar las respuestas. "La idea no es que estudiéis más, sino que el tiempo que utilicéis lo optimicéis y así tengáis más tiempo libre", resumió.
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