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Teruel: ocho siglos consagrada al amor

Teruel: ocho siglos consagrada al amor

La capital mudéjar se ha convertido, por mérito propio, en la meca de este sentimiento.

Escena de la muerte de Isabel en las Bodas de Isabel de Segura, representada en la plaza de la Catedral, en Teruel.
Escena de la muerte de Isabel en las Bodas de Isabel de Segura, representada en la plaza de la Catedral, en Teruel.
Antonio García/Bykofoto

"No, yo no quiero que me olvide. ¿Le he de olvidar yo a él por ventura?" Esta pregunta que Isabel de Segura, en la Leyenda de los Amantes de Teruel, no pudo resolver es la que, ocho siglos después, se hacen sus visitantes al abandonar la capital mudéjar, un destino que se ha convertido, por mérito propio, en la meca del amor.

Aferrado a cada una de sus calles y descubierto por casualidad en sus recodos, este sentimiento impregna los elementos arquitectónicos más representativos de la ciudad y, también, a sus habitantes. Recientemente, un millar de personas se congregaron en Teruel para batir el récord de la cadena de besos más larga de la historia. La plaza del Seminario fue, durante 19 minutos de ósculos sin interrupción, el lugar del mundo que congregó el mayor número de estos gestos de afecto, que se convirtieron en la llave que le ha abierto a la ciudad las puertas del Récord Guinness. Además, la capital mudéjar celebra anualmente un congreso cuyo hilo conductor es esta emoción. ‘El amor con mayúsculas’, cuya quinta edición tendrá lugar este año, llevará de nuevo a Teruel a representantes del mundo de la cultura, el periodismo y el arte.

Arte urbano

Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1986, las torres mudéjares cambiaron por completo la silueta que dibujaba la ciudad hasta el siglo XIII. El barro del ladrillo y la cerámica vidriada son los elementos distintivos de estas construcciones, cuyas precursoras fueron la torre de la catedral y la de San Pedro. Más tarde se erigieron las de San Martín, El Salvador y San Juan, destruida un siglo después.

Una nueva cara

En 1342, la antigua parroquia de Santa María de Mediavilla fue ascendida a colegiata y, dos siglos más tarde, elevada a catedral. En la actualidad, es el templo más importante de la ciudad de Teruel y una de las construcciones más significativas del arte mudéjar. Dañada por el paso del tiempo y abatida en la Guerra Civil, la catedral fue declarada Bien de Interés Cultural en 2004. Desde septiembre de 2016, cuando finalizaron los trabajos de rehabilitación iniciados una década antes y que afectaron a toda la estructura, luce su nueva cara. Su restaurado aspecto ya ha atraído la atención de miles de visitantes, quienes no dudan en inmortalizar con fotografías su encuentro con el templo. Entre los monumentos más importantes de la ciudad se encuentra su muralla medieval, a la que se unen Los Arcos, diseñados por Pierres Vedel a mediados del siglo XVI, cuya función era la de abastecer de agua a la ciudad desde la Peña del Macho.

Un paseo por el siglo XX

Tras triunfar entre la burguesía barcelonesa y de la mano del arquitecto catalán Pablo Monguió, los edificios modernistas se asentaron en Teruel, principalmente, junto a la plaza del Torico y sus calles aledañas. Con un lenguaje más modesto, este estilo arquitectónico llegó a la ciudad adoptando materiales, dimensiones e, incluso, líneas distintas entre sus representaciones turolenses. Máximos exponentes de este movimiento son los edificios tradicionalmente denominados como ‘Casa Ferrán’, ‘La Madrileña’ y ‘El Torico’, construidos por Monguió entre 1910 y 1912. A él también le son atribuibles otras edificaciones anteriores, como la ‘Casa Bayo’.

El emblema

Elegida lugar de reunión por sus vecinos, la plaza del Torico -cuya denominación oficial es plaza de Carlos Castel- se ha convertido en el emblema compartido por todos los habitantes de la ciudad. Ubicada en el centro histórico de la capital mudéjar, está presidida por la fuente que sostiene, en su pedestal, al astado que da nombre a este emplazamiento, símbolo representativo de todos los turolenses.

Ocho siglos de amor

Como en una cápsula del tiempo, cada mes de febrero Teruel retrocede al siglo XIII para acompañar a Diego de Marcilla en su regreso a la ciudad tras cinco años batallando para reunirse de nuevo con Isabel de Segura, quien se comprometió a desposarse con él a su retorno. Pero, tras un lustro de espera y ante los rumores de su muerte, el destino hizo que la joven acabase cediéndole su mano a Pedro de Azagra, señor de Albarracín. Ante tal desdicha y tras la negativa de Isabel de entregarle un beso, Diego fallece trágicamente tan solo unas horas antes de que ella se una a él para siempre en la otra vida. A pesar de su intensidad dramática y de su triste final, la leyenda de los Amantes de Teruel regresa cada año más viva que nunca, seguida por miles de visitantes. Los cuerpos de piedra de Isabel y Diego, quienes concedieron a la ciudad el título de ‘capital del amor’, descansan en el Mausoleo de los Amantes.

Desde el año 2011, en octubre tiene lugar la representación de la primera parte de este mito medieval, que cuenta la partida de Diego a la guerra tras ser llamado a filas por el rey Pedro II de Aragón.

El apunte

Las fiestas de la Vaquilla del Ángel: reconocidas por todos como unas de las mejores fiestas de Aragón, las de la Vaquilla del Ángel son, sin duda, unas de las de más éxito por el número de visitantes que reciben cada año. Declaradas de Interés Turístico por el Ejecutivo autonómico, a principios de julio las celebraciones salen a la calle para hacer disfrutar entre charangas, carpas, espectáculos y actividades al aire libre a todos los que se acercan hasta Teruel. El punto álgido de los festejos tiene lugar durante la puesta del pañuelo al emblema de la ciudad: el Torico. Las peñas son las encargadas de llevar a cabo este acto simbólico que consiste en colocarle a la escultura el ‘pañuelico’ en medio de una plaza abarrotada de gente. Paleontología: Dinópolis, el parque temático de paleontología único en Europa, ubicado en la capital mudéjar, es el lugar perfecto para descubrir a los moradores del planeta hace millones de años. La ciencia y la diversión se unen en esta propuesta para toda la familia que incluye atracciones, un simulador virtual, espectáculos y una amplia exposición formada por más de 500 piezas, entre reproducciones a tamaño real y fósiles, muchos de los cuales han sido hallados en la provincia de Teruel.- Ir al especial 'Impulsa Aragón'

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