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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Gainsbourg, vida de un calavera total

¿Pero cuándo durmió, comió, amó, vivió este hombre aspirante a pintor y desviado a músico? Repasar la discografía de Serge Gainsbourg y sus trabajos en el cine es encontrarse con un depósito artístico abrumador, con un armario lleno de medallas al trabajo: 26 álbumes a nombre propio, decenas de canciones inéditas, un puñado de versiones ajenas, múltiples versiones raras, 25 bandas sonoras, decenas de músicas para publicidad y composiciones para otros artistas como Juliette Greco, Petula Clark, Brigitte Bardot, France Gall, Nana Mouskuri, Françoise Hardy, Jacques Dutronc, Catherine Deneuve, Isabelle Adjani, Vanesa Paradis o, especialmente, para su mujer, Jane Birkin, a la que le dio seis álbumes completos. Y, por si ello fuera poco, varias películas dirigidas y otras tantas protagonizadas. Todo ello, entre 1958 y 1991, año en que murió.

Pues ahí la paradoja. Pese a este arsenal de trabajos, Gainsbourg perfila a la perfección la imagen del calavera total. Vivió para el trabajo pero también para golfear y ejercer de 'bon vivant'. Y hasta de provocador y rebelde. Adicto a los cigarrillos Gitanes, al alcohol y al sexo, su lista de amantes y esposas es de listín de Casanova. Juliette Greco, Brigitte Bardot, Vanesa Paradis y Jane Birkin fueron las más famosas, pero antes y después hubo más. Nadie entendía como un ser feo, desgarbado, borrachín y calavera podía conquistar a las mujeres más deseadas del país galo, entre ellas, la explosiva Bardot. "El gran atractivo de Serge es que hacía reír mucho a las mujeres... y era extremadamente erótico", me confesaba la misma Jane Birkin, en una entrevista que le hice en 2009, desvelando las armas de seducción del gran golfante galo.

Con ella, con Birkin, escandalizó a medio mundo, a través de 'la canción más bella de amor', que le pidió la Bardot que compusiera para ella, la famosa 'Je t'aime... moi non plus', que luego imploró que no se publicara, por considerarla obscena (¡ella!), pasándola a la actriz británica, a Jane Birkin, que la bordó con un erotismo elegante y de alto voltaje. El Vaticano la consideró ofensiva y en España se prohibió cuando ya llevaba en el mercado más de un mes. Un sustancioso desliz de los censores.

Fue, en efecto, su canción más famosa y rutilante, pero, mirada dentro del conjunto de su discografía, es, podría decirse, un leve rayo de luz. Por la abundancia de canciones y discos que compuso Gainsbourg y por la gama de estilos tan amplia que manejó: chanson, jazz, música judía, rock'n'roll, twist, pop, rock, punk, reggae y hasta rock progresivo-sinfónico. De este último llenó su obra más consistente, el notable 'Histoire de Melody Nelson' (1971).

También un provocador nato: fue encarcelado por insumiso, metió el sexo en el pop, puso a la 'Marsellesa' en clave reggae, con el consiguiente cabreo de los más radicales 'enfants de la patrie', hizo un dueto con su hija sobre el incesto, acosó en un programa de TV a Whitney Hoston, soltándole un sonoro 'quiero follarte'... Un tipo descastado que abandonó esposas e hijos, un borrachín, amigo de Boris Vian, que acabó sus días entre la locura y los infartos... No precisamente el modelo de 'vida heroica', con que el viñetista Joann Sfar ha subtitulado su película sobre Gainsbourg, y que ha sido un taquillazo en Francia. Se estrenó en enero de este año y la vieron más de millón y medio de personas. En junio salió en DVD.

En días próximos, el 9 de julio, se estrena en España. Hay que verla. Es ingeniosa, no se atiene al estricto biopic, inserta un curioso personaje que hace de voz de la conciencia de Gainsbourg, o sea, Gainsbarre, el alter ego que adoptó a partir de 1979, hay excelente música, curiosamente, como Val Kilmer en 'The Doors' o Joaquin Phoenix en 'Walk The Line', cantada por los mismos intérpretes, y las caracterizaciones son fantásticas: Laetitia Casta como Brigitte Bardot -espectacular su irrupción en pantalla al ritmo orquestal de 'Initials B. B.'-, la bellísima Lucy Gordon, como Jane Birkin, trágicamente fallecida (Lucy) después del rodaje, por lo que la película va dedicada a ella, y especialmente Eric Elmosnino en el papel de calco perfecto de Gainsbourg.

Aquí, en España, nunca llegó su música con intensidad. Incluso, puede decirse que no pasó del famoso 'Je t'aime', aunque algunas canciones suyas están en la memoria de muchos españoles sin que sepan que su autor es él, caso, por ejemplo, de la eurovisiva 'Muñeca de cera', cantada por France Gall, y versioneada hasta por Belle & Sebastian, o esa deliciosa adaptación que Paul Mauriat hizo de 'Attends ou va-t'en', compuesta para France Gall y que durante años ha sido y es la sintonía de 'Flor de pasión', de Juan de Pablos. Por no olvidar el 'Comment te dire adieu', de Françoise Hardy.

Quizá sea buena oportunidad para sumergirse en su 'Integral', fecunda, variada, ingeniosa, desbordante. Ha sido homenajeado por decenas de músicos de las más diversas tendencias, desde el electro a la world music o el pop, y en Francia, en efecto, es un héroe: hace dos años, cinco millones de personas pasaron por una exposición en su honor. Mitterand dijo que era el nuevo Apollinaire francés.

http://www.youtube.com/watch?v=Ih3qI6gVrm8

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