Zaragoza

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Cárcel para dos hermanas por explotar un burdel en la calle de Bolivia con turnos de 24 horas

La Policía ha logrado destapar el prostíbulo ilegal gracias al ‘email’ que envió una de las mujeres a las que coaccionaban.

Los agentes que participaron en la operación, durante el registro del prostíbulo.
Los agentes que participaron en la operación, durante el registro del prostíbulo.
Policia Nacional

Un simple correo electrónico enviado a la dirección ‘trata@policia.es’ ha permitido desarticular un burdel de cuatro plantas ubicado en el número 93 de la calle de Bolivia de Zaragoza, donde presuntamente se coaccionaba y explotaba sexualmente a un importante número de extranjeras. Según informó este viernes la Jefatura Superior de Policía de Aragón, gracias al mencionado ‘email’, el pasado 1 de mayo se inició una investigación por la que han acabado en prisión preventiva tres mujeres, dos de ellas hermanas y propietarias del negocio.

La carta desesperada de la denunciante, en la que decía no aguantar más, se recibió vía electrónica en la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, que preserva siempre el anonimato de los remitentes. De forma inmediata, esta dio cuenta a la Brigada Provincial de Zaragoza, que liberó enseguida a la víctima de su cautiverio y la trasladó al Hospital Miguel Servet. De la mujer se hizo cargo después una oenegé especializada en prestar asistencia a aquellas mujeres que son víctimas de tata de seres humanos.

Una vez puesta a salvo la denunciante, los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía centraron sus esfuerzos en el edificio de la calle Bolivia, donde presuntamente se había estado explotando a esta y otras inmigrantes. Según indicó la Jefatura Superior de Aragón, se trata de un inmueble de cuatro plantas y 13 habitaciones donde residían las chicas y se las obligaba a prestar todo tipo de servicios sexuales. Los agentes encontraron allí a un total de nueve extranjeras, algunas de ellas en situación irregular y a las que supuestamente las detenidas obligaban a trabajar en turnos de hasta 24 horas.

Las dos hermanas y la tercera arrestada controlaban a las mujeres y se encargaban de recibir y cobrar los servicios sexuales a los clientes del negocio, a muchos de los cuales se captaba a través de internet. Al parecer, algunas de las extranjeras explicaron a los agentes que ejercían la prostitución bajo amenazas y coacciones. Porque la organización criminal con la que se relaciona a las encausadas les exigía el pago de una importante deuda.

Para multiplicar las ganancias y lograr un mayor rendimiento por parte de las mujeres, la organización criminal les suministraba sustancias estupefacientes. Según declararon las propias víctimas, también se las obligaba a vender drogas a aquellos clientes del prostíbulo que lo solicitaban.

Durante el registro del edificio, la Policía Nacional intervino 7.500 euros y abundante documentación, por lo que ahora la está analizando para comprobar si a las detenidas pueden atribuírseles otros delitos.

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