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Zaragoza

aragón, pueblo a pueblo

Villanueva de Gállego, desde el pincel de Pradilla a las aulas de la San Jorge

El gran artista da nombre a un premio pictórico que suma 32 ediciones, y la institución académica lleva ya una década larga asentada en el término, con una actividad creciente.

El pintor Francisco Pradilla, nacido en Villanueva de Gállego en 1848, fue director del Museo del Prado y la Real Academia Española de Roma. Su localidad natal siempre ha estado orgullosa de tenerle como referente del talento local y este año celebra la trigesimosegunda edición del Premio de Pintura Francisco Pradilla. La concejal de cultura Silvia Paco y la técnico cultural del ayuntamiento, Ana María Beamonte, no ocultan su orgullo por la permanencia y el crecimiento de esta iniciativa. “La figura de Francisco Pradilla es un referente en la pintura española; año tras año honramos su obra. El ayuntamiento tiene un patrimonio en obra original de Pradilla, y con cada edición aumenta su colección pictórica gracias al talento de los concursantes”.

El premio llega ya a las 32 ediciones, con una media de 100 obras presentadas cada año en la última década; es el segundo premio pictórico en relevancia de Aragón, tras el de Santa Isabel de Portugal, con una dotación económica de 4.500 euros al ganador y 2.500 al segundo. “Las dos obras premiadas –explican ambas– se quedan en Villanueva. En los primeros años el alcance de la convocatoria era más autonómico, y ahora es internacional; nombres como Juan José Vera, Teresa Ramón, Eduardo Lozano, Rebullida, Riaño o Ignacio Fortún, entre muchos otros, han pasado por aquí. El jurado lo forman Wilfredo Rincón, experto en la figura de Pradilla, el antiguo director de la Escuela de Artes de la Universidad de Zaragoza, Jaime Ángel, el pintor Fernando Alvira Banzo y un cuarto miembro que suele ser el ganador del año anterior o un ganador previo que no fue jurado en su día. Hay una primera selección de 20 obras, y luego se hace público el fallo el 15 de mayo”.

Motivación

Pradilla motiva en Villanueva, está claro. Lo mejor es que el efecto llega al área formativa; hay varias aulas creativas, con siete grupos y dos profesoras para un total de 60 alumnos, tanto menores como adultos. Y también se puede palpar el amor a otras artes, empezando por la música. Ojo a la enumeración: coral, grupo de baile deportivo, banda antiquísima –data de 1887– con escuela y 19 alumnos, banda de educandos y banda de adultos... en la sala Capitol hay música en vivo dos veces al mes, con el ciclo de jazz ‘Vermús sonoros’ en las mañanas de los domingos desde hace dos años y alguna ‘jam session’. “Los espectáculos de la Red Aragonesa de Espacios Escénicos –explica Ana– nos surten de más opciones de teatro, música, danza y circo de calidad. Hay semana mágica en Navidades, producida por Ismael Civiac; ya van catorce ediciones, con magia de cerca, hipnotismo y otras disciplinas. Está el festival musical APTC, el último fin de semana de junio, trajo el año pasado a The Bronson y la Fundación Tony Manero, entre otros. En verano también se hacen ‘Los jueves a la fresca’, con ópera transmitida por pantallas gigantes o conciertos acústicos en plazas. ‘Tapas y danza’ invita a recorrer bares, degustar creaciones gastronómicas y disfrutar de una actuación”.

La voluntad subyacente es dar a los vecinos suficiente oferta de ocio y cultura para que no haya que buscarlo obligatoriamente a Zaragoza. Hay mucha gente joven en Villanueva y más de 400 niños en el colegio. El nuevo instituto se inauguró a principios de este curso; se han sumado estudiantes de San Juan de Mozarrifar y hay más de 200 alumnos. En el apartado de educación superior, el campus de la Universidad San Jorge (USJ) bulle de actividad y aporta un hecho curioso: la comunidad flotante de franceses desde hace unos años por los estudios de Fisioterapia.

De la San Jorge y en Villanueva

Jorge Puente trabaja en la USJ, en el departamento de Sistemas de información, lleva doce años trabajando en la Universidad San Jorge desde su anterior emplazamiento en Zaragoza, y viene de San Juan de Mozarrifar. “Cuando me emancipé estuve un tiempo en el Actur, iba y venía a la universidad en bici, pero finalmente busqué un alquiler en Villanueva. Estoy muy contento de haber tomado esta decisión; estoy acostumbrado a la tranquilidad. Aquí tenemos de todo, literalmente, no solo los servicios básicos. Además, voy a ser padre en breve y hay dos opciones de guardería, una municipal y otra privada, las dos fantásticas”.

Lucía Sagarra es de Barbastro e imparte clases en el grado de CAF y en el de Educación. Lleva en la San Jorge desde 2012. “Al principio daba pocas horas, iba y venía cada día, pero conforme llegaron más asignaciones valoré la posibilidad de venir a vivir aquí. Llevo cinco años viviendo en Villanueva y aquí también se me hace fácil el acceso a productos ecológicos directamente al agricultor o el granjero, desde huevos a miel, y me gusta desarrollar proyectos de aprendizaje y servicio desde las aulas a la comunidad, como un proyecto en la residencia de la tercera edad”.

En  datos

Comarca: D. C. Zaragoza.

Población: 4.661.

Distancia a Zaragoza, su capital de provincia: 17 km.

Los imprescindibles

Iglesia del Salvador

Se construyó en el siglo XV, y en el XVI se le añadió una torre cuadrada de inspiración mudéjar. Quedó destruida en la guerra de la Independencia y se levantó otro templo sobre las ruinas del anterior, inaugurado en 1820.

Las torres

En el término hay varias torres relevantes, como la del Hospitalico (foto: centro de reunión de Palafox durante los Sitios) y la de Guallart, donde hubo un convento cisterciense; también destacan la de Lindar y la de San Miguel.

Las fiestas

Las principales son en honor de San Isidro Labrador, el patrono de los agricultores, a mediados de mayo. También se celebran en verano las de las Santas Reliquias, desde los últimos días de julio a la primera semana de agosto.

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