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Zaragoza

Un libro de Ana Rioja y Mamen Marcén cuenta a 'Civi-Civiac y su mundo mágico'

"En el circo logramos el sueño de cumplir algunos imposibles", dice el director de la compañía.

Ana Rioja ha escrito un libro sobre el mundo mágico de Ismael Civiac.
Ana Rioja ha escrito un libro sobre el mundo mágico de Ismael Civiac.
Guillermo Mestre

"La historia de los hermanos Civiac, y en particular de Ismael, director artístico de la compañía, es como un sueño imposible que se ha hecho realidad. La palabra que mejor lo define es ilusionista: es más que mago, faquir, payaso o actor. Es todo a la vez. Me fascinó esa historia, arropada por una familia y por un pueblo, Pueyo de Santa Cruz, Huesca", dice la periodista y escritora Ana Rioja, coautora con la ilustradora Mamen Marcén del libro infantil y juvenil, ‘Civi-Civiac y su mundo mágico’, editado por Gráficas Barbastro y Civi Civiac Producciones.

Insiste Ana Rioja en el retrato de su biografiado: "Lo que más me impresiona de Ismael Civiac es su pasión por la vida. El rigor, la minuciosidad, la fuerza. Es un caso de vocación desde niño".

La familia, fundamental

Ismael Civiac toma la palabra: "Mis padres, Eduardo y Estrella, fueron fundamentales para mí. Mi padre era electricista de oficio, le interesaban la electrónica y el magnetismo. Hizo un curso de radio por correspondencia de Maymó, de Maymó Brothers, que también eran magos, y ahí empezó su pasión. Ha hecho, además, teatro y magia, y mi madre, de pueblo en pueblo, siempre iba acompañándole a su lado".

A Ismael y a su hermano David les entró el gusanillo desde los 6 o 7 años con ellos. "El libro narra nuestra vida, nuestros sueños, esa pasión por el circo, los años de formación. E incluye cinco juegos para un aprendiz de mago. Ana Rioja nos ha entendido muy bien y Mamen Marcén, ganadora del cartel de las Fiestas del Pilar de Zaragoza, ha dado en el clavo con sus dibujos", dice el mago, faquir y escapista.

Dos décadas de espectáculo

El libro se cierra en 1999, cuando se funda la compañía Civi-Civiac, que cumplirá el próximo año sus primeras dos décadas con 22 espectáculos a sus espaldas, y numerosos galardones. El más importante, sin duda, es el que Ismael Civiac recibió en Italia en 2014 como mejor ‘Mago de calle’ del mundo.

"Somos agradecidos. Nos ha ayudado mucha gente: el faquir Kirman, el mago Enric Magoo, Enrique Arellano, que me enseñó a no ser un salvaje con el fuego, los Titiriteros de Binéfar, que han sido como un espejo, el humorista Leo Bassi… David se ocupa de la parte técnica. Nos ha preocupado trabajar con recursos teatrales de actor, el humor, el drama, la comedia, y los usamos en las funciones, donde hay un poco de todo".

La compañía opera en el extranjero y en la Comunidad de Madrid y coordina numerosos festivales en Aragón.

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