Zaragoza
Suscríbete por 1€

Urbanismo alerta de las malas condiciones de la mayoría de los 51 edificios municipales sin uso

El gobierno de ZEC no ha logrado desbloquear su situación en 2 años. Los ciudadanos podrán proponer usos al Consistorio.

Imprenta Blasco. Está cerrada y desocupada. En 2014 se realizó una reparación urgente del lucernario del falso techo para evitar la entrada de palomas.
Imprenta Blasco. Está cerrada y desocupada. En 2014 se realizó una reparación urgente del lucernario del falso techo para evitar la entrada de palomas.
HERALDO.ES

Están "cerrados, en malas condiciones y casi nunca son visitados". Este es, según Urbanismo, el estado actual de la mayoría de los 51 equipamientos sin uso que posee el Ayuntamiento. El gobierno de ZEC, que no ha logrado desbloquear su situación en dos años de mandato (algunos llevan así décadas), cede el timón y aceptará propuestas ciudadanas para dar uso a sus 62.240 metros cuadrados. Pretende así evitar que el paso del tiempo haga que su recuperación sea más costosa o directamente imposible.

El informe señala que el Servicio de Talleres y Brigadas, encargado de la supervisión, vigilancia, mantenimiento y reparaciones de estos inmuebles, cuenta con unos medios "muy limitados". Esto hace que únicamente puedan realizarse aquellas revisiones y reparaciones mínimas necesarias para evitar que avance el deterioro. "Mantenerlos cuesta dinero, está claro", admitió el concejal de Urbanismo, Pablo Muñoz, sin especificar la cuantía.

Unos tienen uso deportivo y otros, educativo, social, cultural o administrativo. Casi todos, sin embargo, presentan un "estado de abandono". A los forjados en mal estado del interior del palacio de Fuenclara, "igual que en visitas anteriores", se une el mal estado en general de la casa de maestras del colegio público Florencio Jardiel, las fisuras y la suciedad de la celda del Prior, de Interés Monumental, o las "actividades no legalizadas" de la antigua y okupada cárcel del Torrero, que toma electricidad ilegal "desde una farola", según una inspección de 2013.

También se alude al mal estado del interior, la mitad de las fachadas, las cubiertas, los patios y las galerías del cuartel de Pontoneros o el deterioro de la carpintería de los depósitos de Casablanca.

Los baños judíos, en cambio, presentan un buen estado. Ocurre lo mismo con el cuartel de San Agustín, los depósitos subterráneos de Pignatelli o el edificio Numancia 2 (antiguo colegio Tomás Elvira), cuyas condiciones son "aceptables" a juicio del servicio.

Rehabilitar los 51 edificios tendría un coste inasumible para las maltrechas arcas municipales. Aunque la reconversión de algunos, como la Harinera de San José, está ya en marcha, los hay que carecen de un proyecto definido. El Consistorio quiere "llamar la atención sobre el gran patrimonio inmobiliario que posee el Ayuntamiento", motivo por el que actualizará este año los datos que posee y encargará un estudio sobre las posibilidades para cada uno. "Cada edificio tendrá su receta", apuntó Muñoz, y adelantó que la propuesta podría estar seis meses.

La intención es ampliar las fichas disponibles, que podrán consultarse próximamente en internet, y añadir dos apartados que versarán sobre los posibles usos.

Esto, según el concejal, permitirá que los ciudadanos tengan toda la información a su disposición y puedan lanzar propuestas al respecto. Admitió, en todo caso, que poner todos en marcha durante el presente mandato será imposible.

Por el momento se desconoce qué fórmulas utilizará el Consistorio para tramitar estas solicitudes y qué compromiso adquirirá con los proponentes, ya que existen casos que, pese a llevar años paralizados, sí llegaron a abordarse.

Edificios como el palacio de Fuenclara contaron en su día con proyectos de reutilización valorados en millones de euros (nueve, en este caso). La crisis, no obstante, ha hecho que el Consistorio esté ahora abierto "a modificar todo" y a estudiar, por ejemplo, una ejecución por fases con tal de encontrar nuevos usos a los 64.240 metros cuadrados desocupados. Advierte, eso sí, de que quien quiera utilizarlos tendrá que realizar una importante inyección económica "sí o sí". "Son edificios que requieren bastante inversión", manifestó.

Posibilidades abiertas

Los hay que, a priori, lo tendrían más fácil. Es el caso del antiguo conservatorio de San Miguel o los edificios de la policía de Torrero y Oliver, que pueden ser vendidos al ya no estar calificados como equipamientos en el Plan General. Otros, como el edificio de la Quimera de Oro de Valdespartera, se acondicionaron y acogen iniciativas vecinales pese a seguir figurando en el catálogo.

Para la antigua fábrica de Giesa, el inmueble sin uso de mayor tamaño, será más complicado, ya que dadas sus dimensiones "no se han podido realizar acciones de limpieza ni reparaciones".

A pesar de las "malas condiciones" de la mayoría de los edificios, Muñoz rechazó que corran peligro y recalcó que "se actúa en todos" en caso de urgencia. "En Pontoneros, por ejemplo, habrá que intervenir haya o no proyecto", aseguró. Otro caso es el de la portería de La Cartuja, reparado provisionalmente en 2015, año en que se arreglaron de manera temporal las humedades y la pintura.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión