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Zaragoza

Los comerciantes del parquin sur exigen "vigilancia continua" contra la venta ilegal

Aseguran que la situación actual es "insostenible" y piden una mayor presencia policial para evitar que los clientes se lleven una mala imagen del rastro y dejen de ir.

Decenas de vendedores sin licencia se instalan cada sábado en la explanada del parquin sur.
Los comerciantes del parquin sur exigen "vigilancia continua" contra la venta ilegal
Oliver Duch

Quieren que no sea cosa de un fin de semana o dos. Los comerciantes del parquin sur exigen que el dispositivo policial del sábado, que frenó por unas horas la instalación de puestos ilegales, se mantenga sine die para disuadir a los vendedores sin licencia que acuden allí cada semana.

Esther Jiménez, portavoz de la junta de mercado, que representa a los puestos tradicionales, aseguró ayer que la situación actual es "insostenible". "Existe una gran preocupación. Venden allí toda la noche del sábado y el domingo llegan a ocupar puestos sin permiso. Muchos se niegan a levantarse y provocan roces con aquellos que sí pagan las tasas", explicó, al tiempo que reconoció que despliegues como el del pasado fin de semana "no son habituales", cuestión de la que ya alertó el sindicato Confederación de Seguridad Local (CSL).

A su parecer, es el Ayuntamiento quien tiene que responsabilizarse y actuar. La junta mantuvo días atrás un encuentro con la concejala delegada de Mercados, Teresa Artigas, motivo por el que confían en que el problema "no se vaya de las manos". Jiménez teme que, de no intervenir a tiempo, haya clientes que decidan no volver. "Queremos tranquilidad, que se sientan a gusto", apuntó.

Los comerciantes creen necesario "que haya un orden". Si no lo consiguen a corto plazo, prometen volver a insistir. Aunque agradecen que se hayan tenido en cuenta sus demandas (habían solicitado una intervención como la del sábado en varias ocasiones), esperan "que no quede en una acción puntual". En todo caso, entienden que haya personas que tengan que ganarse la vida. "Está difícil para todos", reconoció. Lo ideal sería "encontrar una fórmula" que satisficiese a unos y otros.

El colectivo cree que la existencia de vendedores ilegales (suponen prácticamente el 60% de los que se instalan en la zona de antigüedades, según agentes de la Policía Local consultados) da "una mala imagen" del conjunto, ya que "a ningún cliente le es agradable". Jiménez confirmó que la ausencia de la Unidad de Apoyo Policial Operativo (UAPO), apartada del mercadillo por decisión de ZEC, "se nota". "Hay menos orden. Para frenar el problema se necesita una mayor presencia. Si interviniesen semana tras semana dejarían de ir", dijo.

Esta, sin embargo, no es su única preocupación. También quieren que se garantice la limpieza de la zona, un punto a mejorar que se arrastra desde hace años.

Para Joaquín Carbonell, presidente de la Plataforma por los Derechos del Mercado de Zaragoza, la situación actual es "un berenjenal". "El mercadillo está dejado, hay que ver si se hace algo para arreglarlo", afirmó. Recordó, en este sentido, que existe un reglamento que tendría que aplicarse con mayor atención.

Como Jiménez, considera que estas personas "tienen derecho a comer". "Los defiendo como seres humanos. Si estuviésemos en su situación nadie sabe lo que haríamos", señaló, aunque admitió que en el mercadillo ilegal del sábado "no sabe uno lo que va a encontrar". Lo razonable, a su juicio, sería que los administradores del mercado tomasen la iniciativa y llamasen a la Policía de ser necesario, y que el Ayuntamiento velase por hacer cumplir la normativa.

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