Despliega el menú
Zaragoza

Opel Iglesias, un año de saqueos y vandalismo

El antiguo concesionario, situado en la avenida de Cataluña, presenta un estado de total abandono.

El abandono de las instalaciones es un reclamo para los buscadores de chatarra.
El abandono de las instalaciones es un reclamo para los buscadores de chatarra.

Hace menos de un año que el concesionario de Opel Iglesias, situada en el número 243 de la avenida de Cataluña de Zaragoza, echó el cierre y ya ha sido víctima de saqueos, vandalismo, un incendio y el más absoluto abandono.

El concesionario cerró el 1 de agosto de 2013 por una caída en las ventas de automóviles que obligó a presentar un ERE de 30 trabajadores. Desde ese momento, las naves y las instalaciones de lo que fueron las oficinas han sufrido importantes daños entre los que destaca el vandalismo y un constante saqueo que ha traído como consecuencia un preocupante deterioro de la edificación.

'Callejón Cataluña'

 

La parte más visible de la nave, el edificio acristalado donde se encontraba el concesionario, presenta decenas de pintadas, cristales rotos, cables arrancados, y mucha suciedad. Sin embargo, es la parte de las naves la que se encuentra en peor estado. No queda ni una sola puerta de entrada. El desmantelamiento de estas y del techo ha cubierto el suelo de plásticos, material aislante y suciedad. Aún así, la parte más preocupante es la del tejado. Muchas de las chapas metálicas que cubrían la nave se encuentran sueltas y las rachas fuertes de viento pueden hacerlas caer.

Los vecinos de la zona llevan meses criticando el abandono que sufren las instalaciones. "Todos los días vienen cuatro o cinco a llevarse el hierro o el metal que encuentran y ha venido muchas veces la Policía a advertirles pero no hacen caso. Hasta que se caiga alguna chapa y haya una desgracia", comenta Javier, uno de los vecinos que suele pasear por las inmediaciones.

En octubre de 2013 un incendio afectó todavía más a las naves del concesionario a causa de un cortocircuito en el cuadro eléctrico.

El aspecto de los exteriores de la nave no es menos lamentable. Las vallas que cercaban el recinto han sido forzadas y están bordeadas por escombros y cristales rotos. "En menos de un año se han llevado hasta las farolas. Han arrancado todos los cables, las puertas y han tirado muros. Esto ahora es un peligro", explica otro vecino.

Las instalaciones, paralelas a otras empresas, se han convertido en escombreras, algo que los vecinos vienen criticando desde hace años y que han denominado 'callejón Cataluña'.

Según Zavisa, concesionario Oficial de Opel en Zaragoza, la relación con la nave terminó el día del cierre con la finalización del contrato de alquiler y aseguran que la nave pertenece a una empresa que actualmente se encuentra en suspensión de pagos. 

Etiquetas