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Bibliotecas

"Sin bibliobús no tenemos acceso directo a la cultura"

Los vecinos de Valdespartera muestran su indignación ante el cierre de un servicio que ?ni siquiera ha durado un año y que contaba con mucha demanda?.

Fue en mayo de 2011 cuando los vecinos del Valdespartera recibieron con los brazos abiertos un servicio que llevaban dos años solicitando. Era el bibliobús, una caravana ambulante que recorría hasta hace unas semanas el distrito, proporcionando libros y material cultural para niños y adultos. “Era sobre todo un punto de encuentro para los más pequeños y sus familias. Una manera de iniciar en la cultura a los niños del distrito, que carecen de biblioteca o ludoteca alguna en el barrio en el que residen”, apunta Jorge Serrano, presidente de la Asociación de Vecinos Los Montes de Valdespartera.

“Llevábamos tiempo solicitando algo así, y cuando ya estaba totalmente asentado y se había convertido para nosotros en un lugar de intercambio de libros y de acceso a Internet para quienes no lo tenemos en casa, van y nos lo quitan. Ahora, si queremos ir a una biblioteca, de nuevo debemos trasladarnos a Casablanca, donde está la más cercana”, dice María Gil, vecina de Valdespartera.

Indignación, la de María, que también siente Esperanza Ciria. “Mi pareja y yo vinimos el pasado mes de octubre a vivir aquí. Acostumbrados a tener un servicio de biblioteca buenísimo nos encontramos con que no teníamos ninguna cerca, por lo que nos hicimos socios de la que hay en la calle de Doctor Cerrada”, cuanta Ciria. “Cuando vimos el bibliobús nos alegramos, porque podíamos compaginar los libros de los dos sitios. Siempre que íbamos a coger algún ejemplar veíamos que el bibliobús estaba lleno, muchos niños con sus padres, que desde luego no tienen la facilidad de bajar al centro como una pareja joven, que es nuestro caso”, continúa la zaragozana. “Cuando vimos que la caravana ya no venía, pensamos que sería un cambio de día. Al final, llamamos al servicio de bibliotecas y cuál fue la sorpresa cuando nos dijeron que lo habían suprimido por falta de presupuesto. Nosotros teníamos ocho libros en casa y no sabíamos qué hacer con ellos. Nos dijeron que podíamos ir a cualquier biblioteca a devolverlos. Me parece, cuanto menos, increíble. Ahora nos desplazamos hasta Casablanca, pero esta muy mal comunicada y la verdad vamos bastante menos”, concluye Esperanza Ciria.

“Me parece fatal que hayan suprimido un servicio de estas características, teniendo en cuenta que aquí no tenemos ningún sitio así. No soy lector habitual, pero sí que llevaba a mi hija, de ocho años, de manera frecuente al bibliobús porque se divertía con otros niños y comentaban los libros y tebeos que leían y se los recomendaban, entre ellos, a su manera”, cuenta David Noguerales.

Una situación que, según la asociación de vecinos del distrito “no es más que el reflejo del mutismo absoluto por parte del Ayuntamiento al que últimamente nos tienen acostumbrados. Carecemos de equipamientos municipales como biblioteca o ludoteca, entre otros, y nadie nos avisó de que el bibliobús iba a ser suprimido. Nos enteramos, como de casi todo, por los medios de comunicación”, argumenta el presidente de la agrupación vecinal.

Por su parte, desde el Ayuntamiento explican que el bibliobús “es un servicio que dejó de efectuarse a principios de año por falta de partida presupuestaria. No obstante, está previsto que en la próxima reunión del Patronato Municipal de Bibliotecas se desbloquee el presupuesto inicial, para articular de nuevo este servicio y volver a ponerlo en marcha, próximamente, debido a su gran demanda”.

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