LEGADO DE LA EXPO

La noria de Ranillas vuelve a girar

Los técnicos realizan ya las últimas pruebas técnicas, que se han retrasado por las lluvias de esta semana.

La noria siria del Parque del Agua vuelve a girar tras la rehabilitación a la que ha sido sometida. Ya se ha concluido la sustitución de la madera artesanal por piezas de acero y los operarios realizan estos días las pruebas de rotación definitivas. Unos exámenes que se han tenido que retrasar unos días por las lluvias caídas en la capital aragonesa durante esta semana.

Los continuos fallos que presentaba el mecanismo ideado por los ingenieros sirios, y sobre todo, los materiales empleados, obligaron al Ayuntamiento de Zaragoza a realizar una completa mejora de su estructura, que culmina ahora.

De esta manera, el giro de esta instalación será prácticamente continuo, salvo excepciones. La intención es parar su funcionamiento durante las noches, ya que no hay operarios del parque en esas horas, y con fuertes rachas de viento, que podrían dañar la estructura de la noria.

Seguimiento ciudadano

Desde el momento de su instalación, en las semanas previas a la inauguración de la Expo, la noria ha sido uno de los atractivos que más afecto ha despertado entre los zaragozanos.

Colectivos como el de Defensa del Legado de la Expo han seguido con interés el día a día de la rueda hidráulica de más de 16 metros de altura, construida por catorce artesanos sirios.

De hecho, los responsables del Parque del Agua hicieron llegar a este colectivo una decena de clavos originales de la noria para que los conservasen como recuerdo.