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Zaragoza

COMUNIDAD DE CALATAYUD

Roban veinte piezas de orfebrería de plata de la iglesia de Torrijo de la Cañada

Forzaron la entrada al templo, del que ya sustrajeron una talla y una pila bautismal en 2007.

El robo de una veintena de piezas de la iglesia de Torrijo de la Cañada ha causado malestar entre los vecinos de esta localidad de la ribera del Manubles, porque no es la primera vez que los ladrones entran al templo. Hace tres años ya se llevaron una talla de la Virgen del Campo Alavés y una pila bautismal del siglo XVI, de las que nada se ha vuelto a saber.

El lunes, a primera hora de la mañana, cuando el alguacil del Ayuntamiento se dirigía a trabajar, al pasar por la iglesia vio que estaba rota la puerta de entrada. Entonces avisó a la Guardia Civil y al alcalde y comprobaron que los autores de este hecho delictivo habían sustraído unas veinte piezas de orfebrería de plata que el párroco guardaba expuestas en el interior de una vitrina en la sacristía. "Fueron directamente allí, no había grandes destrozos, nada más que la puerta y la vitrina rota", señaló el primer edil de Torrijo, Domingo Pacheco.

Los amigos de lo ajeno emplearon una palanca para forzar y saltar una parte del portón del edificio, que se ubica en la calle principal de este pueblo de unos 280 habitantes, y que cuenta con un destacado patrimonio monumental. Los hechos debieron producirse en la noche o la madrugada del domingo al lunes.

El sacerdote, párroco también en Villalengua, denunció lo sucedido en el cuartel de la Guardia Civil de Ateca. "Eran unas 18 o 20 piezas, incluso alguna más, había cálices, custodias, una cruz y bandejas", explicó el edil.

Se sospecha que los autores del robo sabían qué es lo que iban a buscar y dónde podían vender su botín. La iglesia de Torrijo carece de alarma y de otros sistemas de seguridad y en 2007 ya sufrió el robo de otras dos piezas de gran valor tanto artístico como sentimental, sobre todo para los habitantes más mayores de la localidad.

En octubre de ese mismo año, de la Colegiata de Santa María la Mayor de la capital comarcal desapareció una talla de unos 60 centímetros de la Virgen del Pilar en madera policromada que estaba frente al altar. Las puertas no fueron forzadas y este templo dispone de alarma, por lo que se sospecha que aprovecharon un descuido para romper la base del pilar sobre el que se sujetaba la imagen. Meses después, en la primavera de 2008 fueron los vecinos de Belmonte de Gracián los que echaron en falta una cruz, un cofre y algo de dinero de la sacristía de su iglesia.

Para intentar evitar este tipo de expolios, el pasado mes de marzo la comarca Comunidad de Calatayud, el Gobierno de Aragón y la Diócesis de Tarazona firmaron un convenio destinado a financiar la instalación de sistemas de seguridad en algunas iglesias de este extenso territorio. La inversión se aproximó a los 40.000 euros y formaba parte del convenio de colaboración que las tres entidades mantienen desde hace cuatro años para la conservación del patrimonio.

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