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CONSUMO

Las ventajas de no ser una 'fashion victim'

Los 'outlets' de ropa se expanden como una opción de compra ante la crisis. En ellos se pueden encontrar prendas de la temporada pasada a la mitad de precio.

Zapatos: 9 euros, camisa de un diseñador de culto recientemente fallecido: 40, traje de flamenca: 150, vestido de novia: 600. No hay rotos, ni descosidos. El único "defecto" de estas prendas es ser de la temporada pasada, algo que, ante el bolsillo de los consumidores, enseguida se convierte en una virtud. "Sobre todo en estos tiempos", comenta Pilar Salmerón, dependienta del 'outlet' Firmas, situado en la calle de Jerónimo Blancas.

La crisis ha hecho que estos negocios se multipliquen. "Es que se compra ropa que merece la pena y a un precio muy bueno", afirma Consuelo Marín, clienta habitual del 'outlet' Desván, en el número 18 de la calle Mayor. Esta vez no ha podido resistirse a unos zapatos dorados que marcan el módico precio de 9 euros. "Son para mi hija, a ver si los puede aprovechar", añade. Mientras Consuelo espera a que Olga Girón, la propietaria del establecimiento, le cobre, una clienta se decide por unos pantalones y otra no puede dejar de mirar lo bien que le quedan unas sandalias de Victorio&Lucchino.

"Llevo 24 años en este mundo y la verdad es que durante los años de bonanza económica venía menos gente. Ahora, con esto de la crisis hemos vuelto a recuperar algo de clientela, aunque tenemos más competencia por parte de los chinos y de las tiendas de ropa barata", explica Girón.

Para que un comercio pueda colgarse el letrero de 'outlet' ha de cumplir al menos dos requisitos. El primero, vender productos de temporadas anteriores y como consecuencia, hacerlo a la mitad de precio. A partir de allí, las variaciones son múltiples. Felicidad Diloy, propietaria de Firmas, optó por especializarse en primeras marcas de ropa. En su establecimiento se pueden encontrar vestidos de Alberta Ferretti que en tienda marcaban la friolera de 472 euros, por 100, o una camisa del recientemente fallecido Alexander Mcqueen, por 40 (la etiqueta todavía marca los casi 300 euros que hace unas temporadas alguien hubiera pagado por ella).

Sin embargo, Diloy es consciente de que para algunos bolsillos estos precios siguen siendo elevados. Por eso, intenta diversificar. "También tenemos ropa que aunque no es de marca tiene un buen diseño y es más barata. Mucha de ella la traemos de Estados Unidos", explica.

Pero los 'outlets' no son solo una ayuda para los compradores, también se han convertido en una tabla de salvación para más de un comerciante. Emilia Lombardo estuvo a punto de cerrar su franquicia de vestidos de novia, pero entonces decidió reconvertirla en uno de estos establecimientos. El primero en Aragón especializado en novias. "Antes los vestidos costaban entre 1.500 y 3.000 euros, ahora no suben de los 1.300... Y no sabes la de cosas que se pueden hacer con los 1.000 euros que te ahorras", explica.

Lombardo reconoce que al principio le costó un poco que la gente entendiese el concepto del 'outlet', sobre todo vinculado al mundo de las novias. "Muchas me decían que por qué tenían que llevarse el vestido de la tienda", recuerda. Afirma que sobre todo hay que convencer a las madres: "Sus hijas ya han oído hablar de Las Rozas, en Madrid, o de La Roca, en Barcelona, y están más familiarizadas con este tipo de negocio", aclara

Pilar Salmerón, dependienta de Firmas, explica que a veces hay algo de confusión con los 'outlets': "Algunos creen que son tiendas de segunda mano, otros, que el género tiene taras". "Pero en cuanto entran ya se dan cuenta de cómo funcionan", puntualiza Diloy.

De lo que sí se queja esta empresaria es de la poca cultura 'outlet' que existe en Zaragoza. "A estos establecimientos no se puede venir a por algo concreto. Hay que irse pasando de vez en cuando, mirar lo que hay y olvidarse de las temporadas. En los 'outlets' es posible encontrar en verano algo de pleno invierno", explica. Diloy tiene muy claro además cuál es la solución: "Más 'outlets' no significa más competencia, sino una oportunidad para que esta cultura se extienda y el negocio adquiera más fuerza, como ya ha pasado en otras ciudades".

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