Zaragoza

URBANISMO

"La calle de Miguel de Ara es la única que no ha sido 'remozada' de todo el barrio"

Aceras impracticables y el paso de vehículos pesados arruinan la vía más olvidada del Casco.

"La calle de Miguel de Ara es la única que no ha sido 'remozada' de todo el barrio"
DIEGO GARCÍA

"Tendrá que pasar una desgracia, un atropello o un accidente para que se decidan a hacer algo", lamenta Silvia Allué, que vive "en la única calle de todo el barrio que no ha sido remozada", denuncia. Se trata de la calle de Miguel de Ara, del tramo entre Boggiero y la iglesia de San Pablo, que es un ir y venir de vehículos por una calzada de apenas tres metros, aceras llenas de socavones y balcones alzados que se topan con el gálibo de los camiones.

 

"Hace años nos prometieron que la reformarían en 15 días. ¿Qué pasó? Que 'in extremis' pusieron dos parches de cemento en un par de socavones y allí quedó todo", cuenta Allué, que, como presidenta de una comunidad de vecinos, lleva seis años en esta batalla.

 

"Es cierto que Miguel de Ara es la gran olvidada del Casco y se ha convertido en el símbolo reivindicativo para los vecinos de San Pablo", comenta José Manuel Alonso, concejal de IU y presidente de la Junta de Distrito. "La mala suerte se ha cebado con esta calle y justo cuando el año pasado entraba en licitación estalló el escándalo Becerril y todo quedó paralizado".

 

La Junta de Distrito calcula que las intervenciones podrían costar unos 800.000 euros. "El año pasado, como Junta de Distrito nos comprometimos a estimular la inversión en la calle y quisimos disponer de hasta 30.000 euros de nuestros fondos para la reforma. Pero, la inversión fuerte ha de ser del Ayuntamiento porque esta vía requiere no un lavado de cara, sino una renovación integral", explica Alonso.

 

Mientras, alumnos de Escolapios y otros colegios de Conde Aranda siguen pasando entre los coches o pegados contra la pared. Además, las personas que van en silla de ruedas tienen que buscarse un recorrido alternativo. Los vecinos han pedido un informe policial para registrar su deterioro y constatar que poco o nada se atiene a las ordenanzas municipales. "Si hubiera un accidente, nos serviría de respaldo", explican.

 

Kristina Urresti, vecina del barrio, apuesta por su peatonalización, aún a sabiendas de que los comerciantes precisan de un corredor que comunique Conde Aranda, San Pablo y la parte de San Blas. "Todo se solucionaría, como ya se ha hecho en otras calles del barrio, con un régimen de carga y descarga, que permitiera el paso de vehículos en ciertos horarios", coinciden en señalar Urresti y Allué.

 

En pocas semanas se entregarán las viviendas de un bloque de protección oficial, a cuyos propietarios les prometieron una calle remozada. Todo sigue igual. Al Ayuntamiento se le antoja una zona muy complicada porque también hay un problema para integrar la plaza de Padre Pedro, conocida como "la de enfrente de la Oasis". Allí hay un solar "muy apetecible", que adolece de múltiples problemas y cuyos dueños, según Alonso, "lo están reservando para especular".

 

Esas cuitas les quedan grandes a los vecinos del barrio que se conformarían con arreglar los pocos metros de calle que van de Boggiero a San Pablo.

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