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BARRIOS

Una lucha de dos años para tener gas en casa

Los vecinos del Hogar Cristiano, una zona de parcelas de los años 50 situadas en el barrio de Torrero, han conseguido por fin que Gas Aragón acepte instalar las conducciones para este combustible en sus calles.

Jesús Vicente, en la puerta de su casa en la calle Alquézar.
Una lucha de dos años para tener gas en casa
Esther casas

Tener calefacción de gas en sus casas les ha costado a los vecinos del Hogar Cristiano, en el barrio de Torrero, casi dos años y un rosario de cartas, llamadas, asambleas y reuniones con responsables de empresas e incluso instancias políticas. Hoy, la casa de Jesús Vicente Mainar, en al calle de Alquézar, está ya pendiente solo de los últimos retoques y cuando la estrene podrá calentarse con el suministro de gas que le va a proporcionar Endesa. Pero cuando empezó a colocar los primeros ladrillos, hace dos años, no lo tenía tan claro.

 

Ya desde los años 90, cuando por las calles de Torrero comenzó a pasar el gas, algunos vecinos de esta zona de parcelas situada entre las calles de Sos del Rey Católico y Hogar Cristiano se mostraron interesados en que las conducciones de este combustible llegaran también hasta sus viviendas. Sin embargo, Gas Aragón, la empresa que tiene la exclusividad para la instalación de conducciones de gas en la capital aragonesa, se negaba a instalarlas de forma gratuita y pedía a los interesados precios tan elevados que hicieron que la mayoría desistiera. Pero Jesús estaba empeñado en instalar el gas en su casa. "Los arquitectos me dijeron que era lo más limpio y eficiente".

 

"En otras zonas, donde en cada bloque hay varios clientes potenciales, lo ponen gratis y luego lo rentabiliza con las instalaciones que hacen a los particulares, pero aquí -dice Jesús refiriéndose a las calles de Loarre, Ateca, Ejea de los Caballeros, Alquézar y una parte de Mesones de Isuela- , como solo hay veinte o treinta vecinos en cada calle como mucho, no les interesaba", explica este vecino.

 

"Cuando fui a preguntar, me dieron presupuestos verdaderamente abusivos", explica Vicente, que asegura que algunos vecinos de la zona han llegado a pagar más de dos millones de las antiguas pesetas por una conducción de solo unos metros. A él le pedían más de 7.000 euros, sin contar con los impuestos, por instalar las tuberías para dar servicio a apenas diez viviendas. "Son 50 metros escasos de instalación, pero nos pedían una burrada".

 

Jesús tuvo que hacer de 'relaciones públicas' para la propia empresa y realizar una encuesta entre sus vecinos para busca de interesados en instalar el gas en su casa, para que colaboraran con él en la negociación con la firma instaladora. Y aunque Jesús encontró vecinos en su misma situación e, incluso, dispuestos a a pagar su parte de la acometida aunque no estuvieran interesados en poner inmediatamente una caldera de gas en su casa, muchos otros ya habían optado por otros sistemas, algunos modernos pero engorrosos, como las calderas de gasoil, y otros tan "precarios", señala Jesús, como calderas de leña.

 

Este vecino de Torrero recorrió muchos despachos en los últimos dos años. Habló con responsables de Gas Aragón, acudió a la Oficina Municipal de Información al Consumidor e incluso al departamento de Industria de la DGA, que le dio la razón. "Es un servicio público, y lo tienen que prestar", considera él, que llegó a pensar que "si no nos poníamos de acuerdo, nunca llegaríamos a tener gas", señala.

Apoyo vecinal

La Asociación de Vecinos Montes de Torrero se implicó también de lleno en esta pelea burocrática. "Pensamos que actuando como comunidad tendríamos más fuerza", dice Jesús, que contó con el apoyo del vicepresidente de la asociación, Raúl Bernal, y el del resto de la junta de la asociación.

 

Desde allí organizaron el pasado mes de noviembre una asamblea a la que convocaron a todos los vecinos y constataron que el interés por instalar el gas era grande. Así que la asociación se dirigió directamente a Gas Aragón recordándole que en estas casas, muchas de ellas construidas en los años 50, "vive gente mayor y muchas carecen de infraestructuras básicas".

 

Las reuniones dieron fruto y el pasado mes de abril, Gas Natural y la asociación firmaron un convenio en el que por el que la empresa se compromete a instalar las conducciones de gas en estas seis calles si el 50% de los vecinos están interesados en poner este servicio en sus casas.

 

No es exactamente lo que Vicente esperaba."Nos habría gustado que fuera gratis, como en otras zonas, porque si en unos barrios tiene muchos beneficios, los puede invertir en otras zonas aunque no sea tan rentable", dice. Pero al menos, por un precio moderado -unos 800 euros por vecino- el próximo invierno podrá tener calefacción de gas en su nuevo hogar.

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