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Los padres del bebé que murió tras una circuncisión, procesados por homicidio

El juez imputa tanto a la pareja nigeriana como al curandero y a su esposa, que se enfrentan a penas de hasta 15 años.

La juez que investiga la muerte del bebé nigeriano que murió desangrado tras una circuncisión ilegal ha procesado a sus padres por un delito de homicidio. El curandero de Tudela que practicó la intervención, así como su mujer, que también participó en el ritual, también han sido procesados. Ambos matrimonios se enfrentan a penas que pueden alcanzar los 15 años de cárcel. La instructora del caso considera que el padre del niño podría haber incurrido además en un delito de resistencia a la autoridad en concurso ideal con otro de lesiones, ya que agredió a uno de los agentes que se desplazaron a su domicilio para detenerle.

Los médicos del centro de salud de La Jota certificaron la muerte del niño, de solo tres meses, a las nueve de la mañana del 27 de noviembre de 2008. Sin embargo, el escrito de la juez instructura concreta ahora que la intervención que desencadenó el fatal desenlace tuvo lugar la tarde anterior. A petición de los progenitores del menor, el curandero, Monday I., se desplazó al domicilio del matrimonio nigeriano en la capital aragonesa. Y en el cuarto de baño de la vivienda y con una simple cuchilla de afeitar, se llevó a cabo el ritual.

El informe forense reveló que la incisión practicada en el pene del niño no fue continua, sino que se realizó en varios tiempos. De hecho, como consecuencia de esta torpe intervención, el pequeño estuvo sangrando durante toda la noche. Pese a ello, sus padres no decidieron acudir al centro sanitario hasta la mañana siguiente, cuando ya nada se pudo hacer por su vida.

La autopsia sirvió para certificar después que "la causa inmediata de la muerte fue un shock hipovolémico hemorrágico" y "la causa fundamental o mediata de su muerte, una herida incisa en la zona peneana secundaria a una circuncisión". La juez recuerda en el auto de procesamiento que el curandero carecía de la preceptiva titulación médica, pese a lo cual, aceptó la invitación de los padres del niño -Nosa N. O. y Joy V.- para llevar a cabo la intervención. Como después se descubrió durante la instrucción del caso, lo hizo a cambio de 150 euros.

Tanto el matrimonio nigeriano, al que asiste la letrada Soraya Laborda, como el compatriota que hizo la circuncisión ilegal, al que defiende Javier Osés, se encuentran en prisión provisional desde que ocurrieron los hechos. La juez ha decidido mantener la medida para los dos varones, pero acepta que la madre del niño pueda quedar en libertad previo pago de una fianza de 4.000 euros.

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