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Teruel

Empieza el desembalse de la presa de Santolea para retomar el recrecimiento

Los regantes, satisfechos pese a afrontar dos años "complicados" con unas obras adjudicadas el pasado mes de abril.

El alcalde de Castellote y presidente de la DPT, Ramón Millán, junto al pantano de Santolea.
El alcalde de Castellote y presidente de la DPT, Ramón Millán, junto al pantano de Santolea.
María Quílez

Tras varios años acumulando retrasos, escollos administrativos y subsanación de errores en el proyecto, al fin han comenzado las obras de recrecimiento del pantano de Santolea, en Castellote, una reivindicación histórica que empieza a ver la luz. El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente adjudicó en abril las obras para ampliar la capacidad del embalse por un importe de 24 millones de euros y hace unas semanas comenzaron las tareas de desembalse, que se prolongarán un poco más debido a la última crecida y que son previas al inicio de la construcción. Asimismo, se están llevando a cabo los trabajos de campo y cartografía como el marcado del túnel o el replanteamiento de los accesos.

Según la Confederación Hidrográfica del Ebro, el único problema que puede surgir en este momento es que el desembalse afecte a la calidad del agua de los vecinos de Castellote que, hasta ahora, se abastecen de este pantano. Al reducir al mínimo el nivel de agua podrían alterarse los niveles de algunos componentes del agua. No obstante, está previsto un bombeo que resolvería el asunto de inmediato.

Más del doble de capacidad

La nueva presa, de 82 hectómetros cúbicos, se sumará a la ya existente en el Puente y a la de Santolea hasta totalizar una capacidad de 105 hectómetros cúbicos, más del doble de los 43 actuales.

"Estamos muy satisfechos; creemos que ahora ya no es posible paralizar las obras. Parece ser que se van a recuperar los plazos y que en 2020 ya se podrá emplear el recrecimiento", dice el presidente del Sindicato Central de la Cuenca del Guadalope, José Fernando Murria, que reconoce que los agricultores pasarán dos años "complicados" y pendientes de la meteorología. De este modo, afrontarán la campaña sin poder disponer del embalse principal, teniendo que confiar en las capacidades de los embalses de Gallipuén, el Puente y Calanda. "Aunque si llueve como esta semana, no sufriremos", añade.

En la misma línea se manifiesta el vicepresidente de los regantes del Canal Calanda Alcañiz, José Miguel Ayuda. "Después de tanto tiempo esperando, lo importante es que se recrezca de una vez. Serán 30 meses duros, pero merecerá la pena", valora.

La ampliación de Santolea consiste en la construcción de una presa a la entrada del cañón, a 5,5 kilómetros del núcleo de Castellote y 1.500 metros aguas arriba del embalse actual. La presa se construirá de la misma forma que la del Puente, una de las pocas de Europa con hormigón compactado con rodillo.

Su característica principal es que se levantará por capas y no por bloques como se levantan en este tipo de infraestructuras. Tendrá 59 metros de altura máxima sobre los cimientos y 220 metros de longitud en coronación. Además, estará dotada de un aliviadero de labio fijo con una capacidad de desagüe de 536 metros cúbicos por segundo.

Las obras serán financiadas en un 50% por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y en el 50% restante con los Fondos Miner.

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