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Ejulve abrirá en octubre el primer hotel ecológico de la provincia

El alojamiento se encuentra en la masía de los Barrancos, en medio de un espacio de gran belleza natural. Tendrá 9 habitaciones y una suite y ha sido recuperado por la DGA.

La masía de los Barrancos, ubicada en el término municipal de Ejulve, abrirá sus puertas como hotel ecológico el próximo mes de octubre, según las fechas barajadas para su inauguración por el Gobierno de Aragón. A falta únicamente del equipamiento interior, este alojamiento se integra perfectamente en el paisaje aprovechando los materiales de la zona.

El establecimiento dispondrá de nueve habitaciones dobles y una suite, y se ha reservado un espacio diáfano de 60 metros cuadrados para instalar literas en caso de necesidad.

Además de que se ha logrado integrar al edificio en el paisaje, un bosque de gran espesura en medio del Maestrazgo, el hotel ecológico -el primero de estas características que abre sus puertas en la provincia- dispone de un sistema de depuración que permite reutilizar el agua. Cuenta también con tecnología a base de placas solares para proporcionar la energía.

Las obras de acondicionamiento del inmueble se iniciaron a finales del año 2006 y para ello fue necesario mejorar el camino de acceso, impracticable hasta entonces, así como abrir una nueva captación de agua.

La casa forma parte del complejo de seis edificaciones denominado "Masías de Ejulve". Además de los Barrancos, están la de las Monjas, la de los Frailes, el Sartenero, el Pecino y los Ordiales. Se eligió la primera para ubicar el centro hotelero debido a su entorno -de los más hermosos del lugar- y por el interés arquitectónico que presenta esta construcción.

Como preámbulo, el centro de interpretación de las Masías de Ejulve ya está ofreciendo una serie de servicios como visitas guiadas a lo largo de las 2.000 hectáreas que integran este territorio, dependiente de la Comarca de Andorra-Sierra de Arcos.

Ruta de las masías

El centro se encuentra a la altura del kilómetro 20 de la carretera de Ejulve a Villarluengo y las visitas guiadas se ofrecen de jueves a sábado, a partir de las diez de la mañana.

La mayoría de las masías que se integran en este territorio son propiedad del Gobierno de Aragón, quien, a través del Departamento de Medio Ambiente, ha señalizado las rutas, instalando paneles de interpretación y miradores de avifauna así como recuperado alguna de ellas.

Desde el Centro de Interpretación de las Masías de Ejulve parten una gran variedad de rutas que permiten conocer los usos actuales y las formas de vida del pasado en el hábitat disperso de las masías.

"Es un territorio muy agreste que ha sido colonizado por especies de repoblación forestal pero poco a poco está empezando a ser conocido y reconocido", explicó Nieves Ballestero, guía turística en el Centro de Interpretación de las Masías de Ejulve. Las rutas están pensadas para ser caminadas o recorridas en bicicleta, aunque también se puede circular por las pistas forestales en coche.

Recursos naturales

Soberbios miradores desde los que otear algunas de las mejores vistas del Maestrazgo esperan a aquellos que se adentren a conocerlos. Fuentes de agua fría y cristalina; extensos pinares; encinas centenarias y, con un poco de paciencia y suerte, algunos rebaños de cabra montés que viven en el territorio. El centro de interpretación muestra la vida que se realizaba en el siglo pasado en la zona, en la que más de 5.000 personas vivieron en las dispersas masías.

Era una vida en autarquía pero con un modelo de gestión sostenible. La evolución de la sociedad, la búsqueda de unas mejores condiciones de vida o el frío fueron algunos de los factores que expulsaron a sus pobladores.

Ahora se pretende recuperar ese patrimonio abandonado y dar ejemplo de la mejor manera de aprovechar los recursos de una forma sostenible. 

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