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SANIDAD

Pacientes y familiares critican que en varias plantas del Servet solo hay dos duchas

Protestan porque los baños de Cirugía General, Urología, Cardiología, Nefrología y Hemodiálisis no están acondicionados.

Los servicios higiénicos del hospital Miguel Servet están siendo objeto de muchas críticas. Los pacientes y familiares se quejan de que solo haya dos duchas por planta, que pueden ser usadas diariamente por unos 70 enfermos. Esta situación provoca también la duda sobre las posibilidades de contraer una infección. "Tengo una botella de lejía en el armario de la habitación. Cada vez que voy a duchar a mi marido echo un chorrito para desinfectar el plato. Seguro que está lleno de gérmenes", explicó la esposa de un paciente de Cardiología.

Trabajadores del hospital explicaron que la carencia de duchas en muchas habitaciones de la Residencia General se arrastra desde hace años. Se trata de un defecto estructural del edificio que se sufre desde la tercera planta hasta la sexta. En la primera y segunda no hay inconveniente, ya que hasta hace unos años estaban destinadas a los quirófanos y las ucis respectivamente, y con la remodelación se colocaron duchas en las habitaciones.

La organización de las otras cuatro plantas (de la tercera a la sexta) es de la siguiente manera: cada una tiene dos zonas, la A y la B, divididas por los ascensores. A su vez, se subdividen en dos pasillos. Mientras las habitaciones de la zona A tienen ducha, no ocurre lo mismo con las de la zona B. En estas, sí que hay inodoro y lavabo, pero la mayoría no tienen plato de ducha y los pacientes deben utilizar uno común.

"La ducha está asquerosa", explicó Mariano Seral, que pertenece al hospital clínico Lozano Blesa pero le han destinado a la Casa Grande para la implantación de un desfibrilador. "En el Clínico hay una ducha en cada habitación y aquí dos para setenta", se quejó.

Áreas afectadas

Concretamente, en la zona B de la tercera planta, el problema lo sufren los pacientes de Cirugía General. En la cuarta, los de Urología; en la quinta, los de Cardiología y, en la sexta, los de Nefrología y Hemodiálisis, aunque al parecer en esta altura sí que hay alguna habitación con baño completo.

"Esto ha sido siempre así, pero evidentemente se trata de un defecto y es normal que los familiares se molesten, al ver que otros pacientes sí que pueden ducharse en su habitación. Muchos están delicados y convalecientes y los pequeños detalles ayudan", comentaron las mismas fuentes.

A pesar de que las auxiliares reparten todos los días una toalla y una esponja enjabonada de un solo uso, especialmente útil para los que no pueden acercarse a la ducha, el problema no se soluciona. El camino hasta la ducha es para los más enfermos una carrera de obstáculos. En la habitación donde están las dos duchas comunes hay varios carros con ropas sucias, el plato de la ducha es de un metro cuadrado y dispone de un espacio mínimo para cambiarse. Es decir, este servicio no está acondicionado para personas con movilidad reducida. No caben dos personas ni una silla de ruedas.

Desde el hospital insistieron en que la situación ha sido siempre así y añadieron que no tienen registradas quejas formales por esta circunstancia.

"El baño de mi madre no tiene ducha, pero es que esta planta es especial y las enfermeras tienen que estar pendientes las 24 horas de los enfermos. Yo estoy muy contento con el trato que está recibiendo", dijo el hijo de una paciente de Psiquiatría, en la sexta planta.

Es más, algunos pacientes hasta se toman con humor esta situación. Miguel Romance, de Albalate del Arzobispo (Teruel), está ingresado desde el día 26 en la quinta planta. "Obviamente preferiría tener ducha en la habitación, pero no me importa ir a la otra porque así me distraigo y estiro las piernas", dijo Miguel. "Sería más cómodo, la verdad, porque esto parece la mili", explicó divertido Primitivo Samper, su compañero de habitación.

Horario de limpieza

Por otro lado, varias familias se quejaron de que pasan a limpiar el baño de la habitación en las horas de visita. Concretamente, ayer, en una habitación de la planta de Cardiología, la señora de la limpieza les echó para fregar a las 12.20, justo 20 minutos después de que pudieran entrar a hacer compañía al paciente. "Se supone que de 9.00 a 12.00 es el momento en el que pasan los médicos y limpian", explicó un familiar.

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