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ROGELIO SILVA

"Si las instituciones solapan sus competencias, perdemos recursos"

Rogelio Silva, consejero de Política Territorial, es un defensor convencido de las comarcas y cree que el proceso abierto tiene que vaciar de atribuciones las provincias.

El consejero del PAR Rogelio Silva, en el balcón de su despacho en la plaza de España de Zaragoza.
"Si las instituciones solapan sus competencias, perdemos recursos"
OLIVER DUCH

A diferencia de lo que ocurre otras veces en política, esta controversia entre diputaciones y comarcas está sirviendo para abrir una reflexión sobre el modelo administrativo.

Siempre lo he planteado como una reflexión. Se desvirtúa porque intervienen varias personas y hay discrepancia y es lógico que sea así. Yo lo planteo desde un punto de vista muy técnico y de organización de la sociedad. La sociedad aragonesa tiene que buscar una fórmula de organización.

Al ciudadano tal vez le cuesta comprender que haya cinco niveles administrativos ¿De verdad hacen falta tantos en Aragón?

Sí, creo que existen muchos niveles administrativos. En cualquier caso, ahí hay un debate. Y cuando salgo defendiendo la organización comarcal, y los municipios también, lo hago desde un punto de vista no ya personal porque mi opinión cuenta en la medida que cuenta. Ocupo un puesto de consejero y eso no da la infalibilidad, pero doy argumentos que me parecen consistentes. En primer lugar, las comarcas están funcionando bien, unas mejor que otras. Al final las instituciones están llevadas por personas y hay personas que gestionan mejor que otras. En segundo lugar, y es un argumento de una gran potencia, que cinco partidos se han puesto de acuerdo en una organización comarcal. Y por último, que las Cortes de Aragón han votado más de 35 leyes sobre comarcalización. Me parecen argumentos muy sólidos, independientemente de la opinión que yo pueda tener, que la tengo también. Sí que es cierto que mi partido, el PAR, defiende la comarcalización.

De hecho, cada institución se está asociando a un partido. El PAR a las comarcas y el PSOE, al menos una parte de él, a las diputaciones junto al PP. ¿No es eso negativo para este debate?

Bueno, ha habido algo histórico y es que los partidos grandes, el PSOE y el PP, siempre han defendido con vehemencia las diputaciones provinciales. No sé si eso tiene una lectura. Creo que la organización tiene que tener una base peculiar de cada comunidad autónoma. A veces pongo un ejemplo y es que Andalucía, con ocho millones de habitantes y cerca de 90.000 km2, tiene 800 municipios; Asturias con casi nuestra misma población, trabaja con unos 80 municipios y nosotros tenemos 730 municipios. Si todos nos organizamos de la misma forma, yo creo que alguno se equivoca.

¿Hay solapamientos, hay duplicidades entre administraciones?

De lo que sí estoy seguro es de que no hay duplicidad entre la Comunidad Autónoma y las comarcas. ¿Existe con otras instituciones? Yo creo que sí. Hay cuestiones como el turismo que desarrollan las diputaciones provinciales y también las comarcas. Esa situación hay que arreglarla.

¿Es partidario de ir vaciando de competencias las diputaciones?

Sin ninguna duda, pero mi defensa de la comarcalización se basa en las premisas que he dicho antes. No estoy hablando de una opinión. Hablo de un acuerdo, del que estoy muy orgulloso, entre los cinco partidos. Hay que caminar hacia una distribución bien definida en la que no haya solapamiento, porque entonces se están perdiendo recursos. Tenemos que dar cada vez más competencias a las comarcas, que cada vez tienen más que decir sobre el territorio. No soy yo quien debe decir si las diputaciones deben desaparecer o no, pero sí creo que hay que hacer una redefinición de sus competencias.

¿Cabe la posibilidad de fusionar comarcas, como se ha apuntado desde el PP?

Esta es una cuestión abierta sobre la que también se puede reflexionar. He oído que 33 comarcas son muchas comarcas. A mí me plantea alguna duda porque la creación de entidades está ligada a un sentimiento de pertenencia a un territorio. En Aragón hay comarcas históricas como el Sobrarbe y otras que nacen como capitales que generan una actividad económica alrededor. Es un debate abierto. Hay un tema muy importante y es evitar el debate como sentimiento de propiedad de las instituciones. La silla en la que me siento no es de mi propiedad. Yo estoy aquí de paso. Tiene que ser un debate aséptico.

¿Y cabe la opción de suprimir municipios? Es algo que ha hecho Grecia, reduciéndolos a un tercio. En Aragón hay ayuntamientos muy pequeños que apenas pueden prestar servicios...

Es que esa es precisamente la razón de ser de las comarcas. Hay 525 municipios aragoneses con menos de 500 habitantes. En Aragón tenemos mucha experiencia en el asociacionismo municipal a través de las mancomunidades, que ahora además se están tratando de implantar en otras autonomías. Hemos querido perfeccionar ese sistema y sobre todo darle estabilidad, porque un municipio podía salir y entrar de la mancomunidad y es lo que hemos hecho con las comarcas.

Lo que no tiene sentido entonces es que se mantengan las mancomunidades.

No existen prácticamente.

Subsisten algunas. No han desaparecido.

Hay alguna que subsiste con competencias ajenas a las de las de las comarcas, como la del Huecha, que debe ser de las más antiguas de Aragón.

Algunos presidentes comarcales destacan que se han tenido que endeudar para adquirir sus sedes.

En primer lugar tengo que decir que las comarcas son probablemente las administraciones menos endeudadas en estos momentos. Hay que pensar además que las casas consistoriales ocupan siempre edificios simbólicos importantes, porque ellos albergan el gobierno de una comunidad. En el caso de las comarcas es lo mismo. Esto ha servido también para rehabilitar muchos edificios históricos que de otra forma estarían en la ruina, como en la Comunidad de Teruel. Otras comarcas han optado por seguir en edificios más funcionales. Desde la Consejería no hemos apoyado una u otra opción. Es una decisión de cada consejo comarcal y suelen acertar. No estoy de acuerdo con todo lo que deciden pero cuando me pasa eso, siempre pienso que quienes tienen la razón son ellos. Yo sí creo de verdad en la gente del territorio, de la que a veces se habla tanto.

El profesor de Derecho Administrativo Ángel Garcés ha escrito recientemente en HERALDO que "nos hemos centrado en la organización territorial pero hemos descuidado la ordenación".

Estoy plenamente de acuerdo en ese punto con el profesor Garcés. Esta es una cuestión muy interesante y que da pie a varias reflexiones. Hace falta un tiempo para organizarse y definir bien esa organización y lo que hay que hacer entonces es ponerse a trabajar en la ordenación, que no es un trabajo fácil. El de la ordenación es un concepto difícil de explicar, pero totalmente distinto al de organización. La ordenación, que vendría a ser en realidad la gestión del suelo, tiene que ver con la planificación.

Lo cierto es que habido tiempo para organizar el modelo después de más de 30 años con el actual sistema político.

Y se ha hecho. Desde las Cortes de Aragón, desde el año 1996. La Consejería de Política Territorial lo hace de forma transversal, horizontalmente, en las comarcas, mientras que de forma sectorial, en vertical, se viene haciendo por cada uno de los otros Departamentos del Gobierno aragonés.

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