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AGUA

Iglesias dice que el borrador del plan de cuenca es "aceptable", aunque hay que hacerle "ajustes"

El presidente destacó que los cambios que pueda haber en materia de embalses serán "menores" y confirmó que la postura de la DGA será la que marcan las Bases del Agua.

El presidente del Gobierno de Aragón calificó ayer el borrador del nuevo Plan Hidrológico de Cuenca como un documento de trabajo "aceptable" en el que habrá que hacer "ajustes". Marcelino Iglesias confirmó que la posición de la DGA en todas las cuestiones que aborde el futuro plan de cuenca será la que marcan las Bases de la Política del Agua aprobadas por las Cortes en octubre de 2006 como revisión del Pacto del Agua, y también recordó que, en materia de embalses, los cambios que puedan introducirse serán "menores".

"Las variaciones sustanciales son las que se aprobaron en la Comisión del Agua -subrayó Iglesias en un desayuno con los medios-. Ahora puede haber cosas menores, pero estamos hablando de un primer documento de trabajo que tampoco debe tomarse al pie de la letra porque habrá ajustes que tenemos que negociar".

El documento de trabajo al que se refirió el presidente aragonés es el esquema de temas importantes elaborado por la CHE como paso previo a la elaboración del nuevo Plan Hidrológico de Cuenca. El texto, que está en fase de información pública y por tanto no es definitivo, anuncia que el futuro plan de cuenca revisará tanto la expansión del regadío como el listado de embalses pendientes -algo que no afecta a los que ya están en obras o en tramitación-.

La intención de la Confederación es recortar "muy sustancialmente" los crecimientos contemplados en el Plan Nacional de Regadíos y en el plan de cuenca vigente, aunque sí crecerán los regadíos tecnificados. También se quieren descartar aquellos embalses que ya no tienen demanda o son inviables, lo que podría afectar a muchos de los pequeños pantanos incluidos en el Pacto del Agua de 1992.

"De momento, los regantes, que son los principales usuarios del agua al consumir el 80%, lo han recibido bien. No he encontrado posiciones frontales -destacó Iglesias al ser preguntado por el borrador del nuevo plan-. Ellos han considerado que es un documento aceptable para empezar a negociar, y esa también es nuestra propia posición".

El presidente aclaró, no obstante, que la postura que mantenga la DGA en la elaboración del documento definitivo será la defensa de los 6.550 hectómetros cúbicos de la reserva hidráulica y, sobre todo, la que marcan las Bases de la Política del Agua en Aragón.

"El viejo Pacto del Agua de 1992 se revisó en profundidad en la Comisión del Agua tras un gran esfuerzo de todas las partes -subrayó Iglesias-. Eso se plasmó en un documento, las Bases de la Política del Agua, que luego fue aprobado por las Cortes".

Compromiso de gobierno

El presidente aragonés insistió en que el esquema de temas importantes es un documento de trabajo "que hay que ajustar" y en el que "ahora" la referencia es "el nuevo Pacto del Agua" surgido en 2006 y 2007. De este modo, el máximo responsable del Ejecutivo autonómico se remitió a lo estipulado en uno de los 100 compromisos de gobierno asumidos por la coalición PSOE-PAR: que el nuevo Plan Hidrológico del Ebro incorpore las Bases de la Política del Agua en Aragón.

En cuanto al regadío, Iglesias puso el acento en el gran esfuerzo de modernización realizado por la comunidad -ya se han mejorado 240.000 hectáreas-, aunque también citó las posibilidades de expansión de los grandes sistemas de interés general y del Plan Estratégico del Bajo Ebro (Pebea).

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