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Amaral suma su fuerza al resurgir de La Cartuja

La actuación del dúo aragonés, incluida en la recta final del Sonna Huesca, se contará entre los hitos de la nueva etapa del monumento, que ha sido salvado de la ruina por la DPH.

Concierto de Amaral en La Cartuja de Las Fuentes
Concierto de Amaral en La Cartuja de Las Fuentes
Pablo Segura

Amaral ya forma parte de la historia más reciente de La Cartuja de Las Fuentes (Sariñena). El concierto que ha ofrecido este viernes el dúo zaragozano se contará entre los hitos del resurgir de un monumento que hace menos de una década estaba abocado a la ruina y que por fin camina hacia un nuevo destino.

A su renacer, Eva Amaral y Juan Aguirre han sumado su fuerza y genialidad. Han arrancado solos en el escenario, con la interpretación de 'Señales', uno de los temas de su último trabajo, 'Salto al color', y sin más ayuda, a reglón seguido, han sido capaces de elevar la excitación del público con dos de sus éxitos, 'El universo sobre mí' y 'Cómo hablar'.

Desde el escenario, la cantante aragonesa ha alabado la belleza del enclave y ha ido conectando con los 1.200 asistentes, a los que ha logrado emocionar. Ha habido palmas y coros desde los primeros compases. 'Kamikaze' ha marcado un punto de inflexión. El sol ha comenzado a ocultarse y ha dejado paso «a la hora más mágica del día», tal y como ha señalado Eva Amaral. Al alcanzarse el ocaso, y al grito de su 'Revolución', la actuación, incluida en la recta final del festival Sonna Huesca, ha ido ganando en intensidad, sumando la incorporación del resto de componentes de la banda. El ánimo del público, sentado y con mascarillas, se ha disparado con la interpretación de otros clásicos como 'Sin ti no soy nada' o 'Salir corriendo'. Temas que han sido intercalados con algunos de los más destacados de su último trabajo: 'Mares igual que tú', 'Peces de colores' o 'Bien alta la mirada'.

El concierto ha sido todo un derroche de talento a la altura de los frescos que decoran el interior de la Cartuja de Las Fuentes y que conforman la principal obra pictórica de fray Manuel Bayeu, cuñado de Goya. Con su adquisición en 2015, la Diputación de Huesca cambió el futuro de este monumento. En seis años, ha invertido casi 2 millones de euros y ha conseguido darle visibilidad con más arte. La actuación de Amaral ha sido un buen ejemplo. "Impresionante" ha sido el calificativo utilizado por la cantante aragonesa para describir el marco de su actuación. "Todo un lujo", ha dicho, tras mostrarse feliz de "actuar en casa".

Las 1.200 sillas colocadas por los organizadores han sido ocupadas en su mayoría por personas del entorno. Muchos de los asistentes han llegado desde Sariñena, Lanaja, Lalueza, Cartuja de Monegros o Bujaraloz. También los ha habido de Huesca y Zaragoza. Al tratarse de un concierto en acústico, el perfil ha sido amplio, desde personas mayores hasta parejas con niños.

Paula Tomé, vecina de la capital oscense, ha acudido con sus dos hijas, Julia, de 12 años, y Carolina, de 7. Han sido las primeras en acceder al recinto monacal. Aún restaba más de media hora para el inicio de la actuación. "Son muy fan de Amaral, ha reconocido Tomé, que, al mismo tiempo, se ha mostrado "impresionada" con el enclave.

Para los monegrinos, el gancho ha estado en la posibilidad de disfrutar de la música en un lugar mágico. "Amaral nos gusta, pero lo que más nos atrajo fue el escenario elegido. Ilusiona el cambio sufrido y ver que tiene nuevos usos", ha señalado Teresa Corz, de Tardienta. "Hemos venido con el ánimo de apoyar una iniciativa organizada en Los Monegros, donde las opciones culturales y de ocio son menores. Y también por Amaral. Nos encanta", ha señalado otra monegrina, Elisa Luesma, de Villanueva de Sijena.

De Sabiñánigo, han llegado Alba Palacín y Jorge Gracia, que han confesado haber seguido de cerca el "excelente" periplo del Sonna Huesca. A lo largo de todo el verano, el festival ha impregnado de arte y cultura algunos de los rincones más hermosos de la provincia oscense. "Nos parecía la oportunidad perfecta de disfrutar de Amaral, conocer más la comarca de Los Monegros, que es una de las que menos hemos pateado, y ver de cerca este espectacular enclave", han explicado. "Tenemos ganas de disfrutar tras la pandemia y el Sonna Huesca permite hacerlo. El festival demuestra que la cultura es segura", han añadido.

La de esta noche no ha sido ni la primera ni la última gran actuación organizada entre los muros del recinto monacal de Sariñena. Juan Perro ya cerró en este mismo escenario la primera edición del Sonna Huesca. Y este sábado Rozalén dará el relevo a Amaral. Será en el mismo escenario y con idéntico aforo. Y también con las entradas agotadas. Con cuatro trabajos editados, Rozalén ha cautivado a público y crítica a partes iguales. Suma importantes distinciones y es una de las artistas de mayor éxito en el directo. Además, es una importante activista social, defendiendo con su música los derechos de las minorías y comunidades más desfavorecidas.

Tras el concierto de la manchega, el festival Sonna Huesca vivirá su cierre este domingo en la vecina comarca del Bajo Cinca, donde se rendirá tributo a la memoria de Ramón J. Sender coincidiendo con el 120 aniversario de su nacimiento. La cita tendrá lugar en su localidad natal, Chalamera, donde actuará el trío Vívere Memento, integrado por José Luis Delgado, María José Hernández y Joaquín Pardinilla.

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