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"El 95% de los negocios del Pirineo se van a quedar fuera de las ayudas estatales"

Las asociaciones turísticas reclaman un cambio de fechas en los criterios de reparto para que se tengan en cuenta las gravísimas pérdidas de la temporada invernal.

Tamara Torrente (Hotel La Neu de Benasque), Gorka Prieto (Pizzería Nexa de Panticosa), Javier Vicente (Hotel Vicente de Panticosa) y Tomás Arcas (Camping Borda d'Ardalnet).
Tamara Torrente (Hotel La Neu de Benasque), Gorka Prieto (Pizzería Nexa de Panticosa), Jaime Vicente (Hotel Vicente de Panticosa) y Tomás Arcas (Camping Borda d'Arnaldet).
Heraldo

"Una escuela de esquí que cerró el 15 de marzo de 2020 por el estado de alarma y no va a poder abrir hasta el 4 de diciembre de 2021 con suerte, no va a recibir ninguna ayuda económica del Estado. Y lo mismo puede ocurrir con las estaciones, los hoteles, las empresas de alquiler de material, las tiendas de deportes...». Jesús Pellejero, presidente de la Asociación Turística del Valle de Tena, pone este sencillo ejemplo para denunciar que el 95% de las empresas del Pirineo pueden quedarse fuera del nuevo paquete de 7.000 millones en ayudas directas que ha aprobado el Gobierno de España si se mantienen los criterios de reparto publicados la semana pasada en el BOE.

Y es que las asociaciones turísticas de Huesca (Valle de Benasque, Sobrarbe, Sierra de Guara, Valle de Tena, Pirineos Alto Gállego, Jacetania) y de Teruel (Gúdar Javalambre) advierten de que si solo se cuenta la diferencia de facturación entre 2019 y 2020, la inmensa mayoría de las empresas no llegarán al 30% mínimo de caída que se exige para recibir ayudas, que van de 4.000 a 200.000 euros. Mientras que si acepta incluir el primer trimestre de 2021, como piden, la bajada de ingresos interanual supera en la mayoría de casos el 80%. "Con esos criterio, el mundo de la nieve se queda fuera porque para la mayor parte de los negocios, el invierno supone el 80% de su actividad y para algunos incluso el 100%", resalta Jesús Pellejero.

Los empresarios explican que el primer trimestre de 2020, antes de que se declarara el estado de alarma, comenzó "muy bien" y, además, tras el cierre de primavera, "en verano se movió también mucha gente". Pero a partir de finales de octubre, con los confinamientos provinciales, la facturación cayó en picado, agudizándose en diciembre ya que la temporada de esquí supone su principal fuerte de ingresos.

Tachan de "injustas" las condiciones fijadas y por ello, proponen que el Gobierno de Aragón, que se encargará de repartir en última instancia las ayudas, adapte los criterios a la "realidad del territorio" y valore la diferencia de facturación entre el segundo trimestre de 2020 y el primero de 2021 con respecto al año anterior. "Podían tomar como referencia las declaraciones de IVA de julio, octubre, enero y abril", propone Pellejero. Su hotel, por ejemplo, bajó un 23% los ingresos entre 2019 y 2020, pero llega al 80% contabilizando el invierno.

Un plan especial como Baleares o Canarias

También Eva Bizarro, gerente de la Asociación Turística del Valle de Benasque, asegura que si solo se coge el año natural "casi nadie se va a poder acoger a la subvención del Estado porque cuando nos hemos muerto de hambre ha sido este invierno por las restricciones de movilidad y los pocos que podrán acceder, recibirán el mínimo". Insiste en que no cuestionan estas limitaciones "pero si han tomado unas decisiones que nos han dejado sin temporada de nieve, deben cambiar el método de cálculo". En caso de no acceder a ello, exigen un plan especial "igual que se ha hecho con Baleares y Canarias".

A esos "irrisorios" 4.000 euros podría aspirar, por ejemplo, el hotel Monte Alba de Cerler, pese a tener 130 habitaciones y una plantilla que llega a los 40 trabajadores en temporada alta. A estas alturas sigue cerrado ya que la mayoría de sus clientes son de fuera de Aragón "y sin la estación abierta es inviable reabrir", asegura su gerente Alain, López. En su caso la caída de facturación de 2020 rozó el 30% mientras que si se incluyera la temporada invernal podría dispararse al 80%.  

"De poder recibir 25.000 euros, me voy a quedar en cero si no cambian el criterio"
Tamara Torrente, del Hotel La Neu de Benasque.
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Tamara Torrente regenta el hotel boutique La Neu, en Benasque, y teme quedarse fuera de las nuevas ayudas estatales porque no llega "por poco" a la caída mínima del 30% de facturación que se exige, cuando si se tuviera en cuenta el invierno llegaría al 50% porque ha seguido abierto pese a los pocos clientes que han llegado y podría recibir entre 20.000 y 25.000 euros. "Eran unas ayudas muy esperadas pero una vez leída la letra pequeña te das cuenta de que excluyen al turismo de nieve", lamenta. Esta empresaria hace hincapié en que lo "lógico" sería que contaran un año natural a partir de declarar el estado de alarma del 14 de marzo de 2020 "porque así sí se tendría en cuenta lo que has perdido realmente".

"Estamos agotando todos los ahorros con los 30.000 euros perdidos el último año"
Gorka Prieto, de la pizzería Xena de Panticosa.
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Gorka Prieto y su mujer llevan 11 años trabajando "a tope" en su pizzería Xena, de Panticosa, y "ahorrando cada euro", pero ese colchón se está agotando porque en el último año ha perdido más de 30.000 euros entre gastos de luz, autónomos, alquiler, créditos... Confiaba en que las ayudas anunciadas por el Gobierno central "estuvieran a la altura", pero se han enfriado sus expectativas porque calcula que su caída de facturación de 2019 a 2020 "rozó" el 30% mientras que si se contara el invierno, se dispararía al 60% y recibiría una mayor cantidad. Con recuperar las pérdidas quizá se daría por satisfecho, "aunque también deberían responder por las ganancias que habríamos tenido si no nos hubieran obligado a cerrar", dice. 

"Aquí trabajas fuerte cuatro meses en invierno y tres en verano, el resto no eres rentable"
Javier Vicente, en la terraza del Hotel Vicente de Panticosa.
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El Hotel Vicente, de Panticosa, ha reabierto pero por ahora "perdiendo dinero" por las escasas reservas. Aun así, su propietario, Jaime Vicente, admite que "psicológicamente lo necesitaba tras cinco meses sin trabajar". Este empresario critica que los requisitos de las nuevas ayudas no valoren la realidad del Pirineo "donde trabajamos fuerte cuatro meses del invierno y tres del verano porque en temporada baja no eres rentable y te conformas con sobrevivir". Por ello, denuncia que meter en la ecuación solo la diferencia entre 2020 y 2019 "no es justo". Su caída en ese período es del 18% pero si se incluyera el primer trimestre de 2021 sería del 60 o 70%. "En la playa es irrelevante, pero a nosotros nos hacen polvo", resalta.

"Los 22.000 euros que nos darían, serían suficientes para mantener la empresa"
Tomás Arcas, en el camping La Borda d'Arnaldet, en Benasque.
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El camping La Borda d’Arnaldet, a 8 kilómetros de Benasque, reabrió la semana pasada después de varios meses cerrado y está empezando a "recuperar el pulso". Su propietario, Tomás Arcas, critica que no va a poder acogerse a nuevo plan de ayudas porque su bajada de ingresos en 2020 fue del 20%, aunque si se tiene en cuenta la temporada invernal alcanza el 80%, lo que le supondría recibir unos 22.000 euros, "que sería suficiente para mantener nuestra empresa porque seguiríamos en números rojos, pero más claros", admite. A su juicio, lo ocurrido debe servir también de lección para intentar diversificar la oferta turística del valle para atraer más visitantes en otras épocas del año para disfrutar de la BTT, el senderismo...

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