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De las playas de Cádiz a las praderas nevadas de Ordesa con vestido de novia

David Gómez, de Zaragoza, y Sandra Ibáñez, de Cádiz, pidieron ayuda a través de las redes sociales para encontrar localizaciones donde hacerse las fotos de su postboda y recibieron decenas de sugerencias.

Sandra Ibáñez y Carlos Gómez posan para la fotógrafa Lourdes Gamero en una pradera nevada de Ordesa.
Sandra Ibáñez y David Gómez posan para la fotógrafa Lourdes Gamero en una pradera nevada de Ordesa.
D. G.

"¿Vosotros sois los del Facebook?". Esta es la pregunta que les hicieron muchas de las personas que este fin de semana, durante sus excursiones por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, se toparon de repente con una pareja vestida de boda haciéndose fotos en algunos de los lugares más visitados de esta joya. Ellos eran David Gómez y Sandra Ibáñez, un zaragozano de 39 años y una gaditana de 33 que se casaron a principios de noviembre en la 'Tacita de Plata' pero que quisieron cerrar las celebraciones con una sesión fotográfica final en las praderas nevadas de Ordesa. Y lo hicieron después de hacer una petición en las redes sociales sobre posibles localizaciones donde retratarse que fue respondida con un aluvión de sugerencias. 

"Los novios se hacen normalmente las fotos mientras los invitados están tomándose el aperitivo pero nosotros no queríamos perdernos ese momento y nos pareció mejor idea hacerlas otro día en el Pirineo, porque para nosotros representa mucho. Es un momento muy importante y qué mejor que tener recuerdos de sitiis que significan algo porque estamos enamorados tanto de Cádiz como del Pirineo ya que nuestras primeras excursiones como pareja fueron allí", explica Sandra, que llegó a Zaragoza para la Expo de 2008 con un contrato de 3 meses y ya lleva 11 años en la capital aragonesa, donde regenta con su marido la pastelería creativa Toque de Canela, en la calle de San Vicente de Paúl. Asegura, además, que ha sido una experiencia "muy graciosa porque nos encontrábamos mucha gente que nos conocía por el Facebook". 

Recién llegados de su viaje de novios a Nueva York, se alojaron el fin de semana en Broto y el domingo aprovecharon casi todas las horas de sol para realizar las fotos en enclaves como la cascada de Sorrosal, la pradera de Ordesa o Bujaruelo. David llevó el mismo traje que el día de la boda y Sandra también, aunque ella cambió los zapatos de tacón por las botas de montaña y se puso también ropa térmica para soportar el frío. 

David y Sandra, fotografiándose en Bujaruelo.
David y Sandra, fotografiándose en Bujaruelo.
D. G.

Creyeron que la fotógrafa que habían contratado para el convite les iba a tratar de "locos", pero al final a ella también la gustó la aventura y les ha acompañado viajando desde Cádiz hasta Huesca. Para Lourdes Gamero también ha sido "una experiencia inolvidable" por la historia de David y Sandra y también por los "impresionantes paisajes" que ha podido captar con su cámara "porque estuvimos viendo fotos de hace un mes que el paisaje era otoñal y cuando llegamos estaba completamente blanco". Al igual que la novia, ella también se tuvo que abrigar y de hecho confiesa que "es la primera vez que me he tenido que poner un gorro de lana". 

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