Despliega el menú
Huesca

"Cada vez se suben más cumbres en zapatillas"

Chemary Carrera Pons es guía de montaña en Benasque y colaborador del proyecto Aneto Seguro.

Chemary Carrera Pons en la cima del pico Aneto esta misma semana
Chemary Carrera Pons en la cima del pico Aneto esta misma semana
CH. C. P.

Planifica, equípate y actúa. Estas son las tres máximas que trata de inculcar a Chemary Carrera Pons a los montañeros que asisten a las charlas del proyecto Aneto Seguro, del que es colaborador como miembro de la Asociación de Guías del Valle de Benasque y responsable de la escuela MasPirineo. Explicaciones de las dos principales rutas de ascenso por la cara norte y la sur, puntos horarios de referencia que hay que tener en cuenta para cumplir las 10 o 12 horas que suele costar entre subir y bajar, el equipamiento necesario, meteorología...

Por su experiencia de las charlas que ha dado en estos dos últimos años, "mucha gente viene con la idea equivocada de lo que es el Aneto y, por suerte, después de oírnos, deciden que no están preparados todavía y lo dejan para otro momento". Ese es, en su opinión, el principal éxito que está teniendo el programa ya que evita el riesgo de accidente.

Y es que en sus 12 años de experiencia como guía afirma haber sido testigo de muchas imprudencias. Algunas de ellas, además, van a más, "como que la gente vaya a hacer cumbres con zapatillas de montaña y una mochila ligera, como si fueran Kilian Jornet". "Lo que no se dan cuenta es que no tienen ni la fortaleza física ni mental, ni las habilidades técnicas de esta gente", recalca.

La subida al techo de los Pirineos tienen dos puntos especialmente críticos. El Paso o Puente de Mahoma y el glaciar. El primero, según este experto, "no es difícil técnicamente, pero es un paso de 35 metros muy expuesto porque hay una caída de 300 o 400 metros a ambos lados", explica. Por ello, si se llega temprano, se atraviesa rápido. "El problema es que cuanto más tarde, el riesgo sube por las aglomeraciones y porque la gente no respeta el orden". Y es que en el Aneto se pueden llegar a juntar 300 montañeros en un solo día. Pese a ello, también es cierto que apenas hay accidentes en este lugar "porque mucha gente se echa atrás porque tiene vértigo".

En el glaciar, sin embargo, el peligro es no saber usar los crampones y el piolet. "Si no sabes pararte en el momento que te caes, coges velocidad bajando por el nevero y acabas golpeándote contra las piedras del fondo", resalta. Chemary Carrera Pons avisa de que las caídas suelen ocurrir en la bajada "porque la gente va cansada y le falla la concentración, los reflejos y las fuerzas".

Etiquetas
Comentarios