Huesca

Un padre salva la vida de su hija en otro accidente en un barranco esta temporada

La Guardia Civil y los guías reconocen que está siendo una primavera "difícil" por las tormentas y los fuertes caudales. Ha habido dos víctimas mortales y en varias ocasiones se ha rozado la tragedia

Los ríos y barrancos llevan este año fuertes caudales. En la imagen, los guías en un curso de reciclaje este mes de mayo en aguas bravas
Los ríos y barrancos llevan este año fuertes caudales. En la imagen, los guías en un curso de reciclaje este mes de mayo en aguas bravas
Asociación de Guías de la Sierra de Guara

Numerosos incidentes, anulaciones, menos visitantes... La temporada de barrancos en la sierra de Guara y el Pirineo ha tenido un arranque problemático y en algunos momentos trágico, con dos accidentes mortales y varios percances en los que se ha rozado la desgracia. El último ocurrió el pasado lunes, cuando una joven madrileña de 20 años salvó la vida in extremis después de estar varios minutos inconsciente.

Ocurrió en el Pequeño Mascún (Bierge), un barranco aparentemente sencillo pero por el que circulaba un gran caudal. La chica resbaló, cayó en un agujero con mucha agua y se vio atrapada entre unas piedras, en medio de la corriente, hasta perder la conciencia. Por fortuna, su cuerpo se escurrió entre las rocas y su padre, con el que estaba realizando la actividad, la pudo coger y hacerle una reanimación cardiopulmonar hasta que al cabo de unos minutos volvió en sí. La Guardia Civil la evacuó posteriormente al hospital San Jorge de Huesca.

No tuvo tanta suerte un joven francés de 22 años que murió tras caer al río Yaga (Tella-Sin) y ser arrastrado por la corriente el pasado fin de semana, ni un compatriota suyo de 38 años fallecido unos días antes cuando hacía rápel en un barranco de Bárcabo. Y también recientemente diez barranquistas y su guía salvaron la vida al refugiarse en una cueva de Fago por una crecida. En total, se han notificado ocho sucesos graves en las últimas semanas.

El teniente jefe del Greim (Grupo de Rescate e Intervención en Montaña) de la Guardia Civil para Aragón y Navarra, Santiago Gómez, reconoce que el mes de mayo ha habido más intervenciones. "Las condiciones de los barrancos son bastante peligrosas. Van más cargados de lo que es habitual", señala, después de varias semanas de lluvias constantes y fuertes tormentas. Los accidentes no han sido solo por ahogamiento sino que la corriente aumenta el riesgo de golpearse contra una roca, como ha ocurrido en varios casos.

Él aconseja esperar, "saber renunciar, porque ya cambiará el tiempo y habrá mejores condiciones". También consultar la previsión meteorológica es fundamental porque, dice, "podemos estar dentro de un barranco con buen tiempo y que a esa cuenca le estén afectando tormentas a 1.000 metros de altitud". Y recurrir a un guía, dejarse aconsejar por expertos y formarse en clubes, si se quiere ir por cuenta propia. Recomienda asimismo, iniciar la actividad a primera hora, para tener tiempo ante cualquier imprevisto.

"Este año es año de sustos. La primavera está siendo difícil, porque debido a las tormentas estamos teniendo anulaciones y menos visitas", asegura el vicepresidente de la Asociación de Guías de la Sierra de Guara, Álex Castro. Respecto a la seguridad, comenta que "van tan cargados que cualquier lluvia pequeña se nota, crecen más deprisa y tenemos menos tiempo de reacción".

"Hay que saber dar un paso atrás"

Los guías están especialmente atentos a la meteorología e intentan buscar rutas con menos agua y con vías de escape por donde salir. "Si el cliente quiere hacer la Peonera o el Formiga y vemos que no se puede, no les dejamos elegir, les ofrecemos alternativas", comenta Castro. El vicepresidente de los guías de Guara envía un mensaje al colectivo de profesionales: "Este año hay que trabajar mejor que nunca. Estar especialmente atentos y saber dar un paso atrás si no se ve claro, ser precavidos. No tiene que influir perder un día de trabajo o perder dinero". 

Más riesgo suponen los barranquistas que van por su cuenta, como en el último accidente. "El Pequeño Mascún es un barranco relativamente fácil, pero con el caudal que lleva ahora constituye una trampa. Un despiste de un segundo puede acabar en tragedia. Nuestra recomendación a quien va por libre es que se informe muy bien a través de empresas locales. Que llamen y pregunten, porque un barranco es un medio muy cambiante", concluye Álex Castro.

Precisamente, la asociación, en su apuesta por el reciclaje, hizo en mayo una actividad en aguas vivas, para mejorar las técnicas en situaciones de fuerte caudal. Fue la primero de la temporada, y en ella practicaron los rescates desde una orilla, dos orillas, cómo desencajar un pie empotrado, los cruces de un grupo de un lado a otro del río... La próxima semana se reciclarán en primeros auxilios, de la mano de médicos, con clases teóricas y prácticas de cómo actuar ante una hipotermia, una hemorragia o un paro cardíaco.

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