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Huesca
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LOBE HUESCA 85 - 71 IRUÑA NAVARRA

Victoria más que necesaria

El Lobe firmó una primera parte para enmarcar, dominando en todas las facetas del juego, y una segunda desdibujada. Navarra se perdió y sigue en caída libre.

Asier firmó un gran partido y terminó con 23 de valoración. javier blasco
Victoria más que necesaria
JAVIER BLASCO

Navarra volvió a pagar el pato. En la primera vuelta, cuando el Lobe se deshacía, Pamplona fue la palanca de la resurrección. A partir de allí, los de Navarro ganaron cinco encuentros seguidos. Ayer, el Lobe volvía a las canchas con urgencias. Con más si cabe. Penúltimo y con menos hojas en el calendario para salvarse no quedaba otra que ganar y que los navarros acumularan su quinta derrota consecutiva que les llevara a complicarse la vida, a ver el fondo de la tabla más cerca que los puestos nobles.

El partido lo abrió Zengotitabengoa con una contra marca de la casa. El vasco saltó a la pista con Ventura llevando la dirección del equipo, Yango y Johnson para ‘pegarse’ bajo aros con los navarros y Bonds dispuesto a marcarse un partido como el que hizo contra el Obradoiro. Lobe funcionó. Ventura metió un triple y puso el 9-2 arriba, Asier cerraba el marcador con una contra y Ángel Areño pedía tiempo muerto para taponar la avería; Navarra hacía aguas.

Peñas es un equipo más que interesante. Sobre todo cuando tiene a todos sus efectivos listos para jugar. Por eso su puesto es más que engañoso. Pero hasta el partido de ayer era el que era y eso había que cambiarlo. Navarro no movió el quinteto hasta 3,43 para el final del primer cuarto. Quitó a Johnson y Ventura, y metió a Herrero y Salsón. Navarra viajaba a cinco puntos del Lobe (15-10), pero lo mejor era que no daba sensación de poderío por la sencilla razón de que Lobe era mejor. Jareño cambió de pivots. Sacó a R. Joseph y metió a Lee para disputar la bola a Yango. Navarro quito a este y metió a Freimanis. El partido estaba en un tuya-mía con Lobe haciendo un bonito trabajo de zapa. Al segundo parcial se llegó con un 24-15 para Lobe Huesca más que esperanzador.

La primera canasta del segundo cuarto fue para Navarra, que metió un parcial de 0-4. El técnico del Lobe quitó a Herrero y Freimanis y metió a Llorente y Yango._El galo cortó ese 0-4 y Lobe volvía a parecerse al del primer cuarto. Aranda enchufó un triple desde 9 metros y la grada se fue abajo. No era para menos. El Peñas minaba a Navarra y lujazos como el del capitán abrían la máxima diferencia hasta ese momento, +12 (31-19), con 6,33 para ir al descanso.

Lobe crecía y ganaba en seguridad. Salsón metía dos puntos más en el electrónico por coraje, por no amilanarse. Recuperaba su propio rebote y ponía el 33-20. Eran los mejores momentos de un Lobe desatado contra un rival sin brújula. Era el momento de romper el partido. Del trabajo con pico y pala había que dar paso a la magia. Fue el momento en el que el señor Johnson metió un triple para poner el 41-26 arriba. ¿Este equipo era el penúltimo de la LEB_Oro? Qué lástima de lesiones, de idas y de venidas. En ese momento solo faltaban los fuegos artificiales en el exterior del Palacio para adornar el juego de los de Navarro.

La vuelta del vestuario iba a servir para ver si los 20 minutos anteriores se cimentaban o no. Para no variar, el cuarto empezó con la primera falta para el Lobe. Esta vez para Bonds que acumulaba la segunda en su cuenta personal. Lobe reingresó en pista con el mismo quinteto con el que inició el partido. Dos 2+1 para los navarros acortaban la brecha gracias a un parcial de 2-6. Había diferencia en el marcador, pero la impresión es que el Lobe estaba un tanto anestesiado. Le faltaba chispa ante un rival con más cuerpo. Ángel Navarro pidió tiempo muerto para rearmar a su tropa. El rival había recortado 8 puntos de diferencia y empezaba a dar sensación de equipo. Lobe volvió a la pista con Llorente y le pitaron una falta en ataque que soliviantó a la grada. Hasta entonces la pareja arbitral había pasado desapercibido. Y llegaba el perejil a la salsa. El cuarto discurría feo. Horrible en relación a lo visto con anterioridad, y con la pareja arbitral buscando protagonismo. Navarra rondaba cerca de esa frontera de los 10 puntos de diferencia; la que te mete o saca de un partido. El técnico del Lobe quitó a Johnson y metió a Salsón; a Asier por Brown. Lobe se rehacía en el marcador, aunque no en el juego. Afortunadamente dos tiros libres de Salsón volvían a poner la diferencia en +17 para el Lobe. Un 2+1 de Sanz dejaba el electrónico en 63-52.

El partido entró en los últimos diez minutos con suficiente diferencia a favor del Lobe pero con la incertidumbre de su juego. Herrero cogió las riendas del juego del Lobe mientras Salsón y Freimanis jugaban bajo aros y Aranda con Asier iban por fuera. Si los primeros veinte minutos habían sido brillantes y la continuación horrible, el último cuarto empezó con el Lobe muy enchufado, necesitado de coger otra vez el timón del juego, de hacerlo bien y de llegar a los últimos minutos sin angustias lo que en esta categoría parece difícil, muy difícil.

Salsón volvía a marcar diferencias y metió la canasta que dejaba el electrónico en un 71-58 ganando la posición a las torres navarras. El partido tenía que haberse cerrado mucho antes, pero allí estaba Lee, con sus 206 centímetros para evitar que su equipo muriera antes del último bocinazo.

Empezaba a flotar un cierto nerviosismo por el Palacio. Navarra se acercaba. A 3 minutos del final la barrera de los 10 puntos de diferencia saltaba por los aires. Preocupaba y mucho el 74-66. El señor Johnson -quién si no- metía un triple quirúrgico respondido por Narros. Todo acababa. El 85-71 certificó la victoria del Lobe.

Ficha técnica:

Lobe Huesca Ventura (5), Johnson (8), Yango (16), Bonds (6) y Zengotitabengoa (18). También jugaron Llorente (5), Herrero (-), Aranda (3), Brown (3), Salsón (16), Freimanis (5) y Lafuente(-).

Grupo Iruña Navarra Sanz (13), Blar (4), R. Joseph (6), Narros (10) y García (6). También jugaron Lee (27), Raya (-), Bas (5) y López (-)

Parciales: 24-15, 23-13, 16-24 y 22-19.

Árbitros: Zamora y Millera.

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de la madre del directivo Ramón y Cajal. Unos 1.000 espectadores.

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