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Los sindicatos alertan del abandono de muchas modernizaciones por los bajos precios agrarios

Asaja y UAGA reclaman una regulación que les permita asumir los costes de producciónHuerto y Poleñino firmaron ayer acuerdos para modernizar 3.000 hectáreas de regadío

Los sindicatos agrarios respaldaron ayer el SOS lanzado por Riegos del Alto Aragón sobre la quiebra económica a la que se están viendo abocados muchos agricultores por no poder pagar los créditos solicitados para modernizar sus regadíos por la "descompensación" entre los altos costes de producción y la depreciación de los productos agrarios. Asaja y UAGA coincidieron en que la única solución pasa por regular el mercado con precios mínimos que garanticen la amortización de estas inversiones.

 

Ambos dirigentes aseguraron que cada día llaman a las puertas de sus sindicatos más afiliados "que decidieron arriesgar mucho y que ahora están asustados por no poder pagar los créditos". De hecho, en algún caso extremo "ha habido gente que tenía una explotación muy moderna y que se ha tenido que ir a trabajar como asalariados para poder ganar dinero con el que pagar sus deudas".

 

El presidente provincial de Asaja, Fernando Luna, asegura que el sector agrícola está "ahogado" por la falta de liquidez, "ya que los rendimientos de los últimos años no han sido positivos y los bancos han cerrado el grifo", por la brutal caída de los precios agrarios, por el encarecimiento de las tarifas eléctricas, "que en algunas comunidades ha supuesto hasta un 60%", y por los costes de producción "que hacen prácticamente inviable una segunda cosecha".

 

En este sentido, asegura que una explotación agraria con un rendimiento anual de 16.000 kilos por hectárea de cebada y maíz ha perdido este año 700 euros por hectárea por la caída de los precios, lo que impide amortizar el coste de llevar una tubería (6.000 euros por hectárea) o del amueblamiento (4.200 euros). Y más aún si son agricultores jubilados o que trabajan solo a tiempo parcial "que no pueden beneficiarse de las ayudas de los planes de desarrollo rural que llegan al 50%".

 

Mientras, su homólogo de UAGA, David Solano, reconoce que su sindicato fue uno de los que más fuerte apostó por la modernización "porque era una demanda social y creímos que era el camino". Sin embargo, lamenta que esa apuesta "nos ha fallado" por la caída de precios y también por la privatización del mercado energético, "porque el riego por aspersión ha multiplicado los costes de producción". Por ello, admite que se siente en parte "responsable" de la crítica situación de muchos agricultores "porque les convencimos y ahora ven que las cuentas no les cuadran".

"Si falla esa pata, nos caemos"

No obstante, Solano también deja claro que nadie esperaba que un año se depreciaran tanto los cereales "porque en el caso del maíz, por ejemplo, la previsión no se hizo con los 0,23 euros que se llegaron a pagar sino con 0,15, pero el problema es que este año se va a pagar a 0,10 y si nos falla esa pata de la mesa, nos caemos".

 

Pese a todo, muchos regantes siguen adelante con sus planes. Ayer las comunidades de Huerto y de Poleñino firmaron con el Gobierno de Aragón y con el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino sendos convenios de colaboración para la modernización de casi 3.000 hectáreas de regadío. Los 460 agricultores beneficiados tendrán que asumir el 15% de la inversión, que alcanza los 15,7 millones de euros.

Arguilé pide bajar la electricidad

En este acto, el consejero de Agricultura, Gonzalo Arguilé, se refirió a los costes eléctricos recordando que la DGA ha impulsado una empresa de energía renovables para reducir la factura hasta un 30%. No obstante, se comprometió a volver a pedir al Ministerio de Industria una rebaja de precios o al menos del IVA "para que no se frene la modernización".

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