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Guerra por el agua a los pies de la Sierra de Guara

Los vecinos de Aguas luchan por los caudales del río Calcón, que su ayuntamiento quiere llevar a otros pueblos.

El edil de Aguas, Francisco Sanz (izquierda) con sus antecesores y agricultores expectantes José Antonio Viñuales (centro) y Jose María Oliván, en la presa de Calcón
Guerra por el agua a los pies de la Sierra de Guara
JAVIER BLASCO

Tres presas y tres ríos no han sido suficientes para paliar la sed de agua, y de desarrollo, de los pueblos situados a los pies de la sierra de Guara. Las cuencas del Guatizalema, el Calcón y el Flumen, con sus piezas de regulación, Vadiello, Calcón y Montearagón, atraviesan el municipio de Loporzano, grande en extensión (15 núcleos) pero pequeño en habitantes (540), donde en los últimos días se ha iniciado una batalla por la posesión del agua.

La alcaldesa de Loporzano, Celia Carrera, del PAR, defiende el derecho a utilizar aguas de Calcón para mejorar el abastecimiento a sus núcleos, sin entender el revuelo que se ha armado en los municipios de su entorno, como Casbas y Angüés, y lo que es peor, en uno de los pueblos de su ayuntamiento, Aguas, por la solicitud a la Confederación Hidrográfica del Ebro de un caudal de 13,4 litros por segundo a extraer de la presa de Calcón. De este pequeño embalse, de apenas 3 hectómetros, debe salir también el agua para poner en marcha 1.250 hectáreas de regadíos sociales, declaradas de interés regional. Por eso, Casbas, Angüés y Aguas han presentado alegaciones a la concesión, una batalla en la que cuentan con el respaldo de los sindicatos agrarios Uaga y Asaja.

A orillas del Guatizalema, junto a la caseta de captación, Celia Carrera desgrana los numerosos problemas de abastecimiento de su municipio. Hay 8 tomas para los 15 núcleos y nueve grupos de elevación. El caso más sangrante es el de Los Molinos, Sipán, Loscertales, La Almunia y Coscullano, que la cogen directamente del río, en un punto que en verano es zona de baño. "Tenemos tres pantanos y a estas alturas todavía cogemos agua del río", dice, recordando que el año pasado hubo que llevar cubas a Barluenga y Chibluco.

El abastecimiento se convierte en un problema sobre todo en julio y agosto, y no solo por el estiaje. Casi todos los habitantes de la zona tienen residencia fija en Huesca, pero en verano abren las casas del pueblo, por lo que la población se multiplica. "Todos tenemos derecho al agua y no importa que pantano utilicemos. No entendemos el revuelo que se ha organizado porque no es nuestro ánimo crear polémica", explica.

Seis alternativas

La alcaldesa justifica que cuando el Instituto Aragonés del Agua redactó el proyecto de mejora del abastecimiento contempló seis alternativas y eligió una. "Esa es la que aprobó el pleno en noviembre, con los votos de los siete concejales". La opción seleccionada supone abastecer a los núcleos desde el embalse de Calcón, independizando la red de Loporzano de la de la ciudad de Huesca, ya que actualmente toma agua de la tubería de Vadiello. Otra alternativa pasaba por la captación de la tubería de Huesca a través de una balsa de almacenamiento, y también había una solución que proponía mantener el actual sistema, "entendiendo que los problemas de caudal han sido puntuales, y ocasionados por un excesivo agotamiento de manantiales realizado desde Huesca, que con las nuevas infraestructuras construidas es improbable que vuelva a producirse", según consta en el proyecto.

Pero la opción elegida por Loporzano recorta las expectativas de los futuros regantes del Calcón. El pueblo de Aguas, perteneciente al mismo municipio, ha sido el primero en oponerse. Francisco Sanz, concejal delegado en este núcleo, cuya historia está indisolublemente ligada a la del pantano de Calcón en el último siglo, es uno de los 150 firmantes de las alegaciones presentadas a la CHE. "Estoy de acuerdo en que hay que mejorar el abastecimiento a algunos pueblos, pero que cojan el agua del Guatizalema, que es su cuenca".

Sus antecesores en el cargo, José María Oliván y José Antonio Viñuales, ambos regantes expectantes, también han alegado. "No se entiende como habiendo seis alternativas se ha optado por la que más nos perjudica, cogiendo agua de la cuenca del río Calcón cuando Loporzano tiene la del Guatizalema, que también abastece a Huesca", dice Oliván. En su opinión, se quiere perjudicar al pobre, Aguas, para no reclamar al rico, Huesca. "Las tuberías de Vadiello pasan por Loporzano para llevar 250 litros por segundo a la ciudad. Si necesitan 13 litros para 500 habitantes, eso son cuatro manzanas de Huesca".

Regadío en precario

Calcón ya suministra a los pueblos de Aguas, Ibieca, Panzano, Labata, Sieso, Casbas, Junzano, Angüés y Bespén. Y debe regar más de mil hectáreas en Aguas, Casbas y Angüés, eso sí, en precario, porque la dotación prevista, 3.000 metros cúbicos por hectárea, es la mitad de cualquier otro regadío de la provincia. José Antonio Viñuales, que también tiene tierras en Grañén, asegura que para regar una hectárea de alfalfa utiliza entre 6.000 y 8.000, y si se trata de maíz, de 12.000 a 14.000. Por eso, confía en un aumento del caudal concedido "para cultivar algo más que leñosos", unas expectativas que se ven limitadas si de los 3 hectómetros de Calcón se saca medio para el abastecimiento urbano. Hay que tener en cuenta que llevan 8 años tramitando la concentración parcelaria, ya muy avanzada.

Se enteraron por casualidad de las intenciones de su ayuntamiento. En el tablón de anuncios colgado en la plaza, hay pegado un papel oficial sobre el asunto en el que alguien ha manuscrito "Esto no lo ha colocado el Ayuntamiento", en referencia a la falta de información.

Oliván recuerda que la presa de Calcón representa la lucha de varias generaciones por desarrollar el pueblo y relaciona uno a uno a los vecinos, muchos ya fallecidos, a los que se expropió para hacer la presa, una obra proyectada en 1930 que se inauguró en 1996.

Los octogenarios Domingo Garasa y Nicolás Casabón residen habitualmente en Huesca en invierno, pero como muchos vecinos los fines de semana y algún día entre semana van al pueblo. Sentados en el local social, afirman que "Aguas es el que está más cerca del pantano, y el primero que se ha de beneficiar. Que no se lleven el agua".

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