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Un juez suspende cautelarmente el cierre por ruido de un bar de Huesca

El auto de lo Contencioso-Administrativo se basa en las pérdidas económicas que podría sufrir el propietario si finalmente se desestimara la orden de clausura del Ayuntamiento.

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo ha acordado suspender cautelarmente la orden dictada por el Ayuntamiento de Huesca para proceder a la clausura temporal durante 2 meses del discobar La Suite, en la plaza de San Voto, después de ser sancionado con una falta muy grave de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Emisión y Recepción de Ruidos y Vibraciones.

El juez, en un auto dictado el 22 de abril, admite la medida provisional solicitada por este establecimiento hasta que haya una resolución del contencioso al entender que la suspensión de la actividad causaría "perjuicios evidentes" a su propietario debido a la eventual pérdida de clientela y a los gastos que debería seguir abonando, "cuya cuantificación, en caso de estimación del recurso y petición de responsabilidad patrimonial, serían de complejo cálculo, si procediera su abono".

Es la primera vez que el propietario de un discobar de Huesca recurre a la vía de los tribunales para intentar que se desestime una orden de cierre temporal dictada por el Ayuntamiento.

Según informaron ayer fuentes municipales, la clausura del discobar se decretó después de que los agentes de la Policía Local constataran que sus equipos de música superaban en más de 12 decibelios los valores limite admitidos, lo cual constituye una infracción muy graves de la Ordenanza de Ruidos con una multa aparejada de entre 751,27 a 1.803 euros y la clausura temporal (dos meses como máximo) o definitiva de la actividad perturbadora.

No es un local clandestino

El auto indica que el establecimiento solicitó al juez suspender cautelarmente este cierre y que los servicios jurídicos del consistorio oscense rechazaron la petición. No obstante, el titular del Contencioso Administrativo decidió admitirla basándose, entre otros argumentos, en que "no nos encontramos ante el cierre de una actividad por su carácter clandestino, en cuyo caso la Jurisprudencia es más reticente a la hora de adoptar una medida de suspensión". Además, el auto subraya que el consistorio oscense "tampoco ha aducido la existencia de una situación de inseguridad, que también llevaría a dar prevalencia al interés general". Por todo ello, accede a suspender cautelarmente la orden de clausura, "sin perjuicio de que cualquier cambio de circunstancias pueda conllevar la modificación de la medida".

Fuentes municipales señalaron ayer que acatan la resolución del juez y subrayaron que esta decisión demuestra "que aunque la gente se piense que para cerrar un bar solo hace falta tomar la decisión y ya está, los procedimientos legales son sagrados y hay unas garantías que debemos cumplir, pese a que haya muchas quejas de los vecinos del entorno de este local".

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