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SEMANA SANTA

El Encuentro más doloroso y emotivo de la Semana Santa

Jesús Camino del Calvario y la Virgen Dolorosa se vieron frente a frente en una plaza del Pilar abarrotada de fieles y curiososErnesto Millán, Hermano Mayor de la Sangre de Cristo, fue el orador en el acto

La Virgen Dolorosa y Jesús Camino del Calvario se reencontraron un año después en la plaza del Pilar.
El Encuentro más doloroso y emotivo de la Semana Santa
pedro etura

La basílica del Pilar volvió a ser testigo del Encuentro más doloroso de la Semana Santa, el de una madre y su hijo condenado a muerte.

Pasaba la medianoche y cientos de fieles ya aguardaban la llegada de la Dolorosa y de Jesús Camino del Calvario, cumpliendo un año más con la tradición de Miércoles Santo. Pero la procesión del Encuentro se había puesto en marcha horas antes, gracias a que, en esta ocasión, el tiempo respetó la tradición.

 

A las 21.30 partía la Dolorosa desde la iglesia de Santa Isabel ante una gran expectación iniciando así su particular peregrinaje por las principales calles del Casco Histórico. A la misma hora, desde la basílica parroquia de Santa Engracia, la procesión de Jesús Camino del Calvario daba salida a su paso, en busca del esperado acto de encuentro, previsto para la medianoche, y que acabó celebrándose según lo previsto.

 

Ambas procesiones, de las más esperadas, se desarrollaron con su habitual cadencia, solemnes y respetuosas, seguidas por la devoción de los cientos de fieles que las flanqueaban. "Esto es para sentirlo, hay que vivirlo al menos una vez en la vida, aunque yo no me lo pierdo ningún año", aseguraba Lourdes Callén en la plaza de los Sitios al paso del Calvario, del que se reconocía ferviente admiradora. A pocos metros, Maite Cano guiaba a sus hijos Pablo y Nuria -de 7 y 9 años respectivamente- de la mano, que observaban con curiosidad toda la ceremonia. "Ya los he traído en un par de ocasiones y les encanta", explicaba la madre, aunque confesaba que "pese a explicarles el significado del paso", los pequeños no terminaban de entenderlo del todo.

Romanza y tambores

Los sonidos de la pasión, el luto y el dolor acompañaron al Miércoles Santo en los recorridos procesionales. Pero mención aparte se merece la emotiva romanza de 'La Dolorosa' del maestro Serrano, que el tenor Santiago Sánchez-Jericó dedicó a la Virgen frente a la Real Maestranza.

Fue uno de los momentos más emotivos de la noche, que arrancó el aplauso de los fieles congregados. Finalmente, madre e hijo, la Dolorosa y el Jesús Camino del Calvario, se vieron frente a frente en la plaza del Pilar, tras ser recibidos por el tronar de los tambores. A continuación, el silencio se apoderó de la noche y se reprodujo uno de los momentos más intensos y esperados del año.

 

Ernesto Millán, Hermano Mayor de la Sangre de Cristo, fue en esta ocasión quien tuvo el privilegio de dirigir unas palabras a los presentes. En su alocución recordó y ensalzó el verdadero amor familiar.

"Mis palabras están dedicadas a las madres e hijos que he conocido estos años en el cumplimiento de mis guardias en el servicio de recogida de cadáveres", comenzó Millán, para iniciar un relato del Encuentro de la Virgen María y su hijo. "El corazón de una madre nunca falla y el suyo intuía que la cosas no iban bien para Jesús", leyó.

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