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EL FUTURO DEL ESQUÍ EN ARAGÓN

Aramón calcula que la estación de Cerler ganará más de 400.000 esquiadores con la ampliación

El incremento podría llegar a medio millón, lo que supondrá casi triplicar la afluencia actual.El 89% de esos nuevos visitantes utilizarán los accesos a Castanesa y Aneto, y el resto seguirá yendo por Benasque.

El grupo Aramón calcula que, una vez completada la ampliación por Castanesa y por el resto de sectores previstos, la estación de Cerler ganará entre 425.000 y 505.000 esquiadores anuales. Este incremento supondrá casi triplicar la afluencia de las últimas temporadas -unas 275.000 personas-.

 

De esos nuevos visitantes, casi el 90% llegarán al dominio esquiable mediante la telecabina de Fonchanina, en el valle del Baliera, o por la nueva carretera que subirá al sector de Aneto. El resto, unos 50.000, utilizarán la entrada por Benasque sumándose a los que ya la usan actualmente por ser la única posible.

 

Estos y otros muchos datos aparecen en la documentación presentada ante la DGA por el holding aragonés de la nieve. Tanto el proyecto técnico de la ampliación como el estudio de impacto ambiental acaban de salir a información pública tras ser aprobados inicialmente.

Dos mejoras estratégicas

El aumento de esquiadores previsto por Aramón se basa en dos factores clave. Por un lado, la creación de un gran dominio esquiable -el mayor de toda España- enormemente atractivo para los aficionados a este deporte. Por otro, la apertura de dos nuevos accesos que, además de descongestionar la carretera que lleva a Benasque -incluido el congosto del Ventamillo-, acercarán la estación a los esquiadores catalanes, levantinos y franceses.

 

En este sentido, hay que recordar que tanto la telecabina de Fonchanina como la carretera de Aneto estarán muy próximas a la futura autovía que unirá Lérida con Arán por el valle del Noguera Ribagorzana, la actual N-230.

 

Siempre según las estimaciones del grupo Aramón, esas mejoras en la accesibilidad de la estación acortarán el tiempo de viaje desde las principales capitales del entorno en unos 20 minutos -30 en el caso de Barcelona y 50 en el de Toulouse-. Además, ese ahorro medio de tiempo podría incluso duplicarse conforme se vayan creando las nuevas autovías previstas.

 

En un principio, el 65% de los esquiadores que vayan a Cerler seguirán utilizando el acceso actual por el eje del Ésera. No obstante, conforme se vayan poniendo en marcha las distintas fases de la ampliación, ese porcentaje se irá reduciendo hasta el 55% en favor del eje del Noguera Ribagorzana, el de la N-230.

 

En cuanto al reparto del total de esquiadores entre los nuevos accesos, el grupo de la nieve calcula que por cada tres visitantes que utilicen la carretera del valle de Aneto habrá otros siete que prefieran tomar la nueva telecabina de Fonchanina.

Carreteras y aparcamientos

Para dar servicio a ese importante flujo de visitantes, la documentación presentada por Aramón advierte de que es necesario mejorar la conexión entre la N-260 -la carretera transpirenaica- y el núcleo de Fonchanina, en especial a partir de Noales. También habrá que rehacer y prolongar hasta el frente de nieve de Aneto la calzada que sube al ibón de Llauset.

 

En cuanto a los aparcamientos, finalmente serán tres las zonas de estacionamiento. La más pequeña de todas estará en Fonchanina, a pie de la telecabina, y tendrá 500 plazas destinadas exclusivamente a los vecinos de la zona y a los clientes de los establecimientos hoteleros.

 

El resto de esquiadores tendrán que dejar su coche en el núcleo de Benifons, donde habrá otro aparcamiento de 1.124 plazas conectado con Fonchanina mediante un servicio de autobús -en los días de máxima ocupación harán falta 15 autocares de 50 plazas-.

 

Por último, la carretera del valle de Aneto desembocará en un tercer parquin situado junto al frente de nieve que tendrá otros 750 estacionamientos.

 

 

Sin telecabina en Bono

Aramón barajó sustituir este último acceso por una segunda telecabina que partiera del núcleo de Bono. Sin embargo, según se explica en el proyecto, esa opción ha sido descartada porque en ese entorno las pendientes de las laderas llegan a los 50 grados y no existen sistemas de transporte por cable de alta capacidad que puedan funcionar de forma segura en esas condiciones -la única opción sería un teleférico-.

 

Todos estos equipamientos han sido dimensionados para poder hacer frente a las jornadas de más afluencia. No obstante, Aramón reconoce que la ampliación de Cerler solo alcanzará su capacidad máxima el 6% o el 8% de los días de la temporada. Según el grupo de la nieve, en una jornada media el dominio esquiable de Cerler estará al 30% de sus posibilidades.

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