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Aragón

crisis sanitaria

Tras el rastro del coronavirus

Los centros de salud han puesto en marcha equipos específicos para seguir la pista de contactos de contagiados y hacerse cargo también del seguimiento de casos covid.

Enfermeros del centro de salud de Torrero hacen el rastreo de contactos.
Enfermeros del centro de salud de Torrero hacen el rastreo de contactos.
José Miguel Marco

Es una labor minuciosa y exhaustiva, pero clave en la fase de contención de la covid-19. Tras centrar los esfuerzos en la asistencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, la atención se encuentra ahora en el rastreo de contactos y en el seguimiento de las personas afectadas por la enfermedad, para evitar así de forma rápida la propagación y romper la cadena de contagios.

Un trabajo que se lleva a cabo desde los centros de salud gracias a equipos específicos de profesionales compuestos, en su mayoría, por enfermeros especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria que fueron contratados hace unos días por el Gobierno de Aragón para reforzar la Atención Primaria ante este nuevo escenario.

Los profesionales, repartidos por distintos centros de la Comunidad, apoyan las necesidades preventivas y asistenciales generadas por la pandemia de la covid. Entre sus funciones está la vigilancia epidemiológica y el control de los pacientes que están en aislamiento domiciliario aquejados por el coronavirus.

En el centro de salud Torrero-La Paz de Zaragoza, el equipo está compuesto por los enfermeros Javier Luis Zamora y Ana María Ledesma, ambos especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria. Dedican su tiempo al rastreo de contactos, tras participar esta semana en un curso de formación junto al resto de profesionales que desempeñan esa misma función.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, afirmó recientemente que, para llevar a cabo este trabajo, se han tenido que adaptar los sistemas de información a las exigencias del Ministerio. "El rastreo se hace desde Atención Primaria con equipos que se han reforzado", indicó. Hay un seguimiento telefónico, pruebas –en el centro y a domicilio– y recepción de resultados (en un plazo de 24 horas) "que permiten saber dónde está el caso y sus contactos y si hay un usuario que está en riesgo de contagio. Se ha puesto en marcha y por ello nos ha felicitado el Ministerio", adelantó. Cada caso genera una ficha. Una labor casi de detective "que realiza personal sanitario". "Se ha hecho un esfuerzo muy grande en Enfermería para hacer equipos de seguimiento y rastreo en Atención Primaria. Damos absoluta autonomía a cada centro para gestionar quién hace los desplazamientos o llamadas telefónicas de casos o contactos. Cómo se distribuyen la carga de trabajo es competencia de cada equipo", añadió Repollés.

Para Javier Luis Zamora y Ana María Ledesma, desde los centros de salud se lleva a cabo una tarea fundamental "como dique de contención de la pandemia", de manera que se intenta frenar lo antes posible la transmisión. Ellos se encargan de la vigilancia epidemiológica e identificación de casos a través de una encuesta. Y lo hacen llamando a los pacientes con coronavirus confirmado, que a su vez "identifican a aquellos convivientes o personas con quienes han estado hasta dos días antes del inicio de síntomas a menos de dos metros y sin mascarillas por lo menos 15 minutos, sea tanto en el entorno laboral como social". De esta manera, se hace una recopilación de contactos y, a través de la historia clínica electrónica, esos datos se vuelcan en los respectivos centros de salud de esos pacientes. Los profesionales de sus zonas básicas son los que se encargan de la vigilancia de esas personas, para comprobar si han sido infectadas por el coronavirus o no. Una vez identificados, contactan con ellos vía telefónica y les dan unas pautas, como mantener el aislamiento 14 días en habitación individual, uso exclusivo del cuarto de baño, si es posible o utilización de mascarilla en espacios comunes. En todo momento se mantiene en secreto la identidad del posible transmisor del virus. A partir de ahí se va haciendo un seguimiento cada dos o tres días para identificar el inicio de síntomas. En caso de que aparecieran, se procedería a solicitar una prueba PCR y, si diera positivo, se consideraría ya como caso confirmado.

"Si se aísla bien la gente, el virus se frena. Reforzar la Atención Primaria evita que se desborden los servicios hospitalarios. Como se detecta precozmente a estos pacientes, no necesitan cuidados tan especializados y se pueden controlar desde el domicilio", resumen los enfermeros. Existen unos protocolos en función de los criterios de gravedad o factores de riesgo para hacer el seguimiento de los pacientes en cuarentena. "Es muy laborioso. Además, por suerte, han llegado bastante más hisopos para hacer PCR. La mayoría de test dan negativo, pero es fácil que con tantos que se hacen siempre haya algún caso positivo", afirman, porque, de hecho, "hay bastantes pacientes controlados a la espera de diagnóstico". "Afortunadamente –coincidieron– está bajando el número de casos y lo estamos notando".

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