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Aragón

Fotografías que van a misa

Las iglesias de Zaragoza y del resto de Aragón repican sus campanas como llamada a la oración y llevan a cabo iniciativas para mantener viva la presencia de sus fieles.

Los fieles de San Miguel de los Navarros enviaron sus imágenes para llenar los bancos

El estado de alarma ha confinado a los vecinos en sus casas y ha limitado sus salidas a razones esenciales. Los lugares de culto no han sido una excepción y las iglesias han visto vaciados sus bancos de un día para otro. A pesar de ello, hay iniciativas que permiten que los fieles sigan acudiendo a misa, aunque sea de forma figurada, o para que sientan su parroquia cerca.

Cada día a las 12.00 en punto, los alrededores de la zaragozana iglesia de San Miguel de los Navarros se ven invadidos por una música celestial. No se debe a que alguien anime la cuarentena desde su balcón o a que las notas se escapen del aparato musical de alguna casa cercana. El sonido tiene un origen claro. Son las campanas de esta parroquia que repican como símbolo de esperanza y llamada a la oración en estos momentos tan difíciles de pandemia. Sin embargo, no es la única que ha adoptado esta iniciativa, sino que la mayoría de iglesias de Zaragoza y del resto de Aragón se han sumado a esta iniciativa para invitar a orar por los enfermos, por las personas que ayudan y por los difuntos.

"La iniciativa es fruto de la Conferencia Episcopal en los primeros días de la pandemia y es un signo de presencia y de llamada a la esperanza. Integra la oración por los difuntos, por los enfermos, por los que cuidan, por todos", explica el portavoz del Arzobispado, José Antonio Calvo.

Desde que comenzó el estado de alarma las campanas de muchas iglesias aragonesas tocan a las 12.00 como signo de esperanza y llamando a la oración para los enfermos, difuntos por coronavirus. Heraldo TV se ha acercado hasta la zaragozana parroquia de San Miguel de los Navarros para escuchar su sonido.

"Vamos a salir de esta"

El sonido de las campanas también puede hacer recordar a los fieles la cotidianidad de acudir a una misa, previa a la pandemia. "En un momento central del día como son las 12.00 para muchas personas resulta evocador de su vivencia ordinaria. Esto nos acerca a la vida en tiempos normales", resalta Calvo. "Es una llamada alegre y confiada. Una llamada de vamos a salir de esta", añade.

José Antonio Calvo también hace un repaso a algunas de las iglesias más representativas de Zaragoza que estos días hacen tocar sus campanas. Entre ellas, están la parroquia de San Pablo o la de San Miguel de los Navarros. Juan Sebastián Teruel, el párroco de esta última, explica que al comenzar el estado de alarma la Conferencia Episcopal invitó a tocar las campanas como una llamada a la oración por los enfermos, por todos los que ayudan y por los que han fallecido. "Llevamos tocando 45 días. Todos desde que comenzó el estado de alarma menos Viernes Santo y Sábado Santo, que son días que no se tocan las campanas", afirma. "Algunas iglesias no hemos dejado de tocar como una forma de presencia: estamos aquí y estamos con vosotros", señala Teruel.

Además, un sonido tan potente como el de las campanas permite que en las zonas cercanas se escuche sin dificultad. "Algunos feligreses que conozco que viven cerca sienten la presencia de la parroquia, la ven cercana y sienten la llamada a la oración", aclara.

No es la única iniciativa que llevan a cabo desde esta parroquia. Juan Sebastián Teruel decidió pedir el pasado Domingo de Ramos a los más pequeños y a sus familias una fotografía con su ramo o una estampa familiar. Posterioremente las imprimió y las colocó en los bancos. «Es una forma de hacerlos presentes visualmente y sentirlos más cerca», asegura.

Una vez las imágenes de los feligreses estuvieron pegadas en los bancos ya no las ha retirado. "Desde que las pedimos, nos respondió mucha gente y todas las que nos enviaron ya las dejo hasta que esto pase", relata. Las ganas de acudir a la iglesia, aunque sea de esta manera, ha hecho que los bancos aparezcan llenos. "Lo importante es la presencia, el decir estamos aquí, os tenemos presentes de una forma más cercana y rezo por vosotros", iniste Teruel.

Así, hasta que llegue la esperada desescalada, las parroquias seguirán acompañando a sus feligreses y harán sentir su presencia y su esperanza.

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