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industria

PSA negocia un segundo ERTE para graduar la vuelta a la producción en cuanto se pueda

La compañía impulsa un expediente de 40 días y prepara las fábricas del grupo para garantizar la seguridad en el trabajo

Planta de PSA en Zaragoza.
Planta de PSA en Zaragoza.
Guillermo Mestre

ZARAGOZA. Retomar la actividad productiva en cuanto se pueda y preparar la fábrica para que todas las medidas de prevención en seguridad y salud estén listas el día que lleguen los primeros trabajadores a Figueruelas. En esos dos objetivos en paralelo trabaja la dirección de PSA en la factoría zaragozana. Eso sí, sin tener de momento una fecha fijada para el arranque de la planta, que se efectuará de forma «progresiva y segura» –siendo necesarias varias semanas hasta que todos los turnos y las dos líneas funcionen con normalidad– y habiendo implementado antes un estricto protocolo de medidas para evitar contagios. Así se lo trasladó ayer la empresa a los sindicatos en la comisión negociadora convocada para negociar un nuevo ERTE y en el posterior comité de prevención.

A diferencia del anterior expediente, las causas del actual serían organizativas y productivas, no de fuerza mayor. Su vigencia de aplicación sería desde que finalice el estado de alarma hasta el 31 de julio y las jornadas productivas a parar serían 40. Como hay dos líneas en Figueruelas y cada una tiene tres turnos, el total sumaría 240 turnos. Por tanto, como ni «todos los turnos tendrán el mismo número de días de trabajo, y seguramente la línea 2, la del Corsa, va a tener, previsiblemente, más carga», la empresa ha indicado que «a título individual serían 70 el máximo de jornadas que se le puede aplicar a cada trabajador».

Todo está aún por negociar en el ERTE, reconocieron fuentes sindicales y por ahora no hay fecha para reenganchar. Dependerá de lo que las autoridades sanitarias dispongan y de si suavizan para la industria las condiciones del estado de alarma, pero también de que se pueda garantizar que haya el flujo necesario de componentes por parte de los proveedores.

En cualquier caso, lo que la dirección de PSA ha estimado es que la producción no realizada, vía el nuevo ERTE, será el equivalente a 20 días productivos. «Algunas áreas podrían ver su calendario suspendido o modificado, por las características del arranque», precisaron desde los sindicatos integrantes del comité, y «el ERE extintivo para los nacidos en 1959 queda en suspenso el segundo trimestre», destacaron, según la información transmitida por PSA.

Además de empezar la negociación del ERTE, hubo también ayer comité de seguridad y salud en que la dirección de PSA explicó a la representación de los trabajadores las medidas que se han tomado, así como las que están en curso de implementación en la fábrica (en la de Zaragoza y las demás del grupo francés) con el fin de asegurar todas las actuaciones de protección sanitarias tanto en desplazamientos a la planta como dentro de ella. De forma gráfica y muy visual se les puso al día de todos los protocolos, instrucciones y pautas de comportamiento dentro de Figueruelas que se harán llegar a todos los operarios para que los sigan escrupulosamente.

La mayoría de los sindicatos reconoció que la compañía está trabajando intensamente para tratar de salvaguardar la salud de todos los empleados cuando vuelvan a fábrica, y que eso incluye desde cámaras termográficas para detectar casos de fiebre en los accesos a incrementar autobuses, pedir uso del coche particular o exigir uso obligatorio de mascarillas, «de las que se entregarán cuatro por empleado y turno». Además, «se alargarán las pausas, se parará antes para poder limpiar la fábrica y se bajará la velocidad para evitar solapamientos en línea, entre otras medidas», anticiparon.

En similares condiciones que el anterior

«El nuevo ERTE se aplicará en cuanto desaparezca el estado de alarma decretado por el Gobierno. Todos los sindicatos hemos coincidido en que la salud nos debe guiar y que se deben extremar las medidas para que nadie se contagie al volver a trabajar», destacó José Carlos Jimeno, de UGT Aragón.

 «El ERTE ya aprobado es por fuerza mayor y lo que quiere PSA es tener negociado otro para cuando se levanten esas medidas», añadió Ana Sánchez, secretaria general de Industria en CC. OO. Aragón. «No saben cuándo se podrá arrancar», aseguró, y recordó que «no tendría sentido que este ERTE tuviera condiciones distintas al anterior». 

Desde CGT, Santiago Arcos indicó que «es otro cheque en blanco» y criticó que «la empresa debería haber planteado otras medidas antes que acudir primeramente al ERTE. «No nos ha pillado por sorpresa. Tendrá una línea continuista con el aprobado», valoró Miguel Ángel Salvador, de OSTA. 

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