Despliega el menú
Aragón

Sostenibilidad

El reto de conseguir tierras más sostenibles

El Grupo Operativo Mosoex tiene como objetivo desarrollar un proyecto que busca fomentar la protección de los suelos agrícolas en toda España.

El proyecto va a trabajar con sistemas herbáceos extensivos de secano.
El proyecto va a trabajar con sistemas herbáceos extensivos de secano.
H. A.

Proteger el suelo para garantizar una agricultura sostenible y respetuosa con el medioambiente. Ese es el objetivo fundamental del proyecto Mosoex, que pretende crear una red agricultores comprometidos con la protección del suelo. Una iniciativa seleccionada por la Asociación Europea para la Innovación ‘Productividad y sostenibilidad agrícolas’ (EIP-AGRI), y cuyo grupo operativo va a estar liderado por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).

En este proyecto, en el que se va a trabajar con sistemas herbáceos extensivos de secano, también van a participar la Asociación Española de Agricultura de Conservación-Suelos Vivos (AEAC.SV), la empresa Solid Forest, el CSIC-Aula Dei; la Universidad Politécnica de Madrid y el instituto navarro INTIA.

«Desde UPA llevamos ya mucho tiempo tomando conciencia de la situación del sector agrario y su relación con el medioambiente. Queremos romper con la falsa idea de que la agricultura y la ganadería son las culpables directas del cambio climático. Hay que dejar de criminalizar a estos sectores y empezar a tomar medidas para demostrarle a la sociedad que apostando por la agricultura sostenible nos vamos a convertir en la solución a este problema», matiza José Manuel Roche, secretario general de UPA-Aragón.

Para lograr este objetivo se ha formado una red de agricultores en todo el país, que se muestran comprometidos con la gestión sostenible del suelo y que han querido participar en esta iniciativa.

En el caso de Aragón, el proyecto se desarrollará en tres explotaciones de cada una de las provincias. En Zaragoza, se llevará a cabo en el municipio de Osera; en Teruel, la localidad elegida es Santa Eulalia del Campo; y en Huesca, es Alerre. «Además, se han elegido diferentes tipos de cultivos. Una parcela de siembra directa, otra de siembra convencional en la que el año pasado se plantó un cultivo proteico y otra parcela de barbecho. Elegimos diferentes suelos y pluviometrías para ver sus rendimientos en función de estos parámetros y de las zonas donde se ubican. Nuestro objetivo es ir haciendo analíticas de suelo durante varios años para comprobar su necesidad de fertilización, la importancia que tiene hacer rotación de cultivos u otros indicadores con los que lleguemos a conseguir un mantenimiento óptimo del terreno y ver su comportamiento y los rendimientos de los cultivos en diferentes zonas», afirma Roche.

Buenas prácticas

Según los responsables de esta iniciativa, el principal problema del campo es que cada vez hay una mayor desertificación de los sueños. Por eso, lo que pretenden con esta iniciativa es generar unas buenas prácticas agrarias para recuperar suelos en zonas degradadas, y mantenerlos e incrementar sus producciones en las áreas más productivas.

Todos estos resultados se darán a conocer de diversas maneras, a través de publicaciones, charlas o jornadas. «Nuestro propósito es informar y formar a los agricultores para que hagan suyas las conclusiones que demostremos con estos estudios y que resulten beneficiosas para el suelo», concluye Roche.

Etiquetas
Comentarios