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Aragón

gente de la tierra

"La gente es más atrevida en las ferias. Son una forma de innovar"

Víctor Charlez, al frente de la panadería Jovita, en Naval, acaba de recibir el premio Ferma Gourmet al producto ‘más justo, bueno y limpio’ de la exposición.

Víctor Charlez en su obrador de pan, ubicado en el municipio oscense de Naval.
Víctor Charlez en su obrador de pan, ubicado en el municipio oscense de Naval.
Ferma

Elaborado a partir de masa madre, olivas ecológicas, trigo sostenible y de manera totalmente artesana: así es el pan de tomate rosa de Barbastro con aceitunas negras y tomillo por el que la panadería Jovita, en la localidad oscense de Naval, acaba de recibir el premio Ferma Gourmet, entregado durante la celebración de esta feria y organizado por el Ayuntamiento de Barbastro y Slow Food Huesca.

Para su deliberación, el jurado de la segunda edición de este galardón tuvo en cuenta que el producto -que competía con aceites, huevas de trucha, vermú, vino ecológico, torreznos y quesos- fuera bueno, por sus características organolépticas, justo, valorando la relación entre productores y consumidores, y limpio, que respetase al medioambiente y al mantenimiento del planeta. Todas estas cualidades son las que promueve desde su obrador Víctor Charlez, el responsable de Jovita.

"Gustó porque reunía todos los requisitos para recibir el premio", explica Charlez. "Sabíamos que llevábamos un producto muy bueno. Se trata de un pan húmedo, que aguanta bastantes días, con mucho sabor, muy vistoso y aromático", señala.

Una profesión heredada

Ubicado en la plaza del municipio oscense de Naval, con una población censada de 269 habitantes en 2018, el obrador de Charlez abrió sus puertas por primera vez hace casi cuatro décadas, de la mano de sus padres. "Entonces no existía este servicio en el pueblo, habían cerrado todas las panaderías", indica el responsable de Jovita, quien regenta este comercio desde hace ocho años.

"Cuando mis padres se jubilaron dio la casualidad de que yo estaba por aquí. Como les había ayudado siempre y me daba pena que el negocio se clausurase y, además, mis hermanos ya se habían marchado, pensé que era el único que podía continuar con la tienda abierta", comenta el responsable.

"El mundo del pan ha cambiado mucho en los últimos años. El mercado exige hacer cosas diferentes a las que hacían mis padres -subraya Charlez-. Ahora, los consumidores piden productos más ‘de lujo’. El pan da mucha versatilidad y, para eventos, los elaboramos de cosas diferentes: trufado, de especias... Actualmente, participamos en bastantes ferias, ya que es una manera de sacar producto nuevo e innovar".

"En las exposiciones la gente es más atrevida y se lanza a probar otros productos alejados de lo tradicional. En las ferias es donde aprovechamos a hacer cosas más creativas, en función de la temporada del año y sus alimentos", concluye el responsable de Jovita.

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