Despliega el menú
Aragón

Nuevos aires en Mallén y guiño al séptimo arte con uno de los 'petintos'

Los beneficios derivados de los parques eólicos y el impulso de nuevas iniciativas empresariales han paliado problemas recientes; además, las raíces malleneras de Javier Fesser inspiraron su obra 'El milagro de P. Tinto'.

El alcalde de Mallén, Rubén Marco, junto a la casa que inspiró a Javier Fesser para 'El milagro de P. Tinto'.
El alcalde de Mallén, Rubén Marco, junto a la casa que inspiró a Javier Fesser para 'El milagro de P. Tinto'.
Laura Uranga

Rubén Marco es el alcalde de Mallén desde 2015. le tocó sentarse en una silla caliente tras una legislatura, la anterior, tan convulsa que la localidad aún arrastra las consecuencias administrativas y económicas. Este músico de profesión, especializado en la trompeta, se prodiga cada tarde como docente en el Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza, además de ejercer de intérprete en la Orquesta Reino de Aragón y la Wind Orchestra Zaragoza, ambas residentes del Auditorio. De 8.00 a 15.00 anda al pie del cañón en el ayuntamiento mallenero. "También estoy en el consejo comarcal y soy el presidente de la Mancomunidad de Aguas del Huecha. Los fines de semana te juntas con vecinos, agrupaciones... es mucho jaleo, pero se hace con gusto porque soy de aquí y quiero aportar".

Lo de Rubén con la música son amores de lejos. "Empecé en la banda del pueblo y en la escuela de música de Mallén; luego pasé al conservatorio de Tarazona y después al de Zaragoza. Estuve dos años de especialización en Berlín y cuando regresé entré a las listas de docencia en conservatorio; hice suplencias en Huesca y Pamplona, el curso pasado salió una opción en Zaragoza, y ahí sigo. También he dado clases en las escuela de música de Ejea, Calatayud, Épila o Utebo".

Mirar adelante

En las elecciones municipales de 2015, Rubén no iba de número uno en su lista, pero la votación interna le puso en la tesitura de liderar la alcaldía de Mallén. "Decidimos echar un pulso, más allá de los colores políticos y los bandos. Se arrastraban problemas de todo tipo, así que hemos puesto el foco en hacer cosas de las que no se ven, pero se necesitan; ponerlo todo en orden, o encaminarnos hacia la normalidad. Hay retos que llevamos persiguiendo desde hace mucho tiempo, como el desdoblamiento de la N-232; en 2016 se adjudicaron las obras, que comenzaron hace algo más de un año. Quizá no era la mejor opción, habiendo una autopista al lado, pero si evita más tragedias en la carretera, bienvenida sea".

Mallén mira al futuro próximo con esperanza. Sin ir más lejos, tres nuevos parques eólicos traen energía limpia y fondos para el municipio. "Además –apunta Rubén– ha supuesto que consideremos la creación de un módulo de grado medio para mantenimiento de parques eólicos. Ya lo hemos solicitado, de hecho eso también es fijar población, y con trabajadores cualificados. El futuro comienza en el presente; de hecho, somos Ciudad Amiga de la Infancia desde 2016 y hasta 2020, porque aquí se da voz y foco a los más pequeños en la vida social del municipio".

El polígono industrial El Zafranar ha tenido mucho movimiento en los últimos años. La llegada de Solutex y la consolidación de la empresa vasca Ñaming –proveedora de productos de ‘vending’– son buenas noticias; el palo llegó con el traslado del almacén del grupo Día a Villanueva de Gállego, aunque siguen en la empresa –con largo traslado diario, eso sí– bastantes trabajadores de Mallén. También cerró otra firma emblemática en el pueblo, Conservas Martínez, pero han ido surgiendo otras; Innozar, de los hermanos e ingenieros Armando y Javi Galán, trabaja con éxito en el mundo de la electricidad y la automatización industrial, y Harinas Azagra surte a panaderías y hornos de todo el norte de España. Por otra parte, De Cuchara Gastroeventos tiene una gran cocina industrial y trabaja en el sector de las comidas populares, con un alto rendimiento y calidad.

En cuanto a malleneros ilustres, la nómina es elevada. José Antonio Casajús fue ciclista profesional a finales de los 80; corrió la Vuelta a España y luego ha brillado como fondista en atletismo, hasta el punto de proclamarse campeón de España de veteranos. Ojo: no es el médico y futbolista del Real Zaragoza, del mismo nombre, apellido y quinta, pero originario de Biel. Está Santiago Gascón, profesor de psicología en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de Teruel, escritor, guionista y responsable de la Universidad de la Experiencia de Zaragoza. Su familia, además, tiene panadería en el centro de Mallén, otro de los clásicos del gremio junto a Viola. El historiador Guillermo Carranza es un cronista local de enjundia; también hay un chef local, Dioni Leache, que trabajó en El Escondite en Madrid y en el balneario de Panticosa.

El mismísimo P. Tinto

Una sorpresa: el guionista y director de cine Javier Fesser Pérez de Petinto, responsable de ‘El milagro de P. Tinto’, ‘Mortadelo y Filemón’ o, más recientemente, ‘Campeones’, tiene sangre mallenera; su familia son aquí los ‘petintos’, tenían el magnífico palacio de la plaza de España de Mallén que será una futura hospedería. Fesser dirigió ‘El milagro de P. Tinto’ hace 20 años, y la casa donde veraneaba de pequeño con sus hermanos –que está junto a la vía del tren, algo más allá del polígono del Zafranar– le inspiró para la que sale en la película. No es la única figura de cine en Mallén; la jovencísima Marina Badía estudió cine en Nueva York, donde rodó su corto ‘Waist Up’ y el largo de terror ‘Retry’. Ahora trabaja en Madrid. Su padre, Tomás, es un gran luthier, y su tía es la actriz Eva Magaña.

Nave de alabastro en la parroquia y música moderna veraniega en La Ermita del Puy

La fiesta grande de Mallén es la del Santo Cristo de la Columna, el primer domingo de septiembre. La parroquia, consagrada a Nuestra Señora de los Ángeles, tiene una nave única en alabastro que está catalogada como Bien de Interés Cultural. No obstante, y si se conjuga el valor patrimonial religioso con las actividades festivas populares, el entorno del Paseo y la Ermita del Puy es uno de los predilectos de los vecinos. El Festival Las Noches en la Ermita celebró el pasado verano su segunda edición, con grupos aragoneses y de la Ribera navarra, sobre todo. Este año destacó la presencia de White Coven, Lady Banana y Perdiendo los Papeles, entre otros. La ermita tiene una historia singular; unos peregrinos malleneros visitaron el santuario del Puy en Francia, pidiendo agua, y la virgen les señaló un punto del que brotó un manantial, donde está el pequeño y coqueto templo, cuya construcción finalizó en 1768. El paseo data de 1833.

Los imprescindibles

El palacio de los Zapata

Es el más importante vestigio de la arquitectura civil de Mallén, tanto por sus grandes dimensiones como por el cuidado de su ejecución. También destacan la Casa de los Frontines o el palacio de los Pérez de Petinto en la calle Mazo.

El Convento

A un kilómetro de Mallén se encuentra este yacimiento, Bien_de Interés Cultural desde 1991. Se ocupó desde el siglo_VII a. C. hasta el III de nuestra era. Fue la sede de la antigua ciudad íbera, que prosperó en época romana.

El Albergue

Mallén cuenta con un albergue de peregrinos orientado principalmente al Camino de Santiago, y ubicado en el Centro Cultural Antiguo Hospital, con capacidad para 30 personas. En Mallén también hay residencia de mayores.

-Ir al especial de 'Aragón, pueblo a pueblo'.

Etiquetas
Comentarios